Chiclana

Concert Music Festival: La Luz de la Catarsis

  • Robe Iniesta viaja por sus temas emblemáticos de Extremoduro hasta 'Mayéutica' en una noche apoteósica en Sancti Petri

Concert Music Festival: La luz de la catarsis

Concert Music Festival: La luz de la catarsis / D.C. (Chiclana De La Frontera)

Sancti Petri vivió este sábado una auténtica catarsis. Robe Iniesta cogió el testigo con absoluta maestría para ofrecer un rompedor concierto, de casi tres horas y media, que hizo vibrar el Auditorio de Concert Music Festival en la segunda noche de conciertos. Un séquito de fieles, ataviados con camisetas con el nombre del artista y su gira Ahora es Cuando, fueron aglutinándose en el recinto para recibir al profeta de rock español.

Los músicos de Robe comenzaron a preparar el terreno con una majestuosa Intro instrumental que auguraba lo que se venía. El público lo sabía y armados con sus móviles iluminaron el oscuro recinto para capturar ese momento. Sin prisas y como si se deslizara suavemente por el escenario irrumpió Robe para comenzar el concierto con Del Tiempo Perdido, una canción de su segundo disco en solitario Destrozares. 

Ofreciendo un directo único, el que fuera alma y líder de Extremoduro, fue recibido entre vítores, euforia y aplausos. Quedó más que comprobado que su público era muy generoso con Robe y conectaba perfectamente con el directo que estaba ofreciendo. Una vez finalizado el primer tema se dirigió a sus fieles: “¡Buenas noches a todo el mundo! ¡Espero que disfrutéis de la noche! ¡Gracias! Estad atentos, porque si no sois vosotros quién será. Y si no es ahora, ¿cuándo? Porque estamos aquí y es el momento; y Ahora es Cuando”.

Continuando con otro tema de su segundo álbum en solitario, Por encima del bien y del mal. La noche no hizo más que empezar y el público seguía dándolo todo; saltando y dejándose llevar por los acordes instrumentales que emitía su guitarra eléctrica, fusionada con su voz. Robe demostró una perfecta fusión con sus músicos y sus temas más rompedores estaban respaldados por el eléctrico juego de luces que iluminaba el oscuro recinto. 

Iluminado por un haz de luz Robe se adentró en la letra Por ser un pervertido, tema que se incluye en Lo que aletea en nuestras cabezas, su primer álbum en solitario. Y como “a la vida hay que buscarle otra razón” interpretó Nana Cruel deleitando a un público que, brazos al aire, se movían al ritmo de sus letras  dejándose llevar por su música instrumental. Las letras de Robe eran poesía para los oídos de los allí presentes y sus melodías hacían sintonía con el juego de luces que le acompañaron en el tema Si te vas.

“No hay nada como el primer amor…no hay nada…no hay. Y no hay nada como la primera vez que escuchas una canción” y Buscando la Luna, el público se vino arriba y saltaba al ritmo de sus letras, al grito de: ¡Qué no pasa nada! Como si de un caminante se tratase, Robe fue haciendo un viaje por los temas más emblemáticos de Extremoduro hasta cruzar El camino de las Utopías

La euforia era tanta que ya se veían los vasos de cerveza volar por los aires, y es que Robe seguía viajando por Extremoduro. No faltaron Segundo movimiento: Lo de fuera, deleitando con un espectacular directo de guitarras eléctricas; al igual que pasó con Cuarto movimiento: La realidad, donde el público se entregó al completo después de que Robe les avisara de que dejaría 15 minutos de descanso para que hicieran lo que quisieran “pero sin que os vean”.

Los ánimos no decayeron después del descanso, al contrario, Robe y su público regresaron con más fuerza para seguir viajando por las letras que han marcado a toda una generación y que sigue viva en las venideras. Uno tras otro, fue desplegando un arsenal de temas de Mayéutica, su tercer álbum en solitario, como Ininteligible e Interludio; y también Primer Movimiento: Después de la catarsis y Segundo movimiento: Mierda de filosofía; donde siguieron volando vasos por los aires.

“Los poetas tenemos que evadir nuestro pensamiento desde el dolor. Fe, pasión, tormenta, fatalidad. Vivir significa para nosotros transformar todo lo que somos en luz y en llamas”, y así, volvió a introducirse en Mayéutica, apoderándose del escenario con Tercer movimiento: un instante de luz y Cuarto movimiento: No soy el dueño de mis emociones; con la que se paró el tiempo y el público se entregó al completo cantando a pleno pulmón sus letras.

Nadie quería marcharse y aún quedaban tres canciones para cerrar la segunda noche en Concert Music Festival. El público estaba extasiado con las canciones tan poderosas que desplegó en Sancti Petri y con Ama, ama, ama y ensancha el alma se apagaron las luces de una noche apoteósica que perdurará en la mente de los fieles al rock poético de Robe.

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