Unas tablas inquietantes

El Portuense no consigue imponer su juego frente al Cabecense pese a disfrutar de superioridad numérica durante buena parte del encuentro

Francisco Lambea El Puerto

17 de febrero 2013 - 05:02

El Racing consiguió ayer uno de esos empates que tienden a considerarse agridulces: dulce por aquello de puntuar frente a un buen conjunto, el equipo revelación del grupo, que arribaba quinto en la tabla, y agrio porque se desperdició una ventaja en el marcador que fue neutralizada sólo dos minutos después y por no haber sabido imponer su juego sobre un rival que sufrió de inferioridad numérica durante más de una hora de disputa.

El choque se puso inusualmente de cara para los racinguistas (ayer de blanco) cuando el lateral Chico I decidió cortar con la mano un pase de Pedrito dentro del área. El colegiado no dudó en señalar el máximo castigo y Rafi Cruz transformó en un lanzamiento raso y no muy lejano a la posición del portero que, caso de haber sido detenido, le hubiera supuesto más de una crítica. El tiro, en cualquier caso, hay que darlo por válido por aquello de que engañó al guardameta y entró y sirve al delantero para anotar su cuarto tanto con la elástica racinguista, un hecho notable si se observa que debutó en la jornada decimoprimera.

Dos minutos después el Cabecense empataba gracias a un envío de calidad de Luis al desmarque de Guti, quien centró para que Jesús Mari anotara de un meritorio cabezazo raso. El máximo goleador de los sevillanos firmaba así su octavo tanto liguero.

El Portuense se vería beneficiado por otra acción de Chico I, quien, tras haber cometido un penalti obedeciendo a lo que su propio técnico, Diego Román, calificó como "acción infantil", decidió abalanzarse sobre Rafi Cruz, padeciendo su segunda tarjeta amarilla.

El Racing se enfrentaría entonces a su incapacidad, pues las siguientes ocasiones de peligro las firmaría el mermado Cabecense: una falta botada por Terry que Ismael despejaría de puños (44') y sendos disparos de Jesús Mari (51' y 60'), animado con todo lo que le llegaba. Solo Galiano con un cabezazo alto (63') llevó cierta inquietud a los sevillanos en un partido que se teñió de centrocampismo. Cuando Matallanas vio su segunda amarilla por una entrada sobre un Luis que se le escapaba por la banda, todos parecieron vislumbrar el empate como inevitable. Pese a ello, los racinguistas dominaron los últimos minutos y el guardameta Revuelta fue sancionado por pérdida de tiempo.

El marcador resultó insuficiente para los aficionados y para el cuerpo técnico, que no esconde su deseo de asegurar la permanencia cuanto antes una vez las incomodidades del vestuario han comenzado a traducirse en una versión oriunda de "los lunes al sol", el día que los jugadores han optado por eliminar del calendario de entrenamientos alegando la necesidad de ahorrar combustible ante las dos mensualidades que les adeuda el club.

Portuense: Ismael, Capi, Jesuli, Raúl López, Pedrito (Galiano, 61'), Alberto (Elías, 79'), Silveira, Matallanas, Natera (Juanmi, 57'), Sergio Beato y Rafi Cruz. Cabecense: Revuelta, Chico I, Oliver, Cachana, Francis, Luis (Pato, 86'), Noé (Salas, 73'), Guti, Terry (Reguera, 79'), Gabriel y Jesús Mari. Goles: 1-0 (2') Rafi Cruz, de penalti. 1-1 (4') Jesús Mari. Árbitro: García Lozano (onubense). Bien. Tarjeatas amarillas a los locales Alberto, Silveira, Rafi Cruz y Natera y a los visitantes Revuelta y Noé. Expulsó por doble amarilla al visitante Chico I (26´) y al local Matallanas (84´). Incidencias: 300 espectadores en el José del Cuvillo.

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