Tiempo de secadoras

Doña Cuaresma

23 de enero 2026 - 07:01

Este tiempo va a terminar conmigo. No me refiero a este tiempo en plan (uy, ¿he dicho en plan? ahora mismo voy a confesarme con el padre Saturio) el periodo precarnavalesco. De lo que hablo es de este tren de borrascas que estamos padeciendo. A mí eso de que la lluvia en Sevilla es una maravilla siempre me ha sonado a disparate, pero desde que mi vecina de arriba se ha comprado una lavadora-secadora directamente es que los días de tormenta me paso las noches con los ojos como uno de esos búhos que salían en los documentales de Rodríguez de la Fuente. La muchacha no tiene otra ocurrencia que poner a funcionar la secadora a las cuatro de la mañana justo encima de mi alcoba, y una, a mis años, es incapaz de conciliar el sueño. Lo he intentado con tapones para los oídos, tapándome la cabeza con la almohada y hasta rezando el rosario para intentar conciliar el sueño, pero nada, no hay manera. No sé si es que están tan tiesos que necesitan ahorrarse los cuartos poniendo el cachivache de madrugada por ahorrar electricidad o es que directamente pretenden molestar a esta pobre anciana. Me da en la nariz que va a ser lo segundo. Y todo porque una vez en el patio le dije al niño, que les ha salido chirigotero, que bien haría en alejarse de esta chusma y ponerse a leer libros. Al final nada, lo veo en astilleros como el padre. Otro mono que lavar de madrugada. ¡Estudia niño, estudia!

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