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El Puerto

La fundación Manolo Prieto abandona la localidad y se traslada a Madrid

  • La familia del diseñador del Toro de Osborne decide cambiar de sede y llevarse la obra gráfica que habían depositado para la creación del museo La Fundación Tejada también está inactiva

Las fundaciones de El Puerto atraviesan un momento difícil, especialmente aquellas que no se pudieron consolidar durante los años de bonanza económica. Si las fundaciones más antiguas, la dedicada al poeta Rafael Alberti y la del dramaturgo Pedro Muñoz Seca, se mantienen a duras penas y con dificultades económicas, aquellas que ocuparon la segunda línea en orden de importancia, se encuentran inactivas (caso de la fundación José Luis Tejada o la fundación Luis Goytisolo) o han decidido marcharse de la ciudad portuense. Este es el caso de la Fundación Manolo Prieto, que fue creada para divulgar y dar a conocer la obra, el trabajo y la biografía del famoso diseñador, creador del Toro de Osborne, una imagen que se ha transformado en símbolo de lo hispano.

La fundación Manolo Prieto se constituyó en 2002 con la aportación de la mayor parte de la obra del autor, que estaba en Madrid en manos de sus descendientes, casi 3.000 piezas entre las que se cuentan decenas de carteles, portadas de libros, medallas, bocetos, ilustraciones de la serie 'Novelas y Cuentos', así como algunos de los dibujos que dieron origen al Toro de Osborne. En el año de su constitución, el valor de los bienes que depositaba la familia para la constitución del museo dedicado al afamado diseñador ascendía a 300.000 euros.

No obstante, una vez hecho el depósito de la obra destinada al prometido museo de Manolo Prieto, esta quedó en un almacén municipal, "sin que por parte del Ayuntamiento hubiese interés suficiente para la apertura de dicha exposición permanente", critica el presidente de la Fundación, Manolo Prieto, hijo del diseñador, a quien el Ayuntamiento mostró diferentes ubicaciones para el museo, como un edificio municipal en la calle Santo Domingo o el Palacio de Araníbar, donde está situada la concejalía de Turismo. No obstante, el Ayuntamiento decidió ceder finalmente para el Museo Manolo Prieto unas dependencias anexas al Palacio de Purullena, en la calle Cruces, que habían sido objeto de una restauración para instalar en ellas dependencias municipales. No obstante, las dependencias carecían de luz para la puesta en marcha de ascensores y climatización y tenía problemas de humedad.

Además, pese a la cesión de dichas dependencias durante la Alcaldía de Enrique Moresco, el museo no se dotó de fondos para su puesta en marcha, de manera que se instó a la familia a que buscaran ellos los 147.000 euros necesario para el proyecto de musealización y la adaptación al espacio cedido. Debido a la situación económica no fue posible a los descendientes encontrar el mecenazgo necesario. A ello, se sumó la entrada en vigor del Plan de Ajuste Municipal, y lo que Manolo Prieto califica como "dejadez total" del Ayuntamiento, que a su juicio se dejó sentir sobre todo durante la conmemoración del centenario del nacimiento del diseñador, en 2012, cuando todo lo que se hizo fue recuperar una obra de Manolo Prieto como cartel anunciador de la Feria de Primavera.

Finalmente, la imposibilidad de abrir un museo para la exposición permanente y el hecho de que la nave donde estaba depositada la obra no era apropiada, llevó a la familia a finales de 2014 a modificar los estatutos para cambiar la fundación, que pasó de tener ámbito autonómico a rango nacional. Una vez modificados, el Ayuntamiento perdió peso en el Patronato y se nombraron nuevos patronos con un perfil relacionado con el mundo del diseño, como Emilio Gil, dueño de los estudios TAU Diseño, estudioso y admirador de la obra de Manolo Prieto. En el Patronato, no obstante, sigue habiendo un representante municipal, la concejala de Cultura, que según la fundación está convocada a una reunión en Madrid el día 30.

Los descendientes, además, trasladaron toda la obra de su abuelo depositada en el almacén donde se encontraba en El Puerto, al Museo de Artes Decorativas de Madrid, ciudad donde está establecida ahora la fundación.

Otra fundación que está inactiva es la dedicada al poeta José Luis Tejada, destinada al estudio de su poesía. La casa del poeta, situada en la plaza del Castillo, donde tuvo su sede más simbólica que física, fue puesta a la venta. En este caso, el fallecimiento de la viuda del poeta, Maruja Romero, fue determinante para que las actividades de la fundación se fueran apagando, aunque la entidad no se encuentra extinguida.

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