Memorias de la prisión portuense “El momento más duro fue sin duda el asesinato del doctor Suar Muro”

  • El jefe de gabinete de Puerto 1, José Andrés Díaz Ganaza, se jubila después de 30 años en el cargo

José Andrés Díaz Ganaza se jubila el próximo 3 de diciembre. José  Andrés Díaz Ganaza se jubila el próximo 3 de diciembre.

José Andrés Díaz Ganaza se jubila el próximo 3 de diciembre.

A sus 62 años es ya memoria viva de las prisiones portuenses. Después de 30 años en el cargo el próximo 3 de diciembre se jubila el jefe de gabinete de la prisión de Puerto 1, el portuense José Andrés Díaz Ganaza.

Comenzó su andadura como funcionario de prisiones en 1980 en el antiguo Penal de El Puerto, que se hiciera célebre entre otras cosas por las famosas carceleras y por la fuga de El Lute.

En 1982, cuando se construyó la prisión de Puerto 1, José Andrés comenzó a trabajar en esta cárcel y allí ha seguido hasta ahora, desempeñando su actual cargo desde 1991, siendo de los jefes de gabinete más antiguos de toda España.

En estos años ha visto de todo, desde los violentos motines que se sucedieron en la prisión portuense en las décadas de los 80 y los 90 hasta lo más doloroso que recuerda, el asesinato del médico de la prisión Alfredo Jorge Suar Muro, en el año 1983 a manos de la banda terrorista ETA. “Eso fue sin duda lo más duro, el día antes de que lo mataran tomé café con él”, rememora, y desde entonces cada año en la prisión se realiza una ofrenda floral en su memoria.

Destaca la formación con la que llegan los nuevos funcionarios, la mayoría con carreras universitarias

Desde sus comienzos en la profesión hasta ahora destaca la formación con la que llegan los nuevos funcionarios, cada vez más preparados y la mayoría de ellos con carreras universitarias, recordando que son unas oposiciones muy duras.

También afirma que la imagen que tenemos todos de las cárceles a partir de las series y películas norteamericanas no se ajusta para nada a la realidad. “Los funcionarios estamos en la cárcel con lo puesto, el uniforme y nada más”, explica, y afirma que el trato con los internos suele ser de tú a tú. Aunque hay conflictos asegura que hay un respeto mutuo, aunque en una prisión como Puerto 1, de primer grado, no es habitual encontrarse con los presos una vez en libertad al ser la mayoría de ellos de fuera de El Puerto.

José Andrés ha vivido también la evolución de las políticas penitenciarias y recuerda cuando apenas había mujeres funcionarias, y las pocas que había estaban destinadas únicamente a prisiones de mujeres.

El veterano funcionario no comparte las críticas de una parte de la sociedad que considera que la confluencia de tres prisiones en el término municipal portuense es negativa para la ciudad. “Las tres prisiones dan muchos puestos de trabajo y si no existieran la crisis que nos azota sería mucho mayor”, recuerda.

José Andrés, que es padre de dos hijos, lamenta que a causa de las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus no se va a poder despedir de sus compañeros ni de tantas personas con las que ha tenido trato en estos años, tanto de las distintas administraciones como el Ayuntamiento portuense o la Subdelegación del Gobierno como de los distintos cuerpos de seguridad, los medios de comunicación o los militares de la Base de Rota. “A todos ellos les agradezco el buen trato recibido en estos años. Ya lo celebraremos cuando se pueda”, dice resignado, a un paso de entrar en una nueva etapa de su vida.

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