La localidad se prepara para un verano marcado por el alto riesgo de incendios

La Delegación de Medio Ambiente llama a la responsabilidad de los propietarios de terrenos para mantener sus parcelas limpias tras una época de lluvias que ha favorecido la aparición de numerosa vegetación

Image de una parcela cubierta de matorrales que han crecido enormente tras un invierno cargado de precipitaciones.
Image de una parcela cubierta de matorrales que han crecido enormente tras un invierno cargado de precipitaciones.
J.m.r./Redacción / Chiclana

24 de mayo 2010 - 01:00

Tras un invierno y una primavera de las más lluviosas de los últimos tiempos, el verano, en materia de incendios, se antoja complicado, toda vez que, a raíz de dichas circunstancias meteorológicas, el paisaje de la localidad presenta una vegetación intensa tanto en sus masas forestales como en la gran mayoría de los terrenos y parcelas que se reparten a lo largo del amplio término municipal (203 kilómetros cuadrados).

Y es que si bien es cierto que gracias a la humedad que aún mantienen los suelos la vegetación dilatará su esplendor algo más que en años anteriores, también lo es que con la llegada de las altas temperaturas la vegetación, una vez seca, incrementará el nivel de riesgo de incendios respecto a épocas pasadas.

De este modo y con la amenaza, siempre patente, del viento de levante, las tareas de prevención tanto en los bosques y zonas verdes públicas como en los terrenos y parcelas de titularidad privada se antojan más necesarias que en otras ocasiones de cara a minimizar los riesgos.

A tal objeto, el Ayuntamiento, de la mano de la Delegación de Medio Ambiente, ha hecho público un bando de carácter preventivo para una época de peligro de incendios que se localiza entre el 1 de junio y el 15 de octubre.

"En base a la legislación vigente y con el objetivo de defender el patrimonio natural del municipio pero, sobre todo la vida humana, la Alcaldía, por medio de este bando, ha establecido las normas de aplicación en todos los terrenos, tanto públicos como privados ubicados en zonas forestales, arboladas o con existencia de matorral del término municipal", señaló el Ayuntamiento.

Así, "los propietarios y titulares de derechos de estas parcelas y solares tienen la obligación de mantenerlos en las debidas condiciones de seguridad, salubridad y ornato público, adoptando las medidas necesarias para reducir los riesgos de incendio".

"También se prohibe", añade el bando municipal, "la quema de matorral, restos de poda y de residuos, tales como basuras, plásticos, leñas muertas y otros análogos, al tiempo que en el tránsito y estancia en dichas zonas forestales o arboladas se prohíbe encender fuego, incluso en las áreas recreativas (barbacoas incluidas); arrojar objetos de combustión y lanzar cohetes, globos o artefactos de cualquier clase que contengan fuego; abandonar sobre el terreno papeles, plásticos, vidrios o cualquier tipo de residuos o basuras y acampar o pernoctar fuera de las zonas de acampada establecidas".

En última instancia se prohíbe, con carácter general, en trabajos agrícolas o forestales el empleo del fuego, para la quema de pastos, rastrojos o matorral. Excepcionalmente podrán realizarse quemas conforme a lo establecido en los Planes Técnicos Provinciales aprobados por la Administración Forestal con este fin".

Un conjunto de medidas con las que la Delegación de Medio Ambiente espera minimizar un riesgo de incendio que en la localidad, debido a su amplio y disperso término municipal, se antoja más probable que en otras localidades de la Bahía.

No hay que olvidar que en Chiclana, en su extrarradio, los Bomberos tienen especial dificultad para poder transitar por zonas en las que el propio ancho de la vía hace muy complicado el paso de los vehículos de mayor tonelaje y capacidad.

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