Cuaderno de Campaña

El poder del líder

  • En la mayoría de las ocasiones, las elecciones municipales tienen más que ver con los nombres que con las siglas

SIEMPRE he pensado que las elecciones municipales tienen más que ver con los nombres que con las siglas, por más que en esta ocasión haya quien quiera utilizarlas como termómetro del supuesto descontento general con el gobierno central y disfrazarlas de anticipo al castigo gordo que se atisba en 2012. Una especie de ponte contra la pared de momento hasta que llegue el director del colegio. Algo así. Las encuestas hablan de pérdida de feudos históricos para los socialistas y vuelcos en ciudades emblemáticas como Barcelona o Sevilla. Sin embargo, en aquellos lugares donde el político en cuestión es carismático y ejerce su liderazgo, las crisis y los escándalos afectan menos. Ahí tienen al popular Camps por ejemplo, al que los sondeos dan el triunfo en Valencia pese a la trama Gürtel.

En Cádiz parece seguro el triunfo de Teófila, cuya capacidad de liderazgo me reafirma en mis ideas. Sin que nadie se sienta menospreciado, tengo la sensación de que Teófila sería alcaldesa de Cádiz aunque se presentara como cabeza de lista del Partido Antitaurino. El otro día me contaba una de las personas que figura en su candidatura que es el faro que los alumbra, la heroína que los dirige, la líder vaya. Decía Colin Powell, secretario de Estado americano durante la Presidencia de George W. Bush, que se ha alcanzado la excelencia como líder cuando la gente lo sigue a uno a todas partes, aunque sólo sea por curiosidad. Algo así ocurre con la alcaldesa del PP. Se puede comprobar en la calle. La gente se para cuando la ve, se detiene para averiguar qué camino escoge y la persigue. Un beso, un abrazo, una queja... Da igual. Forma parte de un juego que Teófila maneja como nadie.

Cuando llegó al poder de manera casi imprevista en 1995, imponiéndose a Fermín Moral, pocos fueron los que se atrevieron a vaticinar lustros de hegemonía popular en una ciudad que presumía de ser socialista. Desde entonces nadie vota a Teófila pero gana por mayoría absoluta. Magia pura. Y trabajo, y madera de líder. Incombustible. Ni siquiera el desgaste lógico de estos años al frente del Ayuntamiento parece surtir mella en su discurso, un discurso que cala y que se apoya en imágenes, como las que muestra estos días por diferentes puntos de la ciudad del Cádiz que heredó y del actual. Esa es la labor de un alcalde, la de mejorar los servicios para los ciudadanos y dotarlos de mayor calidad de vida. Luego están los problemas de más difícil solución y que preocupan a todos los gaditanos, principalmente paro y vivienda. En el segundo caso se antoja necesario firmar urgentemente un convenio con la Junta de Andalucía, sobre todo teniendo en cuenta que las competencias corresponden a la comunidad desde el famoso decretazo.

la apuesta del psoe

En esta ocasión el principal partido de la oposición en Cádiz ha optado por plantar batalla con otra mujer dura, Marta Meléndez. Me parece digno de encomio por su parte que se preste a la lucha, que acepte ir a unas elecciones a sabiendas que tiene las de perder. No crean que todos los políticos están dispuesto a ello. Hay algunos, muchos, que prefieren la seguridad de la trinchera y el segundo plano. Rafael Román abandonó la Presidencia de la Diputación para intentar derrocar en las urnas a Teófila. No lo logró, pero le honra su postura. Más si cabe en un hombre que prácticamente ya venía de vuelta de la política. Al contrario que Teófila, Marta Meléndez no puede ser catalogada como líder de un partido desmembrado en luchas internas. Políticos socialistas de extensa trayectoria y mucho calado, Pizarro o Pérez Peralta sin ir más lejos, jamás han accedido a capitanear a su partido en el cara a cara más verdadero, el que se produce en las urnas cada cuatro años. Al menos esta vez parece que los socialistas apelan más al cariño a las siglas, a la ideología, que a la figura matriarcal, y eso, en unas elecciones municipales, puede ser contraproducente.

ex líderes

Eso sí, el papel de líder no es eterno. Que se lo digan si no a Pacheco en Jerez o a José Antonio Barroso en Puerto Real, a quien las encuestas vaticinan la pérdida de la Alcaldía tras 28 años como alcalde repartidos en dos etapas. El pueblo soberano tiene derecho a rendir cuentas a sus gobernantes. Que lo ejerza.

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