Reyes Magos
Cambia el color de la cúpula de la Catedral
Ese color amarillo dorado que distinguía la cúpula del tambor de la catedral según la ejecutó a mediados del XIX Juan Daura, y que caracterizaba una de las vistas más conocidas de nuestra ciudad, se ha ido al garete y no parece que tan desafortunada pérdida haya sido lamentada ni tan siquiera apuntada. Más aún cuando el hecho se ha producido al borde e de las celebraciones del 175 aniversario de la consagración del templo, en cuyo marco, según creo, impartirá una conferencia el arquitecto responsable de su conservación. La pérdida del color original que se mantuvo casi 120 años se debe a la sustitución de los azulejos originales de época por otros modernos, decisión errónea que adoptó Juan Jiménez Mata en una obra de finales de los noventa. El caso es que había algún azulejo dañado, lo cual no alteraba ese aspecto de semi esfera dorada que cantan poemas y coplas.
El esmalte de las piezas modernas no ha resistido los efectos de la lluvia y el granizo, y lo que era una cúpula de singular y alegre color casi dorado, ahorapresenta el tono pardo rojizo del bizcocho arcilloso, una vez desaparecido casi por completo ese esmalte amarillo dorado. La cosa era fácil deprever, los azulejos se componencomúnmente debizcocho de arcilla revestido por esmaltevítreo, pero mientras esta capasuperior era de notable espesor en los azulejos queempleó Daura, ésta se reduce mucho en las piezas modernas, mediante los cuales Jiménez Mata sustituye laazulejaría original.
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