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Un puzle a la madrileña

  • El equipo alfarero ha realizado 16 incorporaciones para encontrar la calidad y el equilibrio que eviten el sufrimiento y los apuros del pasado

La plantilla del Alcorcón atiende a las palabras de su entrenador en una sesión de entrenamiento. La plantilla del Alcorcón atiende a las palabras de su entrenador en una sesión de entrenamiento.

La plantilla del Alcorcón atiende a las palabras de su entrenador en una sesión de entrenamiento. / ad alcorcón

El Alcorcón afronta su octava campaña consecutiva en Segunda A con la intención de vivir un curso más tranquilo que el anterior, cuando tuvo que esperar a la última jornada para lograr la permanencia. El equipo madrileño ha realizado toda una revolución en la plantilla, apurando al máximo los recursos que dan los casi 5 millones de euros de presupuesto. Julio Velázquez, el técnico, ha hecho un equipo a su medida con el convencimiento de estar preparado para alcanzar cuanto antes los 50 puntos, la cifra que todos miran como la de la salvación.

El portero Casto (Almería), los defensas Felipe Alfonso (Villarreal B), César Soriano (Huesca), Laure (Deportivo), Esteban Burgos (Godoy Cruz), David Fernández (Oviedo) y Hugo Álvarez (UCAM Murcia); los centrocampistas Dorca (Elche), Nono (UCAM Murcia), Borja Domínguez (Córdoba), Errasti (Spezia Calcio), Álvaro Peña (Racing), Sangalli (Mirandés) y Dumitru (Nápoles); y los delanteros Jonathan Pereira (Oviedo) y Borja Lázaro (Huesca) deben cambiar la cara del Alcorcón a pesar de la marcha de futbolistas importantes como Dmitrovic, Fede Vega, Pablo Pérez o David Rodríguez, el goleador. Velázquez tiene que dar forma a muchas caras nuevas para que se adapten a los pocos que siguen de la última campaña.

El esquema del entrenador podría ser un 4-5-1, con dos bandas poderosas a partir de las cuales ganar en conceptos ofensivos. No obstante, en pretemporada en más de una ocasión optó por el 5-3-2, a veces tapando un 5-4-1 con dos carrileros de largo alcance, un '9' puro y un segundo punta con opciones entrando desde atrás. De todas formas el entrenador varía habitualmente el dibujo en mitad del partido para adaptarse a cualquier circunstancia.

El cuadro alfarero precisa de un centro del campo equilibrado, que se sienta cómodo y crea en lo que hace. Con fortaleza para tener presencia y con un jugador con aptitud para sacar el balón hacia la zona de ataque y para apoyar a los centrales. Ese papel podría corresponderle a Jon Errasti.

La forma de jugar del actual Alcorcón recurre con frecuencia a la conocida como táctica del fuera de juego, que requiere coordinación y precisión en los movimientos, así como atender a la situación del esférico para presionar el pase del adversario y evitar que circule con comodidad. El equipo aún debe mejorar a ser capaz de responder a las diferentes situaciones que se generan a lo largo de un encuentro.

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