Jesús Bienvenido | Autor de comparsas "Todo concurso que se precie tiene una criba previa"

  • El autor de comparsas y compositor habla de los motivos que le han llevado a descansar de un Concurso “con el que ya no está a gusto nadie, ni autores, ni componentes, ni aficionados”

Jesús Bienvenido posa en La Caleta, uno de sus lugares predilectos. Jesús Bienvenido posa en La Caleta, uno de sus lugares predilectos.

Jesús Bienvenido posa en La Caleta, uno de sus lugares predilectos. / Jesús Marín

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Jesús Bienvenido es uno de los autores más esperados en la modalidad de comparsa. Más ahora si cabe, tras dejar con la miel en los labios a todos sus seguidores y aficionados ante el descanso –por ahora– indefinido que decidió tomarse tras hacerse con el primer premio con la comparsa ‘Los irracionales’, en 2017. De este particular momento, más centrado en su faceta como músico, y de su concepto del Carnaval nos habla desde el aula de música donde imparte clases en el Colegio de Santa Teresa, enclavado en uno de sus rincones predilectos, La Caleta.

–Ya lo cantaba el pasodoble de ‘La comunidad’: “Sentadito en la orilla del mar en un rincón de La Caleta...” Pero cuéntenos qué significa este lugar para usted.

–La Caleta es un sitio que tiene mucho encanto para mí porque me he criado aquí prácticamente, he sido vecino de la Viña, y mis padres siguen viviendo aquí. Es un sitio donde he pasado mucho tiempo de mi infancia y ya luego con la comparsa teníamos la suerte de ensayar aquí, en el colegio de Santa Teresa, en la única clase que tiene vistas a la playa, que de hecho le llaman el Aula del Mar. Me relaja, me siento muy cómodo aquí.

–También le ha inspirado a la hora de componer, siempre está presente en sus pasodobles.

–Siempre. Para mí es un punto de conexión histórica con Cádiz, el lugar por donde han entrado las civilizaciones, por el Canal Bahía Caleta... siempre me lo imagino así.

–¿En qué punto se encuentra su idilio con el Carnaval?

–Ahora mismo no me encuentro, no tengo ganas de sentarme a escribir, tengo la vida ordenada de esta manera y no quiero dejar de dedicarle tiempo a mi familia, aparte del trabajo y del tiempo que le dedico a componer... Y de todas maneras tampoco me apetece, estoy viendo un Concurso que no me gusta y no quiero aportarle nada, ni participar en algo que no veo.

–Se suma entonces a la corriente de todos los grandes autores y aficionados de la fiesta que empiezan a mostrar su malestar con el Concurso. Por lo largo, por la poca calidad, porque se está perdiendo... ¿Necesita una revisión?

–Ya se la deberíamos haber hecho. En 2016 estuvimos reunidos un grupo de autores, que hicimos extensible a nuevos autores y a los componentes. Pero al final todo terminó siendo lo mismo, y todos los que comenzamos aquello nos fuimos.

–¿Le parece lógico que un Concurso sea organizado por sus propios concursantes?

–No me parece mal. Lo que sí me parece mal es que la gente que ya ni concursa siga dentro. Porque los intereses realmente los entienden quiénes lo sufren. En un Concurso que es tan ácido en tantos sentidos, deberían cuidar más a los autores y componentes. Hay muchos factores que terminan aburriendo a muchos.

–¿Ha sido entonces el Concurso el que le ha invitado a irse?

–No exclusivamente. El Concurso por una parte, y el hecho de que hacer Carnaval te limita a hacer Carnaval y más nada. Yo disfruto mucho componiendo y haciendo otro tipo de cosas que cuando estoy metido en Carnaval es que no te de la vida. Esto que hacemos nosotros tiene un trabajo excesivo y cuando se abren las cortinas la gente ve lo que hay en la escena, pero no ve lo que hay detrás, que son meses y meses y horas y horas del día. Y yo no lo llevo bien, ni con la familia, ni con el trabajo.

–¿Tanto cansa el Concurso?

–Sí porque es muy largo. Y ahora que lo estoy viendo como aficionado también cansa, por lo largo y porque aporta muy poco. Así que hay que darle una vuelta, ver qué es lo que no funciona. Aparte de que cuando concursas es demasiada la tensión, y no es lo mismo estar tenso tres semanas que un mes y medio porque afecta a la vida de las personas. Afecta a todos, y a los que escribimos y salimos mucho más. Es entonces cuando te planteas que no merece la pena.

"El Concurso debe empezar cuando estén las agrupaciones de calidad porque ir al Falla es en sí un premio”

–¿Qué propone para cambiarlo?

–Habría muchas maneras de hacerlo. Una criba previa, hacerla en otro sitio, se puede incluso vender entradas y televisar..., pero el Concurso debe empezar cuando estén las agrupaciones de calidad porque ir al Falla es en sí un premio. Ahora es un Concurso que está cumpliendo la ilusión de mucha gente de cantar en el teatro, pero no debe estar concebido para cumplir ilusiones, sino para que la gente venga con respeto. Parece que todo vale. Y ya todo el mundo lo está sintiendo así, ni el aficionado ni el que sale lo está disfrutando y lo digo desde el cariño, porque me encanta y le tengo mucho respeto. Y precisamente por el respeto que le tengo al Carnaval hay años que no voy, por eso no entiendo que la gente vaya con cualquier cosa y esto ya es un clamor popular. De hecho, cualquier concurso que se precie tiene una criba previa.

–Decidió marcharse justo después de ganar el primer premio con ‘Los irracionales’. ¿Cuál fue exactamente el punto de inflexión?

–Precisamente un año de ese tipo cansa todavía más. La mayoría tenemos nuestros trabajos, no vivimos del Carnaval, ni lo pretendemos. Y cuando viene un año así, en el que tienes la oportunidad de recuperar un poco lo que se invierte pues se aprovecha. Pero no es apetecible subirte en verano cada fin de semana a un autobús, te terminas hartando. Y la verdad es que le he cogido el gusto al descanso y no me apetece participar del Concurso de ahora.

–Sus compañeros de la modalidad de comparsa están echando este año la vista atrás, tomando como referencia la sencillez de la copla. ¿Se estaba complicando la comparsa demasiado?

–Bueno, son estilos y cada uno hace lo que más siente en el momento. Hacer un tipo de comparsa a unos le salen mejor que a otros, pero todos más o menos sabemos movernos a un lado y en otro. Y lo interesante yo creo es hacer lo que te apetezca, y que haya variedad de estilos dentro de la comparsa es algo muy positivo.

–En cambio casi todos los grandes autores están reivindicando esta vuelta atrás.

–No es cuestión de reivindicar, que es algo que siempre hacemos cuando cantamos, sino que cada uno haga lo que le de gana, siempre que sea bueno.

–Su comparsa siempre ha defendido el pasodoble sencillo, con su sello inconfundible y cargada de crítica social. Ha abanderado por ejemplo el feminismo e incluso incorporó la voz de mujer en su grupo ¿Faltan más letras así y sobran otras con mensajes a veces innecesarios?

–Creo que a todos los autores nos ha costado un poco adaptarnos al nuevo lenguaje, tanto a mujeres como a hombres. Porque es algo que tenemos interiorizado. Hay veces que la gente se ha visto metida en un fregado porque no sabía usar los términos y el lenguaje apropiados, y nos hemos ido acostumbrando poco a poco. En cuanto a la cuota, el Carnaval siempre ha tenido una presencia del hombre más importante, la mujer siempre ha estado en un segundo plano, como ocurría con las ninfas, y ahora la mujer está, pero en las tablas. Ha tardado en llegar pero está llegando. No sé si siempre lo he tenido presente, pero sí que lo hemos procurado. Llevamos haciendo Carnaval femenino en la calle veinte años ya, y las niñas de Cádiz muchos más. Y ahora la mujer en la calle tiene una representación importante y poco a poco está llegando también al Falla.

–¿Está costando, eh? Aparte de componentes, se animan pocas autoras. Y eso que en la cantera hay mucha presencia femenina.

–Sí, pero la mayoría de las agrupaciones femeninas que se ven llegan de la cantera. He sido jurado y hay una gran presencia femenina y los niños lo tienen súper normalizado y esto, de alguna manera, subirá para arriba. Es un proceso lento, hemos estado acostumbrados al timbre masculino, pero llegará. Es cuestión de dar con la tecla.

–Recuérdenos un poco su trayectoria. ¿En qué año y en qué agrupación empezó?

–En 1990 en ‘Buscando un tipo desesperadamente’, de Juan Contreras Pinto y Tino Tovar. Luego concursé un año más en infantil y ya continué toda la etapa de juveniles con Tino Tovar, hasta el año 2000 cuando salimos con ‘Los del año catapún’. En total fueron 11 años con él. Entonces empecé a trabajar, me fui a vivir fuera y al año siguiente ya lo dejé, hasta que regresé con ‘Los mendas lerendas’ en 2008, que fue la primera agrupación que escribí íntegramente para el Falla. Antes había hecho música para otras agrupaciones, aparte de sacar todos los años agrupaciones ilegales.

–¿Qué le llevó a sacar su propia comparsa?

–Pues fue un poco de rebote porque nosotros somos un grupo de gente que ha hecho muchas cosas juntos, no sólo Carnaval. Y llegó un momento en que cada uno estaba en un sitio, hubo un corte en la relación y vimos necesario unirnos otra vez. Me hacía ilusión hacer algo para el Falla, pregunté, la gente estuvo por la labor, salió bien y continué.

–¿Algún recuerdo inolvidable con su comparsa?

–De antes también, pero desde que estoy escribiendo hemos pasado en la comparsa por cosas muy bonitas, porque desde que salimos con ‘Los mendas lerendas’ decidimos pasar los carnavales de una forma diferente en la calle, de modo que habiendo ganado o perdido lo hemos pasado siempre muy bien. También recuerdo el año de ‘Los Santos’, que fue una comparsa muy mediática, como lo fue ‘Los irracionales’. Pero le tengo un cariño especial a ‘Los currelantes’, en la que ensayamos muy poco, sólo tuvo 40 ensayos porque me operaron y empezamos tarde, pero nos pasaron cosas muy bonitas. Coincidió con el momento del 15-M, se tomó un poco como cabecera musical de lo que estaba germinando y nos sentimos de algún modo parte de todo aquello.

–Por cierto que en 2016 le decicásteis un pasodoble al recién llegado alcalde a modo de canto a la esperanza. Hoy día, ¿le daría algún toquecito?

–Como con todos los políticos y como ciudadano, hay cosas con las que se pueden estar más o menos de acuerdo. Pero lo que sí está claro es que nosotros que lo conocemos sabemos el trabajo que desempeña, y el tiempo de su vida que está invirtiendo en la política, su gran sacrificio. Y sabemos que lo hace desde un plano distinto al del político usual. Lo hace de corazón porque siempre lo ha sentido así, desde niño.

–Desde el otro lado. ¿Cómo vive Jesús Bienvenido el Carnaval?

–Pues el año pasado intenté salir en una ilegal pero al final no pude. Así que vivo un Carnaval muy familiar, con mis niñas porque su madre sale en una agrupación ilegal. Vivo un Carnaval de cabalgata, disfraz y paseos con ellas que son muy pequeñitas, y cuando puedo me doy una vuelta con los amigos a buscar ilegales, porque es el momento en que se pueden escuchar.

–¿Su carrera como músico y cantautor está conteniendo su regreso al Falla?

–Para nada. De hecho, hacía música antes de escribir para el Falla y la he seguido haciendo, nunca he parado. Sí que es verdad que desarrollar un trabajo propio como el que he afrontado sin tener el respaldo de una discográfica es muy complicado, sobre todo en la coordinación con la gente que te ayuda porque son muchos músicos y mucho que hacer.

–¿Qué está suponiendo ‘Sean bienvenidos’ para usted?

–Es un proyecto que tenía ahí pendiente y quería terminar, que no quiero decir con esto que no vayan a suceder más cosas con este disco, que las habrá. Pero ha supuesto mucho trabajo, de hecho, el último empujón se lo di en las vacaciones de verano porque si no, no había manera de acabarlo. Y ahora estoy grabando temas sueltos que subo desde las plataformas digitales.

–¿Pero habrá nuevo disco?

–Bueno, una vez que reunamos los temas necesarios, pues ya veremos si los cerramos en otro disco. Es lo más sencillo teniendo en cuenta que lo hago en solitario. Grabar un disco supone un gran esfuerzo y no tengo el tiempo de alguien que se dedica plenamente a esto.

–¿Qué tal la experiencia con la grabación del videoclip ‘Lágrimas mil’?

–Muy bien, ya me lo habían propuesto cuando empecé a grabar el disco y no me veía, pero luego me animé. Lo hicimos con David Acereto, que es una persona que aunque trabaje en el cine y en el mundo de la televisión haciendo series, también viene del mundo del Carnaval. Y bueno lo hemos hecho de forma casera pero con un buen equipo y con los medios que hemos aportado desde el plano del Carnaval, que es otro mundo. Que hace falta un sofá, pues aquí está, que hace falta un vestuario, pues aquí está... porque en ese sentido sabemos buscarnos la vida. Y el resultado ha sido muy positivo, a la gente le ha gustado muchísimo y para mí es una forma de que la música que hago llegue a más personas.

–¿Se llega a mucho público en las redes y plataformas?

–Teniendo en cuenta que no tengo promoción, pues no hago radio ni tele la verdad es que sí. Es cierto que hay mucha gente que me conoce del Carnaval, pero ya se van abriendo horizontes nuevos con gente que te sigue que no es de este mundo y que incluso es de otros países. Es muy curioso esto de las redes a la hora de llegar a cualquiera.

–¿Le gustaría vivir de la música?

–Claro, es lo que me apasiona. No es que no me guste lo que hago porque me encanta. Pero llevo muchos años trabajando de maestro y si tuviera la oportunidad de vivir de la música no la desecharía. Ha habido años en que la música me ha ido muy bien, en la época de Pasión Vega por ejemplo, pero siempre con el miedo de que no era algo estable. Así que me gustaría dedicarme a la música, aunque también tengo una edad en la que no sé si encajaría bien. Y lo digo porque no me veo con una compañía, haciendo ciertas cosas que no me gustan. Tendría que ser de forma un poco independiente.

"Aunque me encanta mi trabajo, no desecharía la oportunidad de vivir de la música porque es mi pasión”

–Un día antes de que saliera a la venta su disco dijo a ‘Diario de Cádiz’ que se sentía mucho mejor con su comparsa, arropado, que saliendo solo al escenario. Tras más de un año y un verano de festivales y conciertos. ¿Sigue pensando lo mismo?

–La responsabilidad de salir solo multiplica a la de la comparsa por mil. Porque todo recae en ti, incluso los músicos. Por amistad tuve la suerte de tocar con buenos músicos desde que empecé a cantar solo, pero el problema que tienen los buenos músicos es que no hay ensayos y eres el responsable de todo. Y no puedes fallar, eres el centro. Así que me pongo siempre muy nervioso.

–¿Está colaborando con algún artista actualmente?

–Voy haciendo lo que voy pudiendo porque hace mucho tiempo que quiero componer para mí. Para el último disco de Pasión hice música solamente, ya ningún tema íntegro. También con algún flamenco de vez en cuando, como Nina Alemania, que va a estrenar algo mío en marzo. Pero ahora lo que busco es estar cómodo con lo que hago y con la gente con la que lo hago.

–Hay incondicionales en su comparsa que le siguen esperando. ¿Le gustaría volver y reunir a antiguos componentes como a Dani Obregón, David Palomar o al propio alcalde?

–Claro que sí. Tenemos mucha amistad y compartir el Carnaval con la gente que te rodea es siempre muy interesante, lo que pasa es que no sé cómo andaría cada uno. Pasa el tiempo, la gente se despista y ya no hay sitio. Ahora me está pasando, no encuentro el momento de sentarme para hacer Carnaval pero algún día me gustaría volver. Ya sea para el Falla o para la calle porque es algo que me gusta mucho.

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