Chiclana

El fuerte levante espanta al turismo

  • Los hosteleros de La Barrosa coinciden en que las ventas descienden a causa del viento Muchos visitantes prefieren sus hoteles o urbanizaciones antes que la playa

El verano comienza, ya desde principios del mes de julio, con un intenso viento de levante que no deja a los turistas disfrutar de sus vacaciones. Esta climatología ahuyenta a la mayoría de clientes y afecta a los beneficios económicos de los negocios hosteleros situados en la costa.

Las playas de La Barrosa y Sancti Petri no estaban desiertas de bañistas en la jornada de ayer, si bien tampoco había un lleno como suele ocurrir por estas fechas. Y es que el viento influye negativamente en cuanto a la presencia de público en terrazas y bares de la costa. Un hostelero de la zona explicaba que en estas últimas semanas "se nota mucho el Levante en la marcha del negocio. La poca gente que viene consume poco y rápido". Además, otro trabajador añade que el verano es la época del año cuando realmente pueden levantar la empresa, ya que está situada en la playa "y si la gente no va por causa del levante, entonces empieza a ser difícil mantener esta situación de déficit".

A la dura situación de crisis que atraviesa el país debemos sumar los inconvenientes del fuerte y constante viento del Este, que la mayoría de hosteleros consideran como una amenaza para hacer caja. Empresarios de la zona insisten en que "además de llenarse menos nuestras terrazas la gente consume menos cantidad y gastan menos dinero. Todos ellos hablan o se quejan del dichoso viento", dice un responsable de un establecimiento.

Otro hostelero afirma que los bañistas "huyen a lugares cerrados, como centros comerciales, donde no sufren este incómodo y molesto viento; además, estos lugares están muy sombreados y no pasan el calor que sufrirían en la playa o una terraza frente al mar".

Ante este panorama, se respira un aire de malestar entre los negocios de playa que desean que el levante se vaya pronto para no volver en todo el verano sino esta temporada estival no harán, nunca mejor dicho, su 'agosto'.

Además, los hosteleros no son los únicos afectados por el fuerte viento que azota nuestra costa, puesto que la mayoría de turistas también expresan su descontento.

Sin embargo, algunos de ellos aceptan con buen humor el conocido y temible Levante de la costa gaditana e intentan disfrutar sus vacaciones a pesar del vendaval, como cuenta una familia madrileña, "la verdad es que dudamos mucho en venir, nos arriesgamos y nos ha tocado la semana de levante. Qué le vamos a hacer, pero a pesar del viento estamos disfrutando mucho de la ciudad".

Por contra, otros se arrepienten de haber elegido las playas gaditanas como destino de vacaciones como señalaba una pareja catalana, "me molesta mucho que nos toque en la semana de vacaciones porque no se puede disfrutar igual de la playa. El viento casi te tira. Lo tengo claro, la próxima vez elegiremos otro destino para nuestras vacaciones".

Hubo días de auténtico vendaval y los visitantes han 'huido' en masa a sus hoteles, urbanizaciones o casas en alquiler donde se alojan con el fin de capear el temporal. Un turista de Zaragoza comenta que sale lo justo del hotel mientras el viento no se tranquilice. Así, prefiere tomarse algo en el bar del hotel y disfrutar de la piscina "que llenarme de arena por el levante". También, jóvenes como una pareja madrileña se quejan de que casi no pueden pisar la playa y esperan la llegada de la noche para dar un paseo.

Otros visitantes hacen referencia al dolor de cabeza que produce el incesante viento "y por eso no tengo ni ganas de consumir en bares o salir a dar un paseo", lamenta un joven.

Pero la esperanza nunca se pierde y, al fin, las predicciones del tiempo apuntan a un descenso del viento durante la jornada de hoy. "Ojalá que así sea", subraya una mujer.

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