Reyes Magos
El terciario avanzado era esto. Por Fernando Santiago
Hemos pasado de tomar los baños por prescripción facultativa a pasar el día entero en la playa . De cuando la gente veraneaba en los chalets de La Laguna o , si acaso, en Puerto Real, a recibir a cientos de miles de foráneos que ven en nuestras costas el lugar ideal para desconectar. Manuela Carmena y Susana Díaz han puesto de manifiesto que Cádiz está de moda . Los hoteles a reventar, los apartamentos por las nubes y en las terrazas no cabe un alma. No sé qué porcentajes tiene LLORECA pero a la vista está que este es el mejor año turístico de la historia. Hace décadas a lo más que llegábamos es a que la clase alta sevillana se refugiase en Sanlúcar. Pasado el tiempo los sevillanitos de a pie llegaron a Chipiona y con ellos, al parecer, los vecinos de El Tardón, el barrio de la presidenta de la Junta que ,según informan, se pasea con su niño por esta población. Mucha gente huía de la provincia por el viento hasta hace poco. Algunos sevillanos empezaron a ir a Conil y los alemanes a Zahara. Vistahermosa comenzó a ser el refugio de la burguesía jerezana y la aristocracia madrileña. De repente eclosionó Sotogrande, donde están los ricos de verdad y donde Garrigues Walker organiza una obra teatro cada año, escrita por él mismo, después de las soporíferas sesiones de polo . Los rubicundos nórdicos se dieron cuenta en Tarifa de que el viento más que un problema era una fuente de gozo para los que practican vela individual, primero el windsurf y ahora el kitesurf. El rojerío madrileño puso de moda Zahara de los Atunes con la llegada del difunto Krahe, el Gran Wyoming, Aitana Sánchez Gijón, Imanol Arias, Eva Hache y el resto de la tribu. Fue cuando se acuñó la expresión costa gaditana para la zona que va de Chiclana a Tarifa. Se puso en marcha el Novo Sancti Petri, lleno de alemanes y de bilbaínos hasta el punto de que es conocido por Euscádiz. Costa Ballena se hizo como complemento a Chiclana y en seguida se llenó de sevillanos y madrileños , a la zona llegaron Almudena Grandes, Sabina, Luis García Montero y Benjamín Prado, amantes de los aires difíciles. Total, que entre políticos, famosos, miarmas, vecinos de la capital y los del Bocho, no hay manera de sentarse en una terraza, aunque sea tan solo hasta las dos de la mañana, con gran pesar de los socios de Antonio de María que quieren ordeñar la ubre del turismo sin importarles convertir Cádiz en Margaluf si con eso sacan unos eurillos de más. El turismo, qué gran invento.
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