El Gobierno prohíbe el paso de camiones con piedras a Gibraltar
El Ministerio de Hacienda recibe un escrito de la Fiscalía del Estado tras una denuncia de los armadores Verdemar asegura que los rellenos se realizan con material contaminante
La Dirección General de Aduanas, dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, decretó ayer la prohibición del paso de camiones con piedra a Gibraltar. Fuentes del propio Ministerio explicaron además que el departamento de Aduanas ha adoptado esta decisión tras recibir un escrito de la Fiscalía General del Estado a raíz de una denuncia de los armadores. España ha vendido a Gibraltar 886.602 toneladas de piedras desde el año 2009.
El subdelegado del Gobierno en Cádiz, Javier de Torre, explicó el pasado viernes que no se daría "un paso más" para prohibir que camiones con piedras pasen la frontera de Gibraltar hasta que no se respaldara por informes jurídicos que se pueda estar cometiendo un supuesto delito medioambiental. Así, De Torre reiteró que el Gobierno está actuando "desde la legalidad", insistiendo en que el que "incumple" las leyes es el Gobierno de la Roca.
Esta prohibición se suma a la que adoptó España a finales de julio cuando impidió la entrada en Gibraltar a varios camiones cargados de hormigón tras la denuncia interpuesta por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que dirige Miguel Arias Cañete por el vertido de bloques de hormigón en aguas próximas a Gibraltar.
El Ministerio que dirige Arias Cañete decidió entonces interponer una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente al considerar que el lanzamiento de estos bloques, "sin ningún tipo de autorización", incumplió "varias normas medioambientales".
Además, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente avisó de que estos vertidos dañaban "gravemente" a "la totalidad de las modalidades y especies habituales de la flota, tanto de Algeciras como de la Línea de la Concepción".
Por su parte, la asociación ecologista Verdemar aseguró que los rellenos de áridos con destino a la construcción de un espigón en la cala este del Peñón, donde las autoridades gibraltareñas tienen previsto levantar un complejo inmobiliario de lujo en terreno ganado al mar, incluyen material "contaminante" como el plástico o restos de hidrocarburos y similares. Valorado en "más de un billón de libras", el complejo contempla la construcción de aproximadamente 200 apartamentos, aparcamientos subterráneos, un puerto deportivo con capacidad para 300 barcos, un hotel de cuatro estrellas y 300 habitaciones, establecimientos comerciales y oficinas; según explicó el portavoz del colectivo conservacionista, Antonio Muñoz, quien recordó que llevan denunciado los rellenos de estas obras "desde hace 15 años". De hecho, según la organización, en 1998 dirigieron un escrito a la dirección general de Medio Ambiente, Seguridad Nuclear y Protección Civil de la Comisión Europea, en el que ya denunciaban que en las operaciones de relleno de la cara de levante del Peñón se estaban utilizando residuos "peligrosos". Sin embargo, la Comisión dijo entonces haber sido "informada" por las autoridades británicas de que los materiales utilizados para estas obras son "los comunes en este tipo de construcciones" y "en ningún caso, peligrosos".
1 Comentario