Comunidad del Hogar de Nazaret

La Iglesia Mayor de Chiclana celebra un acto en memoria de Pedro Manuel Salado

  • El martes se descubre una placa en memoria del misionero chiclanero que salvó a siete niños de morir ahogados en Ecuador hace siete años

  • La misa conmemorativa por la muerte del religioso será a las siete y media de la tarde

Seis de los siete jóvenes que salvó el religioso, junto a una réplica de la estatua. Seis de los siete jóvenes que salvó el religioso, junto a una réplica de la estatua.

Seis de los siete jóvenes que salvó el religioso, junto a una réplica de la estatua.

El próximo martes 5 de febrero, en la Parroquia de San Juan Bautista (Iglesia Mayor), se descubrirá una placa en memoria del misionero de Chiclana Pedro Manuel Salado de Alba junto a la pila donde fue bautizado.

Con anterioridad a este acto, se celebrará una misa conmemorativa, a a partir de las siete y media de la tarde, con motivo del séptimo aniversario de la muerte de religioso chiclanero. Por otro lado, el pasado 28 de enero, en la Unidad Educativa Sagrada Familia de Nazaret de la ciudad de Quinindé (Esmeraldas, Ecuador) fue descubierta una imagen del misionero, una escultura que es una réplica de la situada en la Plaza de Jesús Nazareno.

Pedro Manuel Salado de Alba nació en Chiclana el 1 de enero de 1968 y, tras ingresar en la Comunidad Religiosa Hogar de Nazaret, fue destinado a la misión que está Obra tiene en Quinindé en el año 1998. Allí se dedicó a la atención de los menores más desprotegidos de la sociedad en la casa de acogida que se encuentra en la barriada Nuevos Horizontes. En el año 2001 pasó a dirigir la Escuela Santa María de Nazaret, que con el tiempo y el crecimiento de la misma pasaría a llamarse unidad Educativa Sagrada Familia de Nazaret.

El domingo 5 de febrero de 2012, estando en la playa de Atacames al cuidado de un grupo de niños y niñas del Hogar de Nazaret, le advirtieron que siete de los niños que estaban jugando en la orilla habían sido arrastrados por el mar en un fenómeno inesperado y repentino. Pedro Manuel, sin dudarlo, y a pesar del respeto que le tenía al mar, se lanzó al agua para salvarlos a todos. Fue una tarea ardua en la que recibió ayuda de un surfista que le socorrió en la tarea de acercar a los niños a la orilla. Tras alcanzar a los dos últimos menores en peligro, los que estaban más alejados, y ponerlos en la tabla que le acercaba el surfista, Pedro Manuel se ahogó.

Lograron sacarlo a tierra donde finalmente falleció, estando los siete niños a salvo. Por este acto heroico ya ha recibido, a título póstumo, varios homenajes: Medalla de Oro de su ciudad natal y una estatua y una calle dedicada a él en la Plaza de Jesús Nazareno; Descubrimiento de una placa conmemorativa en la calle Francisco Ignacio de Chiclana, lugar donde nació; y además, el pasado 12 de octubre se abrió su Causa de Beatificación y Canonización en la Catedral de Córdoba, de manos del obispo Monseñor Demetrio Fernández. La causa será llevada desde esta ciudad pues es la sede del Hogar de Nazaret y, además, Pedro Manuel Salado vivió en esa población 10 años (1988-1998).

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