Jóvenes que desafían a su destino

Solidaridad en Chiclana

La Asociación Familias Solidarias para el Desarrollo tutela a chicos sin alojamiento que han cumplido la mayoría de edad

Ocho de ellos hacen ya prácticas en empresas locales

Jóvenes de Afasode atienden a una clienta de la peluquería Novo Élite.
Jóvenes de Afasode atienden a una clienta de la peluquería Novo Élite. / Sonia Ramos
J.m. Gallardo

Chiclana, 21 de julio 2019 - 05:00

Javi e Ismael han cumplido 18 años. Durante toda su vida han estado custodiados por la Junta de Andalucía en un centro para menores. Son gaditanos, pero, al soplar las velas de la mayoría de edad, se encuentran en una encrucijada vital. Están en casa, en su tierra, pero no tienen hogar. Su vida parece destinada al peor de los desenlaces.

Sin embargo, encuentran una salvación en forma de siglas. Afasode (Asociación de Familias Solidarias para el Desarrollo) se encarga de ellos y de diez jóvenes más. Les da cobijo, un lugar para vivir con las necesidades básicas del ser humano y, por encima de todo, les ayuda a cambiar su destino con una formación para que, en el futuro, sean personas de provecho.

El proyecto, presidido por Juan Molina, logró alquilar un piso en la barriada El Pilar para ocho de sus chicos y, ahora mismo, tiene alquiladas habitaciones para albergar a otros cuatro. Sin embargo, el objetivo de Molina no es, ni mucho menos, que esta familia improvisada se mantenga estática: “Nuestra mayor felicidad es que los niños vuelen, que se valgan por sí mismos y sean autónomos”, comenta al tiempo que explica su sorpresa con la actitud de estos nuevos adultos: “Mucha gente no lo cree, pero no me he cruzado todavía con jóvenes de este tipo que sean vagos. Todo lo contrario. Toda su vida han estado controlados y ahora tienen la motivación de trabajar para sentirse útiles y poder mantenerse por sí mismos sin ayuda de nadie”.

Desde Afasode explican que algunos muchachos trabajan porque quieren ayudar a sus familias

Por este motivo, Afasode, que no recibe ningún tipo de subvención, ha llegado a diversos acuerdos con empresas de la zona para que los jóvenes atendidos por la asociación puedan realizar prácticas, ampliar su formación y tener opciones de lograr un contrato de trabajo: “Cuando contactamos con los negocios solo les pedimos compromiso. Que permitan al chico en cuestión aprender durante dos o tres meses de prácticas y tenga la opción de quedarse, dependiendo, por supuesto, del rendimiento”, indica un Juan Molina muy satisfecho con el resultado de estos acuerdos: “Hasta ahora ninguna empresa me ha transmitido queja alguna. Todo lo contrario, tienen en su plantilla a aprendices muy motivados y que, por lo general, se hacen con el oficio muy rápidamente. Por ello, pienso que ganamos todos”, relata el responsable de este proyecto solidario.

En este sentido, Juan Molina no duda en resaltar una anécdota que le llama la atención: “Contamos con jóvenes de Marruecos, Guinea Conakry y Costa de Marfil, además de españoles, y la mayoría tiene como principal motivación ayudar a su familia”, comenta con emoción en su voz. “¡Uno de ellos quería mandarle a sus padres más de la mitad de lo que había cobrado en sus prácticas!”, relata. “Le tuve que frenar porque, como ya he dicho anteriormente, lo principal es que ellos ahorren algo de dinero para alquilar alguna vivienda y tengan autonomía”.

El líder del proyecto se muestra orgulloso de las empresas chiclaneras que se han involucrado en la idea de Afasode: “El nivel de compromiso es bastante alto y no solo a nivel profesional, sino también a nivel humano”, afirma. Y hace mención a la directora de la peluquería Novo Élite: “El hermano de uno de los jóvenes que tiene allí trabajando falleció hace unos días y fue ella la que nos pidió que nos pusiéramos en contacto con un psicólogo para ayudar al chico en este difícil trance”, indica.

Molina, que anuncia que ha firmado un convenio con Diputación por el que va a recibir una pequeña cantidad económica, solicita encarecidamente el apoyo de la ciudadanía: “Mantener a los jóvenes nos cuesta 2.200 euros al mes y ahora solo recibimos 300, por lo que seguimos necesitando cualquier ayuda desinteresada de la ciudadanía. Por este pusimos en marcha una campaña de ayuda por tan solo un euro al mes para sostener la iniciativa”.

Un proyecto que, dice, “desmonta el mito de que solo ayudamos a extranjeros que vienen en situación ilegal a encontrar trabajo”. Todo lo contrario. El ejemplo de Ismael y Javi es claro: “No miramos el color de la piel. Tenemos a doce chicos y, en este caso, dos de ellos son de aquí, vecinos que estaban destinados a vivir en la marginalidad en su propia provincia si mirábamos para otro lado”, explica con aire de resignación. “Nos enfrentamos a la realidad de la calle y tratamos de revertir su complicada situación, porque todos los niños merecen, al menos, una oportunidad”, concluye.

La asociación solicita el apoyo de un mayor número de empresas

La Asociación de Familias Solidarias para el Desarrollo cuenta, de momento, con ocho empresas que ofrecen una formación y un periodo de prácticas a los jóvenes de este proyecto solidario. Tecnoválvulas Valvulor, Restaurante La Casa del Farero, Escuela de Peluquería Novo Élite, Monkey Car S.L., La Favela Beach Club, Momento Andaluz Catering, Hamacan Servicios España y Buffet La Barrosa cuentan con Abdelatif, Javi, Ayoub y Yassine, Zoumana, Fahd, Rida, Abou e Ismael, respectivamente.

Sin embargo, Juan Molina explica que “hacen falta cuatro empresas más como mínimo” para que todos los jóvenes tengan la oportunidad de demostrar su valía. “Nuestra intención es que cada chico vaya a uno de los negocios con los que colaboremos, para tampoco exigir en demasía a los que ya nos ayudan”.

Molina también deja claro que “todas las empresas que deseen involucrarse en el proyecto serán bienvenidas porque ya hay varios niños que en breve cumplirán los 18 y se encontrarán en la misma situación que los que tenemos acogidos actualmente. Sin ir más lejos, “la semana que viene puede que acojamos a otro chaval español”.

Por eso insiste en solicitar la ayuda de la ciudadanía. Todo aquel interesado en apoyar el proyecto de Afasode puede hacerlo llamando al 661 30 88 66 o hacer una donación económica directamente a la cuenta bancaria de la asociación ES03 3187 0133 114950771214.

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