José Espinosa: “Los de 'Martes y Trece’ no se creían que los chirigoteros no fuésemos profesionales”
Salió en coros con El Quini y luego tuvo el honor de defender repertorios de grandes maestros de la chirigota como El Chimenea, Fletilla, Juan Poce, Antonio Torres o El Carota
Desde pequeño José Espinosa acudía a los ensayos de los coros donde salía su padre, que formó parte de algunos tan afamados como ‘Los marcianos’ o ‘Los pelelines’. Y de tanto acompañarle acabó quedándose como componente. Fue con solo 11 años, en 1963 con el coro ‘Gaditanos en fiestas’, de Francisco García de Quirós. “El director era El Quini. Él hacía mucho conmigo y como veía que me sabía las letras me dijo que me pusiera a cantar. Y así salí la primera vez con mi padre. Ahí cantaban el Morilla, el Rubio del Aceite… grandes coristas”, evoca.
Repitió modalidad en 1965 con ‘Los rosales’, primer premio, de Juan Poce y Chele, coro también dirigido por El Quini. Y debutó en la chirigota con ‘Los marinos de quien sabe donde’, de José Luis Ossorio. “Era de esas chirigotas que salían a las once de la mañana y se recogían a las cuatro de la madrugada cantando por los bares”, explica. En 1971 formó parte de la chirigota ‘Les majarets’, siendo director. “Íbamos de las majorettes, que estaban de moda en las Fiestas Típicas, y venía con nosotros Carlos el Legionario. El dormía en el colegio mayor Beato Diego del Parque, le compraba un bocadillo y me lo llevaba a los ensayos. Luego en la calle desfilaba con nosotros”.
Volvió al coro en ‘Los atlantes’ en 1973 y luego en ‘Los payadores gaditanos’ en 1975. “En el 76 me llamó El Carota para ‘Los manganelis’. Qué 'pechá' de reír con El Carota, qué personaje. Contando chistes le tiraban billetes de mil pesetas. Vestía a las agrupaciones en su casa, con la mujer cosiendo allí y todo por medio. Y aquella fue un pedazo de chirigota, segundo premio detrás de ‘Los músicos del Racataplán’ de Fletilla”.
La chirigota se convirtió en la modalidad favorita de Espinosa y en 1978 tuvo la suerte de salir con El Chimenea en ‘Los tenistas de Pinganillo de la Frontera’, tercer premio. Ese año estuvieron en la final los tres grandes espadas de la modalidad, completándose la misma con ‘Los de la madre pelusa’ de Fletilla, ganadora, y ‘Los pornográficos’ de Juan Poce, segundo premio. “El pasodoble de ‘los tenistas’ todavía se canta. Grabamos con el padre de El Melli el de la Plaza e hicimos un disco con la casa Belter. Nos hicimos la foto para el disco en el Club de Tenis”, apunta.
Destaca que iba de postulante Pepe El Sopa “y hacía el Baile del Canguro, una canción del Chimenea que también grabamos”. La chirigota, al igual que las rivales, se llevaban todo el año cantando fuera de Cádiz. “Por Andalucía, eso sí, que todavía no era como hoy que se canta hasta en Bilbao. Pero estábamos cantando todos los fines de semana con Portela, Caracolillo, Manolito Real del Ayuntamiento...”, señala en referencia a aquellos agentes artísticos que movían a las agrupaciones por muchos sitios. Años de primeros repartos “de 200.000 pesetas y luego todo el año picoteando”. Reconoce que ganó algún dinero con el Carnaval, pero se lo gastaba “comiendo con mi familia los domingos en El Candil”.
En 1979 cambió de autor. “El hijo de Juan Poce, Juan Antonio, tenía mucha amistad conmigo y me convenció para salir en ‘Los bacalaos de Escocia’, que ensayábamos en el freidor que tenía el bar 606. Fuimos segundo premio pero fue un robo”, afirma rotundo. Espinosa asegura que influyó que la chirigota ganadora, ‘Los mulilleros de Cai’ de Fletilla, ensayaba en la peña La Estrella. “Uno de los principales de esa peña, Antonio Benítez, fue jurado ese año. Ahí lo tienes. ‘Los mulilleros’ no era mejor que ‘Los bacalaos’. Hombre, por favor”.
Repitió con Poce en 1980 para, por fin, llevarse un primer premio de chirigotas. Fue con ‘Los monos sinvergüenzas’. “En el pasodoble de presentación dábamos un toque a lo que pasó el año pasado”, apostilla antes de recitar el inicio de la copla: “Con el corazón puesto en la mano, hoy de mono aquí me presento, a olvidar las penas de otros días que me dieron muy malos recuerdos. El año pasado desde Escocia a mi Cádiz le vine a cantar, pero hubo algún paisano que me quiso derrotar”.
Asegura que con esta chirigota “metimos el Carnaval en Sevilla”. “Fuimos al Lope de Vega nosotros haciendo doblete como ‘Los bacalaos de Escocia’ y ‘Los monos sinvergüenzas’ y los del Puerto con ‘Raza mora’ y ‘Los simios’. Tres noches seguidas, con Portela. Ovaciones de minuto y medio. Algo hicimos por aficionar a la gente de Sevilla, creo yo”, añade.
En 1981, también con Poce, el resultado de ‘Los hinchas del fútbol’ no fue tan positivo. “Hubo poco ensayo al estar todo el año cantando con los monos”, expone. Le faltaba salir con Fletilla y lo consiguió en 1982 con ‘Chochitos y cotufas’. “Me llamó el Pepón, que era el director. Ahí salía El Petra, ¡qué buena gente! Y el Noly con la guitarra haciendo el contralto”. La chirigota, segundo premio, se encontró ese año con un pelotazo como ‘Los cruzados mágicos’. “Hombre, la historia del popurrí influyó, aunque el primer popurrí con historia ya lo habían hecho ‘Los amargaos’. Era una gran chirigota, pero nosotros tampoco nos quedábamos atrás, eh”.
Tiempos de cantar por fiestas y ferias de toda Andalucía, en casetas municipales coincidiendo con muchos artistas nacionales. “Recuerdo que los de 'Martes y Trece' no se creían que no fuésemos profesionales y que teníamos que trabajar todos en Cádiz al día siguiente”.
Tras un parón en 1983, “porque yo he salido en Carnaval cuando el trabajo me lo ha permitido”, volvió con Fletilla y el grupo de la peña Los 14 resultados para formar parte de ‘Los concertistas desconcertados’, también finalista. En 1985 salió con otro gran autor de chirigotas, Antonio Torres, con ‘Los Willi Fog’, y se despidió del Carnaval en 1990 con ‘La familia de Juan Palomo’, de Pedro Romero y El Pellejo, también con chirigoteros de Los 14 Resultados. Espinosa iba representando a José María Ruiz-Mateos.
Vivió además el Concurso desde el palco del jurado en cinco ocasiones, tres de ellas con la cantera entre 2000 y 2002. Y en adultos en 1987, por ejemplo. “En el Teatro Andalucía, con Manolo Piñero de concejal. A pecho descubierto arriba de butacas. Comíamos en Garaicoechea, en unas dependencias municipales. Los vocales puntuaban a todas las modalidades”, relata. En 2006 fue vocal de chirigotas. “Fue el primer año que dieron dietas al jurado. Luché para que entraran más chirigotas que comparsas en la final, y fueron seis”, dice. Y admite que vivió un mal trago con la descalificación de ‘El movimiento del 36’ de Manolo Santander en la final por cantar con 13 componentes en un momento de la actuación. “Aquello me dolió mucho, pero no podíamos hacer otra cosa. Iba a ser tercer premio, pero no pudo ser”,
Espinosa, que aprovecha para saludar a sus amigos de Los Pabellones, sigue el Concurso del Falla, pero no tiene una buena opinión de lo que acontece en el coliseo. “Ahora es como el concurso de Eurovisión. Está todo mercantilizado. Se ha perdido el sabor, se ha perdido el público de Cádiz. Ahora los que van se dedican a hacer fotos al Falla, sin entender de nada”, remata.
Prejubilado en Delphi justo antes de su cierre
José Espinosa Romero nació el 28 de agosto de 1952 en el 24 de la calle Benjumeda “donde la imprenta San Rafael”. Estudió en el colegio Grupo Escolar San Rafael y luego pasó por varios trabajos. Primero como repartidor de farmacia. Hizo la mili de sanitario en los cuarteles de Varela y al volver estuvo cinco años en la construcción. Luego se colocó en la Generals Motors, donde se prejubiló con 55 años siendo ya Delphi y poco antes de su cierre. Está casado con Francisca Moreno, con quien tiene cuatro hijos (Francisco José, Juan, Javier y Santi) que les han dado ocho nietos: Manuela, Carla, Candela, Patricia, Miriam, Mara, Santi y Juan Manuel.
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