Hostelería

La Dorada cumple 40 años

  • La conocida firma de restauración cuenta ya con tres negocios en El Puerto

  • El primer bar restaurante cogió impulso en la Bajamar en septiembre de 1980

Una imagen de la familia de La Dorada. Una imagen de la familia de La Dorada.

Una imagen de la familia de La Dorada.

Pasan los años, y las décadas, pero en La Dorada se mantiene el mismo espíritu de trabajo y los mismos principios profesionales: familiaridad, calidad y buen servicio.

Todo comenzó con la llegada a El Puerto de la pareja sanluqueña, Manuel Márquez y Regla Manzano, que llevaban años trabajando en Cataluña, y que querían volver a su tierra y con ello montar un negocio donde los dos trabajaran juntos y aplicar algunas ideas que traían en la cabeza. Aunque no habían tenido experiencias profesionales en la hostelería, finalmente optaron por esta actividad quedando Manuel en la barra y atendiendo al público, y Regla encargada de la cocina, donde trabajaron muy duro hasta el momento actual, que aunque ya jubilados, siguen dando una vuelta diaria por los negocios, ya que han dedicado su vida a ellos. En ese momento de la jubilación fue cuando la Patronal de Hostelería (HORECA) y el Ayuntamiento de El Puerto, a través de la Concejalía de Turismo, reconocieron la labor y el trabajo realizados en favor del sector de la restauración y el turismo de calidad de la provincia de Cádiz.

Regla y Manuel, los orígenes de La Dorada en El Puerto. Regla y Manuel, los orígenes de La Dorada en El Puerto.

Regla y Manuel, los orígenes de La Dorada en El Puerto.

La situación frente al río Guadalete, y la intensa actividad pesquera del momento atrajo en las primeras horas del día a muchos marineros que faenaban en la importante flota pesquera, pero poco a poco y aplicando disciplina y buen hacer, el negocio fue creciendo y comenzó a tener una clientela muy variada y familiar, además del turista que visitaba la ciudad y que quería saborear unos platos característicos de la Bahía. Precisamente La Dorada mantiene hoy día en su carta y como referencia gastronómica de la firma, dos platos que son la delicia del comensal, el choco a la plancha (con su distintiva salsa realizada con ajo muy molido, perejil y aceite de oliva) y el marrajo, que siguen siendo muy solicitados dada la calidad del producto final y la fama conseguida a través de los años.

Una imagen del comedor de La Otra Dorada. Una imagen del comedor de La Otra Dorada.

Una imagen del comedor de La Otra Dorada.

Andando el tiempo al equipo de Manuel y Regla se fueron incorporando integrantes de la unidad familiar que son los que actualmente coordinan la dirección de los tres negocios que conforman la firma La Dorada (hijos, yernos, nueras… dirigen al equipo y los negocios). El segundo restaurante que se abrió hace un poco más de tres lustros fue La Nueva Dorada, que se encuentra ubicado en la misma Avenida de la Bajamar, muy cerca del primero. Y la última ha sido La Otra Dorada, que está situada en una nueva zona residencial en la calle Carmen Valenzuela, frente al pabellón deportivo municipal. Por ello es importante destacar la palabra "familiar", no sólo porque La Dorada está gestionada desde sus inicios por la propia familia, también porque llevan dando de comer a muchas familias autóctonas y foráneas que se mantienen fieles a pesar de los años transcurridos. En la actualidad los tres negocios están conformados por 35 profesionales, entre camareros, cocineros, personal de limpieza y mantenimiento, además de muchos colaboradores externos en materia de informática, seguridad o comunicación.

El característico choco a la plancha de La Dorada. El característico choco a la plancha de La Dorada.

El característico choco a la plancha de La Dorada.

Para la gastronomía gaditana en general, y la portuense en particular, es importante mantenerse inseparables a los principios fundacionales como ha hecho La Dorada, y otras marcas señeras de la provincia, que han sabido cuidar al máximo detalle sus orígenes. La firma La Dorada se ha caracterizado por tener una carta con buenos productos salidos del mar y la tierra y sobre todo buenos precios.

También le ha dado mucha importancia a la atención al público, manteniendo en los tres negocios prácticamente las mismas cartas, donde el comensal pueda decidir un día en un local y otro día en otro, conservando la misma calidad.

Hoy, cuatro décadas después, con formas tradicionales pero con una imagen marca moderna y actualizada con los tiempos que corren en plataformas y redes sociales, en portales gastronómicos y reseñas turísticas, La Dorada mantiene el mismo ánimo y seguirá cumpliendo años con salud y energía… y El Puerto de Santa María que lo vea.

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