No dejan de sorprenderme

Doña Cuaresma

30 de enero 2026 - 07:00

No me canso de sorprenderme a pesar de que estos vociferantes aprendices de Mari Trini lo llevan haciendo desde tiempos remotos. Hace dos noches bajé la basura y ya había grupos por las calles alrededor de un transistor. En un principio, y dentro de mi habitual inocencia, pensé que estaban escuchando Radio María. Pero vi sus pintas y entendí que no, pues esa emisora no la pueden seguir quienes visten con pantalones rotos y llevan argollas en los labios. Imposible. Mi vecina Virtudes coincidió conmigo bajando los residuos y me explicó que estaban esperando el fallo del jurado del Concurso este del demonio. ¡Con la noche que hacía! Allí estaban hombres y mujeres como trinquetes impacientes y nerviosos para saltar de alegría y berrear en el caso de que su agrupación resultase clasificada o llorar dramáticamente en el caso contrario. Ya estarán por ahí los videos. A quienes no sean de Cádiz, que no les coja por sorpresa: los grupos que vean abrazarse no estarán celebrando que en Astilleros han entrado cuatro barcos ni que las hermandades de Santa Cruz ya hayan encontrado acomodo en otros templos. Error. Los verán saltando como pitecántropos porque van a cantar una vez más en el Falla, para disfrute de ellos y para perjuicio de esta ciudad y de ese teatro. Yo me acosté antes de que se produjera el fallo con la ilusión de levantarme al día siguiente y leer la ansiada noticia: “El jurado declara desiertas todas las modalidades y no habrá más Concurso”. Pero no hubo suerte.

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