Reyes Magos
Enhorabuena por la rectificación. Por Javi Osuna
Rectificar es de sabios. (Y de sal, dijo un cachondo acordándose del guiso). Rectificar es un gesto que denota inteligencia. El pasado verano, 'LLORECA', la asociación que tanto llora por su interés, le metió un gol por la escuadra al ayuntamiento de Cádiz que, con buena voluntad (no lo dudo), puso horrenda musiquita a los atardeceres, tiñendo de naranjas y rojos a un público, mayoritariamente turístico, que aplaudía. Para mayor 'catetez', le antecedía una grabación, amplificada por los altavoces, con tono de 'Hamburguesas Uranga' y con un eslogan de un chovinismo bochornoso: "¡Probablemente las mejores del mundo!", decía el insolente texto sobre nuestras puestas del astro rey; que sí, que son bonitas... ¡pero hay vida inteligente más allá de Río Arillo! La medida, además de inesperada era contradictoria, pues introducía contaminación acústica en contraposición con uno de sus más acertados logros: la supresión de la contaminación lumínica. Rectificar es de sabios. El crepúsculo en silencio con sus rojos azules y naranjas; como negra es la noche con su luna 'esproncediana' rilando. ¡Enhorabuena por la rectificación!
No hay comentarios