Cádiz CF - Albacete La fiesta es completa (1-0)

  • El equipo amarillo doblega con justicia a un complicado rival y conserva la sexta posición

Lekic pugna con Caro por la posesión del balón. Lekic pugna con Caro por la posesión del balón.

Lekic pugna con Caro por la posesión del balón. / Marcos Piñero

El Cádiz CF se unió a la fiesta del Carnaval con una victoria por la mínima (1-0) sobre el Albacete con la que confirmó la sexta posición y además recordó tres puntos al segundo clasificado, al que además supera en el goal average particular (1-1 en la primera vuelta).

Los amarillos encontraron una jugosa recompensa a la insistencia con un gol de Álex Fernández de penalti cometido sobre Manu Vallejo mediada la segunda mitad cuando el partido parecía encaminado al empate. Fue un triunfo apurado pero justo, basad en la fortaleza defensiva y el acierto cuando llegó la ocasión.

Los amarillos salieron con un 4-4-2 en modo arrollador, con una presión asfixiante que impidió a los visitantes tener el balón. Los robos, constantes, permitieron un contragolpe tras otro con Salvi y Jairo como exponentes de la velocidad de un equipo que no marcó de milagro en los compases iniciales. En el minuto 9, un cabezazo de Rober Correa tras un córner se perdió por milímetros junto a un poste cuando la grada ya cantaba gol.

El empuje de los locales fue a menos. Era imposible mantener ese ritmo vertiginoso y los manchegos despertaron para meterse en el partido. Bela apareció por todas partes para hacer trabajar a destajo a una defensa que vio con inquietud cómo llegaron centros peligrosos al área que acabaron en nada.

Se igualaron las fuerzas hasta el extremo que los de casa dejaron de oler el cuero arrastrado por una concatenación de imprecisiones. Los locales funcionaron a chispazos, nada ver con el principio, y pasada la media hora rozaron el 1-0 tras una asociación entre Lekic y Manu Vallejo que el chiclanero no pudo completar delante del portero al interponerse Caro con rapidez.

Se animaron los de Cervera en la recta final de la primera parte en busca de una ventaja antes del descanso. En el 38, Jairo se internó por la izquierda y dio el pase de la muerte, perfecto, raseado, listo para ser rematado, pero se paseó sin que Lekic y Manu Vallejo conectasen con el esférico.

Sí llegó el serbio en la siguiente acción, en plena oleada cadista, de nuevo tras una precisa asistencia de Jairo, pero el remate a bocajarro lo repelió en línea de gol Tomeu Nadal, todo reflejos para evitar el 1-0. El rechace lo cazó muy forzado Manu, que en boca de gol envió fuera la pelota estorbado por un zaguero. Ahí se escapó el tanto antes del intermedio

El Cádiz se las arregló para mantener a raya el ataque albaceteño, pero no sacó rédito de sus mejores momentos al inicio y al final de la primera parte y dejó pendiente la tarea de la victoria para una segunda mitad que arrancó sin cambios.

Los anfitriones trataron de meter presión en la reanudación, aunque con demasiada timidez como para asustar a un rival ordenado que sacaba el balón sin excesivas dificultades. Manu Vallejo continuó en banda derecha y Salvi en punta, como al final del primer acto.

No tardó Cervera en dar entrada a David Querol en lugar del sanluqueño en una apuesta por dos delanteros altos. El partido se enredó y las llegadas a las áreas brillaron por su ausencia. Faltas, rifirrafes y el reloj sin tregua que avanzó con una clara tendencia al cerocerismo.

No había manera de encontrar el camino. Ni siquiera Jairo, el más clarividente en ataque de los gaditanos, daba con la fórmula. Cervera buscó una nueva solución con los pulmones y la calidad de Álex Fernández con media hora por delante. En el 65, Manu mandó alto un remate a la salida de un córner y cuatro minutos más tarde llegaba la jugada clave del encuentro.

En el 68, el chiclanero penetró en el área, regateó a un contrario y cuando intentó disparar fue trabado por un zaguero. Fabricó una jugada marca de la casa que dio el mejor fruto. El colegiado, muy cerca de la acción, no dudó en extender su brazo al punto de penalti. Álex Fernández cogió el balón, lo colocó el círculo de los once metros y ejecutó con seguridad la pena máxima con un lanzamiento raso pegado a un poste. Tomeu Nadal se tiró al lugar adecuado pero el madrileño le pegó fuerte y ajustado al balón.

El 1-0 dibujó el mejor escenario posible para un Cádiz que desde entonces dedicó su atención a administrar la renta. Machís saltó al césped en los últimos minutos para aumentar la revoluciones en ataque. El venezolano se ubicó en punta y Querol pasó a la derecha, aunque no apareció demasiado.

Los locales desaparecieron arriba y lo fiaron todo a la defensa. Sufrieron las acometidas de los machegos pero el marcador ya no se movió.

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