Y el 28-F los andaluces votaron 'sí'
Tribuna libre
El revés de Almería, donde el apoyo a la autonomía andaluza no llegó al 50% exigido, pareció frustrar el camino por la vía del artículo 151, aunque la firmeza del PSOE y del PC terminó siendo clave
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El día de la votación fue una fiesta para Andalucía. Por primera vez los andaluces tenían la oportunidad de poder contar con un gobierno propio, de no ser ni más ni menos que otras comunidades de España. Andalucía se había quedado a las puertas de tener su autonomía en la II República, que se frustró por el golpe de Estado del 36. Y el 28 de febrero de 1980 alrededor de cuatro millones de andaluces tenían la oportunidad de acceder al autogobierno.
Almería fue la nota negativa de una jornada festiva para los andaluces. Fue una victoria moral, política, pero no se ajustaba a lo que marcaba la Ley. Seis provincias superaron el total del 50% a favor de la autonomía por el artículo del 151 que marca la Constitución, pero se necesitaba el 50% del censo de cada provincia. Jaén sembró dudas, pero finalmente, tras ser impugnado su resultado en la Audiencia Territorial de Granada, dio el sí a la autonomía. Estos fueron los resultados por provincias:
Almería: Sí, 42,31; No, 3,9%
Cádiz: Sí, 55,25; No, 2,01%
Córdoba: Sí, 59,95%; No, 3,90%
Granada: Sí, 52,95%; No, 4,64%
Huelva: Sí, 53,89%; No, 2,21%
Jaén: Sí, 50,07%; No, 6,31%
Málaga: Sí, 52,40%; No, 3,14%
Sevilla: Sí, 64,88%; No, 3,01%
En global, en Andalucía el sí obtuvo un 55,80% frente a un 3,44% del no.
Los problemas del censo, como se temía, habían jugado un papel en contra de los deseos de la mayoría de los partidos y de los andaluces. Por ejemplo, el presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, se encontró cuando fue a su colegio electoral a votar que no figuraba en el censo pero sí su hija pequeña. Esto confirmaba que las anomalías del censo desvirtuaron la participación de la consulta.
Diario de Cádiz, al día siguiente de las votaciones, titulaba así los resultados: “El referéndum por el camino de la autonomía: artículos 151 o 143”. Los resultados se interpretaron en Andalucía como una derrota del partido del Gobierno y se era consciente del enredo jurídico en que se había convertido el referéndum y cómo los distintos partidos políticos presentes en el Parlamento “se disponían a abordar la tramitación del Estatuto de Autonomía como ley votada en Cortes, es decir, por la vía del artículo 143 de la Constitución”.
El Gobierno de la UCD interpretaba los resultados del referéndum como una victoria suya y estaba dispuesto a adoptar las medidas necesarias para poner en marcha la vía del artículo 143. En cambio, el presidente Escuredo, una vez conocidos los resultados, decía que “había sido una victoria del pueblo andaluz pese a que formalmente se pierda en una o más provincias”.
Hay que resaltar que el referéndum andaluz había tenido más participación que los del País Vasco y Cataluña. El PSOE-A culpaba al censo de todo, no aceptaba los resultados y pedía que se repitiera la votación en Almería. El Gobierno de Andalucía culpaba al Gobierno central de las dificultades que les habían impuesto a los andaluces para poder votar con todas las garantías y se quejaba de las anomalías que presentaban los censos electorales, sobre todo en Almería.
La Junta de Andalucía levantó acta notarial de la correspondencia devuelta por Correos con propaganda institucional. La UCD se negaba a aceptar que había perdido el referéndum en Andalucía a pesar de que sus dirigentes andaluces dirigían fuertes críticas a la dirección nacional del partido por la campaña desarrollada en Andalucía. La UCD estaba interesada en solucionar cuanto antes la normalización política en Andalucía y quería convocar la asamblea de parlamentarios para que redactaran cuanto antes el proyecto de Estatuto de Autonomía, pues el Estatuto de Carmona había sido redactado por el artículo 151 de la Constitución y, por consiguiente, carecía de validez ya que en este nuevo caso el Estatuto tenía que ser elaborado por la asamblea de diputados provinciales y parlamentarios y luego las Cortes Generales lo tramitarían como Ley Orgánica. Fraga propuso también “que se pusiera en marcha la vía del 143 para hacer un buen Estatuto, sin prisa y con garantías y sin perder más tiempo en demagogias ni cuestiones previas”.
Desde el Gobierno autonómico y desde los partidos políticos se culpaba al Gobierno central del caos en los censos de las ciudades y de llenar de obstáculos el camino para el desarrollo de Andalucía. El 24 de marzo de 1980, como se esperaba, la Junta Electoral Central declaraba los resultados definitivos del referéndum del 28- F y confirmaba que Almería no había alcanzado los resultados establecidos.
El 16 de septiembre de 1980 Suárez pedía la confianza en el Congreso contando con los votos del PSA. Durante el debate, el ministro Martín Villa llevaba una propuesta para desbloquear el problema andaluz que había acordado con Rojas Marcos. El acuerdo alcanzado ofrecía una solución a través del artículo 143 de la Constitución: el Gobierno garantizaba un Parlamento elegido por sufragio universal, un Consejo de Gobierno con su presidente y un Tribunal Superior de Justicia. Se trataba de, a través del artículo 144, seguir un procedimiento especial que equiparase el Estatuto al de las comunidades autónomas que ya estaban constituidas. Cuando se supo esta nueva iniciativa, las calles aparecieron con pintadas y panfletos acusando al PSA de traición a Andalucía. En esa reunión el presidente Escuredo dijo: “Mientras yo sea presidente de la Junta de Andalucía y cuente con la mayoría de la fuerzas políticas que las integran, Andalucía o va por el 151 o por ninguno”.
El PSOE-A se negaba a aceptar la salida del artículo 144 y no entraría en negociación sobre el desbloqueo de la autonomía si no se garantizaba el artículo 151. La situación creada por la moción de censura presentada por el PSOE al Gobierno de Suárez y el acuerdo al que llegaron Martín Villa y Rojas Marcos, abría un nuevo marco político para el PSOE de Andalucía que le hacía llevar la iniciativa autonómica y política de la región.
El 1 de octubre de 1980 se daba un paso importante para conseguir la vía del 151 al celebrarse una reunión bilateral UCD-PSOE con la asistencia de Suárez, Felipe González, Martín Villa y Arias Salgado, en la que la UCD ya no se mostraba tan negativa con la autonomía de Andalucía.
José Rodríguez de la Borbolla intervenía en el Pleno de la Junta de Andalucía, celebrado en Sevilla el 26 de noviembre de 1980, y mostraba la contrariedad del PSOE-A por los intentos de distorsionar lo que los andaluces votaron el 28-F, inventándose fórmulas jurídicas para saltarse la vía del artículo 151 de la Constitución. Decía Borbolla: “El 144 es una traición al 28 de febrero, que rompe el 28-F. Y cuando se habla de que están intentando recuperar el 28 F, se está engañando a la gente”. Y añadía en su intervención: “Nosotros simplemente queremos demostrar que hay una fórmula que es la del 144 que no es aplicable en Andalucía, que es una vía muerta para nuestra tierra. Por lo tanto iremos decididamente, institucionalmente, solo hacia el 151 de la Constitución”. Terminaba Borbolla reivindicando de una manera inequívoca la vía del 151: “El 151, señores, ni más ni menos”.
Luego la Comisión Ejecutiva del PSOE-A hacía público un comunicado en el que, entre otras valoraciones, afirmaba rotundamente que el proceso andaluz tenía que producirse por la vía del artículo 151 de la Constitución y afirmaba que la fórmula Martín Villa-Rojas Marcos presentada en la moción de confianza de Suárez “es una formula muerta para Andalucía”. “El artículo 144 de la Constitución es inaplicable en nuestra tierra, porque todas las Corporaciones Locales de Andalucía expresaron ya indudablemente su iniciativa por el artículo 151”, añadían.
La ejecutiva socialista pedía a los ayuntamientos que se pronunciasen en contra de la vía del 144 y seguía manteniendo reuniones con los distintos partidos políticos con el fin de lograr acuerdos conjuntos para defender la vía del 151.
El 7 de octubre el PSOE-A mantenía una reunión con el Partido Comunista para cerrar acuerdos a favor del artículo 151. Por parte del PSOE asistieron Felipe González, Ángel López López y José Rodríguez de la Borbolla, y por parte del PC estuvieron Santiago Carrillo, Fernando Pérez Royo y Fernando Soto. Ambos partidos estaban de acuerdo en que “había que dejar a un lado al PSA hasta el final del proceso de acuerdos”, y coincidían en las fórmulas de “sustitución de la voluntad electoral por acuerdo de todos los parlamentarios de Almería y la modificación de la Ley de Referéndum”. Desde esa reunión el PSOE y el PC llevaron la iniciativa juntos para conseguir la autonomía por el artículo 151 de la Constitución.
El 14 de septiembre se había celebrado una reunión de importancia en el domicilio del ministro de Trabajo a la que asistieron diversos cargos de la UCD. Se encontraban presentes Soledad Becerril, Landelino Lavilla, Martín Villa, Jaime García Añoveros y Carlos Rosado. Eran la presidenta y el secretario general de la UCD, el presidente del Congreso de los Diputados y dos ministros del Gobierno. En esa reunión Martín Villa les contó el pacto al que habían llegado Alejandro Rojas Marcos y la UCD para reconducir la autonomía andaluza por la vía del artículo 144 de la Constitución y que a cambio la UCD daría su apoyo al PSA en su lucha para romper la hegemonía del PSOE en Andalucía. El PSA también apoyaría la moción de confianza a Suárez en el Congreso y apoyaría la vía del artículo 144 para desbloquear la autonomía andaluza.
El 26 de septiembre de 1980 se convocó el pleno de la Junta Preautonómica de Andalucía en Sevilla con el objetivo de ratificar, por parte del pleno, la iniciativa autonómica por el artículo 151 de la Constitución. Cada portavoz de los grupos políticos hizo uso de su turno de palabra manifestando el de la UCD su apoyo al artículo 144 que proponía su gobierno. En el turno de palabras el portavoz del PSA, Miguel Ángel Arredonda, manifestó que su partido era partidario de apostar por la formula del artículo 144 ofrecida por el gobierno de la UCD para desbloquear la autonomía. Entonces, el PSOE de Andalucía hizo la siguiente propuesta al Pleno: “La Junta de Andalucía, representante legítimo del pueblo andaluz a través de los parlamentarios por él elegidos para las Cortes Generales, declara su absoluto respeto y defensa de la voluntad de los andaluces expresadas el 28 de febrero, como expresión de sus deseos de autonomía plena, con órganos de poder político y aprobada mediante referéndum decisorio del cuerpo electoral andaluz. Y asume la iniciativa de las corporaciones locales ejercitadas a tenor del artículo 151, párrafo primero de la Constitución, significativa, al ser más difícil de obtener y con finalidad distinta, de rechazo de las corporaciones locales de la iniciativa y vía del artículo 143”.
El Pleno aprobó con mayoría del PSOE y PCE seguir la vía del 151, rechazando la propuesta de UCD y PSA.
El PSOE de Andalucía convocaba a una asamblea a los ayuntamientos andaluces en Almería el día 19 de octubre de 1980 para ratificar la aplicación de la vía del artículo151 de la Constitución para Andalucía.
Los grupos parlamentarios Socialistas, Comunistas, Centristas y Andalucistas presentaron el 23 de octubre de 1980 una Proposición de Ley para modificar la Ley Orgánica de las distintas modalidades de referéndum dirigidas a la Mesa del Congreso que fueron aceptadas y aprobadas. Estas iniciativas entraron en vigor el 24 de diciembre de 1980 y posibilitaron que Andalucía obtuviera la autonomía por el artículo 151 de la Constitución. Los diputados y senadores de la provincia de Almería solicitaron a las Cortes Generales que, por motivos de interés nacional a los que se refiere el Título VIII de la Constitución, se sustituyera la iniciativa autonómica de la provincia de Almería para su incorporación al proceso autonómico de las otras provincias andaluzas.
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