Cádiz CF | Girona El soldado Álex es ya el capitán Granell

  • El centrocampista ex cadista vuelve como alma del club gerundense.

Álex Granell, el bravo capitán del Girona, regresa al Ramón de Carranza. Álex Granell, el bravo capitán del Girona, regresa al Ramón de Carranza.

Álex Granell, el bravo capitán del Girona, regresa al Ramón de Carranza.

Con 24 años y en mitad del invierno de 2013, recaló en el Cádiz un centrocampista desconocido llamado Álex Granell. Un chico con una zurda llamativa y aspecto de lento. Raúl Agné se jugó el todo por el todo por este chico y otros refuerzos que lavaron la cara al penoso Cádiz de los italianos; el peor proyecto que se recuerda en Segunda B.

Ese tal Álex Granell, catalán profundo y de sentimiento en forma de lazo amarillo dentro y fuera de la cancha, llegó como soldado de la base más básica del fútbol modesto. Farners, Palafrugell, Banyoles, Manlleu, Llagostera (en dos etapas), Olot y Prat fueron equipos que le acompañaron en una primera parte de carrera para tener pocas esperanzas en poder comer del fútbol.

De amarillo cadista, Granell gustó. Dejó buenos partidos, personalidad y dos goles, de ahí que causara sorpresa que no comenzará el siguiente proyecto en Carranza. Cierto es que le faltaba velocidad y que no le acompaña un físico que le daba aspecto de torpe. Nada más lejos de la realidad. El de Olot fue callando bocas en el equipo de la capital de su provincia hasta ascender a Primera con un papel a tener en cuenta.

Aquel chico joven que abandonaba Cataluña, sus raíces, para atender la llamada de un aragonés con sentimiento catalán -Agné-, fue un digno defensor del escudo del Cádiz. De lo mejor de aquella segunda vuelta que se resolvió, para evitar el descenso a Tercera, en el campo del Atlético Sanluqueño. Ha sido hasta ahora su primera y última vivencia futbolística fuera de su comunidad.

En su sexta campaña en el Girona, Álex Granell es un capitán con brazalete y galones por su papel en el césped, en el vestuario y ante una masa social que ve en él a un líder. El soldado Álex fue creciendo con esfuerzo, tesón y oficio hasta ser el capitán Granell. Un jugador que a principio de este verano se sorteaban varios equipos de Primera -entre ellos el Valladolid-, pero que finalmente se sentó con Quique Cárcel para que hablara el corazón. Una renovación con sangre rojiblanca de Montilivi, su casa, el templo desde el que profesa la pasión por el fútbol, por el Girona y por Cataluña.

Álex Granell estará este sábado en Carranza, donde sufrió la Segunda B y una grada harta de ver tanta mediocridad a su lado. Ya no huele a italiano ni queda reminiscencia de aquel proyecto encabezado por Gaucci y Manzano. El soldado vuelve como capitán para un duelo entre temibles: el líder y el Girona.

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