Los vecinos del Poblado de Doña Blanca pasarán la noche fuera de casa por el riesgo de inundación

La mayoría de los habitantes del núcleo rural se han repartido en casas de familiares y amigos, y otros han sido alojados en el Pabellón Angelita Alta

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Así está el cauce del río Guadalete a su paso por El Puerto / Julio González

Los vecinos de Doña Blanca han vivido este jueves el tercer desalojo en los últimos 30 años a causa del riesgo de inundación. En diciembre de 1996 el río Guadalete se desbordó a consecuencia de los aportes de todos los afluentes y arroyos de la cuenca, junto al desembalse de los pantanos, y el 20 de diciembre de ese año el Poblado se vio anegado por el desbordamiento del río.

Catorce años más tarde, en 2010, Doña Blanca volvió a sufrir graves inundaciones, desbordándose en este caso también el Guadalete junto al Arroyo Carrillo, a lo que se sumó la rotura del azud de El Portal.

En esta ocasión la historia parecía que iba a repetirse, debido a las intensas lluvias y el desembalse de los pantanos de Arcos y Bornos, y finalmente el Centro de Coordinación Operativa Municipal (CECOPAL) decidió este jueves llevar a cabo el desalojo del Poblado desde la media tarde, para prevenir posibles situaciones de peligro durante la noche.

Vecinos del Poblado de Doña Blanca, asegurando la entrada de sus casas.
Vecinos del Poblado de Doña Blanca, asegurando la entrada de sus casas. / Julio González

Desde las cinco de la tarde los autobuses esperaban la llegada de los vecinos, que se resistían a marcharse al no ver claro el peligro, aunque finalmente la mayoría optó por trasladarse temporalmente con familiares o amigos y alrededor de 30 personas fueron realojadas en el pabellón deportivo de la Angelita Alta, donde el día anterior también se había albergado a varias personas sin hogar y que había sido reforzado gracias a la colaboración de la Cruz Roja y voluntarios de Protección Civil y Calor en la Noche.

En la tarde de hoy llegaban ya algunas familias a este recurso, algunas con menores a su cargo, donde eran atendidas y contaban también con la presencia de psicólogos y trabajadores sociales, aunque el ambiente era de tranquilidad ya que los vecinos entendían que se trataba de una actuación preventiva.

Cada vecino tiene autorización para que una persona del núcleo familiar acudiera a la vivienda desalojada a unas horas concretas para recoger objetos personales, tras haber podido coger lo imprescindible tras dejar todos lo posible en alto, para evitar los posibles daños a causa del agua.

Un vecino del Poblado, poco antes del desalojo de este jueves.
Un vecino del Poblado, poco antes del desalojo de este jueves. / Julio González

La Policía Nacional realizó una batida alrededor de las seis de la tarde por todas las viviendas del núcleo rural para comprobar que no quedaba nadie en las casas, antes de dar por desalojado el Poblado.

A esa misma hora poco antes de las seis de la tarde, cuando coincidía la marea alta, numerosos portuenses se acercaban hasta el río Guadalete a su paso por El Puerto, atraídos por la curiosidad de ver el río tan alto que parecía estar a punto des desbordarse, aunque finalmente, gracias en parte a la ausencia de lluvia, esto no llegó a ocurrir en la jornada de ayer.

Ya por la mañana se había solicitado a la Junta de Andalucía la elevación a Nivel 2 de alerta por riesgo de desbordamiento del río Guadalete ante el incremento del caudal, y se implementaron nuevas medidas para garantizar la seguridad de la población.

Los aparcamientos cercanos al río, como el de pasarela y el de Pozos Dulces, se desalojaron de vehículos y se habilitaron diques para una eventual crecida del río.

El alcalde, Germán Beardo, quiso trasladar un mensaje de calma y tranquilidad a todos los vecinos tras el aviso recibido a mediodía a través de ES-Alert, aclarando que la zona más preocupante era el entorno del Poblado de Doña Blanca y no en el núcleo urbano de la ciudad. Aun así, se solicitó la máxima prudencia en la zona de la Ribera, evitando acercarse a los márgenes del río y estacionar vehículos en ambas márgenes.

Los vecinos de la Barriada de la Playa y del entorno de la Ribera del Río optaron por asegurar sus casas colocando maderas a las puertas de las viviendas, para evitar la entrada de agua en caso de un posible desbordamiento del río. No en vano en el mes de octubre de 2024 todo el entorno de la Ribera y la Plaza de la Herrería sufrió serias inundaciones, al coincidir las intensas precipitaciones con la marea alta del Guadalete.

Tras la jornada de alerta del miércoles, las calles de El Puerto amanecieron también este jueves a medio gas, a pesar de que ya se había retomado la mayor parte de la actividad cotidiana, pero las calles estaban más vacías de lo habitual y muchas familias prefirieron no enviar a sus hijos al colegio, por precaución.

También son muchas las cornisas y fragmentos de fachadas desprendidos que se están registrando estos días en multitud de edificios a causa de la lluvia y del fuerte viento, que también está azotando con fuerza a la ciudad, como se puede comprobar también en distintos puntos del litoral.

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