La frescura para tener gol sigue en el fondo del 'pozo'
Por tercera jornada consecutiva el Cádiz no es capaz de definir bien sus llegadas a la portería contraria y su potencial ofensivo podría verse afectado por la ansiedad
Partiendo de la base de que dispone de una buena seguridad defensiva, al Cádiz le falta sacar la garra en forma de goles que atesoren su juego ofensivo para ser al completo el equipo temible dentro del grupo IV de Segunda División B. Un gol después de tres jornadas es un bagaje pobre para aspirar a lo máximo, que es el verdadero objetivo del equipo. No es un problema de llegar, que se logra, y más bien hace falta puntería o frescura para definir ante la portería contraria. Ante el Ceuta y en Villanueva del Fresno, el área rival tuvo color amarillo y sólo faltó el gol. Lo preocupante es que este problema no se resuelva cuanto antes y genere en la ansiedad que afecta al equipo que lo sufre.
Son tres jornadas con el mismo desenlace e idéntica sensación a pesar de las causas externas que han salpicado a cada una de ellas. Sólo en el estreno liguero Akinsola encontró la portería por primera y última vez hasta el momento. Y fue en un duelo marcado por la actuación arbitral -tres penaltis en contra de los amarillos- que a la postre benefició al Jaén. Una semana después llegó el Ceuta con su súper portero David Relaño en la meta. El experto cancerbero lo detuvo todo, aunque otra lectura puede ser que el Cádiz no fuera letal en la ejecución, lo que hizo internacional a Relaño. Tampoco la fortuna se vistió de amarillo en esa cita. Y el pasado domingo fue el Villanueva Promesas el tercer capítulo del culebrón de la sequía goleadora. Con el problema de un terreno de juego penoso sobre el que no se podía tocar el esférico tres veces seguidas, el Cádiz se vio atrapado por el otro fútbol, el que no controla por su estilo y por disponer de jugadores potencialmente fuertes para jugar al verdadero fútbol.
No obstante, el choque en tierras extremeñas deja varias lecturas que hacen hincapié en el problema del gol. La principal, que el conjunto de Jose González es capaz de generar ocasiones en acciones y a balón parado pero que no resuelve como cabe esperar por la calidad de sus jugadores. Otra es el nulo aprovechamiento de las acciones a balón parado, especialidad del técnico que tan buen resultado dio en otras ocasiones. En el Municipal de Villanueva del Fresno, con una anchura de campo de 56 metros -lo normal está entre 64 y 68 metros- el Cádiz disfrutó de cerca de 20 faltas laterales que con esas dimensiones tan reducidas eran peligrosísimas. Apenas remató en primera instancia y tampoco acertó en las segundas jugadas tras el rechace de la defensa contraria.
Entrando en un análisis más individualizado, hubo jugadores a los que parecía pesar las condiciones del escenario del encuentro. Akinsola se desesperó una y otra vez al intentar regatear en la banda del campo que presentaba más boquetes, aunque tampoco se percató de que había elegido la forma equivocada de jugar. Juanjo sólo fue protagonista en la acción en la que fue objeto de penalti tras ser derribado al ir a interceptar un balón colgado por Góngora. En lo demás el goleador de la Segunda B pasó desapercibido y estando por momentos lejos del área. Toti apenas contaba con opción de desbordar desde la banda izquierda; el balón no circulaba y cuando lo hacía y superaba a su par le llegaban dos rivales que le cerraban el paso. No existían metros suficientes para su juego. Pero fue el jugador que más opciones disfrutó en segundas acciones, sólo que su punto de mira estaba por encima del larguero. Dioni entró en el campo cuando las fuerzas obligaron al Villanueva a dar tres pasos hacia atrás. Apenas encontró espacios y no pudo conectar un solo disparo hacia Camacho. Ferreiro se mostró de nuevo como el más eficiente en labores ofensivas; regateó lo justo y preciso para quitarse a su par de encima antes de centrar bastante mejor que Góngora.
La botella medio llena refleja que el Cádiz ataca con buen criterio y con llegadas claras, y que sólo falta puntería antes de que aparezca la ansiedad. Y medio vacía, por llevar sólo un gol en tres partidos a pesar de su potencial.
También te puede interesar