Cádiz CF

Nada más que el triunfo

  • El equipo amarillo, sin Garrido, Salvi ni Barral, pretende valerse del fortín del Carranza para quedarse con tres puntos fundamentales y llegar a la última jornada en zona de 'play-off'

Eugeni (i) intenta arrebatar el balón a Carrillo durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva de El Rosal. Eugeni (i) intenta arrebatar el balón a Carrillo durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva de El Rosal.

Eugeni (i) intenta arrebatar el balón a Carrillo durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva de El Rosal. / fito carreto

No hay lugar para las cábalas. Se acaba el tiempo del cálculo y llega la hora de la verdad. Es tiempo de valientes. El Cádiz está obligado a doblegar hoy al Tenerife para seguir dependiendo de sí mismo en la dura puja por un puesto de la fase de ascenso a Primera División. La ventaja es que depende de sí mismo para confirmar un objetivo para el que lleva opositando las últimas 25 jornadas consecutivas de residencia en la zona noble. En el penúltimo capítulo del campeonato parte desde el sexto puesto, el último que da derecho a participar en la fase de ascenso a Primera División, aunque una victoria esta tarde noche en el estadio Ramón de Carranza -a partir de las ocho y media, ofrecido en directo por televisión a través de Vodafone, Orange y Bein- le dejará quinto o cuarto en la antesala del capítulo de clausura. Lo tiene en su mano pero debe tener cuidado porque si no conjuga el verbo vencer puede verse descabalgado de las posiciones de privilegio en el peor momento. La Liga está tan igualada en la parte de arriba que el más mínimo tropiezo a estas alturas puede costar muy caro. La renta de los gaditanos sobre el séptimo y el octavo es de sólo un punto. No cabe el más mínimo margen de error en un desenlace incierto.

El equipo amarillo afronta una oportunidad de oro en casa frente a un adversario que, aunque dispone de alguna posibilidad matemática de entrar en el play-off, en la práctica está descartado porque la opción que le queda es como un grano de arena en el universo. Nadie puede estar más motivado que un Cádiz que anda muy cerca de repetir el éxito de la pasada temporada cuando en su camino se cruza precisamente el adversario que le apartó del ascenso en aquella eliminatoria igualada que se decantó del lado chicharrero gracias a su mejor clasificación en el torneo -cuarto frente a quinto-. El destino los vuelve a juntar aunque en esta ocasión en un contexto mucho más favorable para los gaditanos, que darán un paso de gigante si son capaces de agarrar los tres puntos en el último partido en casa del curso a la espera de su posible participación en el play-off. Hoy es el día. No está permitido fallar.

No se presenta un partido nada sencillo para los anfitriones pese a que los canarios tienen parte de su mente puestas en las vacaciones estivales. El Tenerife es un equipo armado para cotas muchos mayores de las que ha alcanzado y tiene argumentos dar un disgusto a un Cádiz que necesita recuperar su mejor versión para encontrar el camino un triunfo que se antoja decisivo. Ya no valen los empates.

La mala noticia para el conjunto de Álvaro Cervera es que afronta el partido con bajas importantes -en la línea de toda la temporada-, sobre todo la de Jon Ander Garrido, el futbolista que aporta equilibrio en la medular, una pieza fundamental en el esquema del entrenador. El vasco, como era previsible, no se ha recuperado a tiempo del leve esguince lateral externo de su tobillo derecho que sufrió en el choque contra el Barcelona B y el técnico se las tiene que arreglar si él en una de las citas más relevantes. El medio no entró en la convocatoria, como tampoco lo hizo David Barral, entre algodones durante toda la semana con unas molestias que le han impedido trabajar con normalidad. Salvi, tras la rotura de fibras que sufrió en Albacete, también se pierde el partido del último domingo de mayo.

El recambio natural de Garrido es Fausto Tienza pero hay que ver si el técnico le da galones al jugador con menos minutos de los tres que aterrizaron en el mercado de invierno o se decanta por Rafidine Abdullah como pareja de Álex Fernández. Otro dolor de cabeza para el míster es la banda derecha al no poder contar con el sanluqueño ni el isleño. Este último se había encargado de ese costado en los compromisos anteriores. Carrillo, Nico Hidalgo y quién sabe si hasta Dani Romera tiene opciones de ocupar ese lado. El entrenador diseñó una convocatoria formada por una veintena de futbolista y hoy deberá hacer dos descartes antes del partido. Los citados son los porteros Alberto Cifuentes y Rubén Yáñez; los defensas Carpio, Rober Correa, Servando, Kecojevic, Marcos Mauro y Brian Oliván; los centrocampistas Álex Fernández, Fausto Tienza, Abdullah y Eugeni; el mediapunta Alberto Perea; los extremos Nico Hidalgo, Aitor, Moha Traoré y Álvaro García; y los delanteros Jona, Carrillo y Dani Romera.

Además de los tres lesionados, se quedaron fuera de la lista los zagueros Mikel Villanueva y Lucas Bijker por decisión técnica.

Lo normal es que Cervera apueste por el bloque habitual -con pequeños retoques obligados por las circunstancias- pese a que no acabó nada contento con el bajo rendimiento que el equipo ofreció en el Mini Estadi hace una semana. El preparador cadista confía en la inmediata reacción de sus jugadores, los que sostienen al equipo arriba desde el pasado mes de noviembre. Cerrar los espacios al adversario, ser capaces de llegar a la portería contraria y, por supuesto marcar. El éxito pasa de modo inevitable por el regreso a la senda de la eficacia.

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