Vuelta al mundo del 'Juan Sebastián de Elcano' "El confinamiento a bordo del 'Elcano' es duro de sobrellevar"

  • El buque escuela cumple tres meses en la mar con una estrictas medidas de seguridad por el coronavirus

  • "La dotación es consciente y sabe que estos momentos requiere de su compromiso", manifiesta su comandante

Encuentro del Elcano en aguas de Perú, su actual escala. Encuentro del Elcano en aguas de Perú, su actual escala.

Encuentro del Elcano en aguas de Perú, su actual escala. / Armada española

El buque Juan Sebastián de Elcano llega este lunes a Callao, en Perú. Ha completado aproximadamente un quinto del total de su undécima vuelta al mundo y ha participado en uno de los importantes hitos que había fijados para este crucero de instrucción: los actos conmemorativos del V Centenario del Descubrimiento del Estrecho de Magallanes.

A causa del coronavirus, esos actos quedaron reducidos a un encuentro naval en la Bahía de Fortescue y a un emotivo acto central celebrado en Punta Arenas, en el muelle en donde estaban atracados los buques-escuela de Chile y España. Y es que el covid está marcando el devenir de este importante viaje, con todo el esfuerzo dirigido a mantener el buque libre de este virus, lo que les obliga a mantener una estrictas medidas de seguridad, “sobre todo cuando se está en puerto, con medidas restrictivas al movimiento de la dotación en tierra y a la presencia de personal ajeno a la dotación a bordo”, cuentan desde el buque escuela de la Armada.

“Gracias a ello, no ha habido ningún contagio a bordo y el buque puede realizar su actividad con total normalidad cuando se encuentra navegando en la mar”, explican desde Elcano, cuyo comandante es el capitán de navío Santiago de Colsa.

Sin embargo, la dotación apenas ha podido bajar del barco a estirar las piernas, “lo que está siendo duro de sobrellevar”, confiesan. “Si bien el balance general es positivo y el ánimo de la dotación es por ahora razonablemente bueno, el confinamiento de la dotación a bordo del buque durante un periodo de tiempo tan largo, aproximadamente 11 meses, es duro de sobrellevar”, explica su comandante, “Es una dotación numerosa de 230 personas conviviendo durante aproximadamente un año en un espacio reducido en unas condiciones de habitabilidad espartanas”, reconoce.

Eso sí, “la dotación, consciente de esta realidad, sabe que en estos momentos se requiere su compromiso personal y desinteresado”. “Son gente de mar que tiene muy claro por su experiencia que la convivencia, con una fuerte dosis de respeto mutuo, se convierte en auténtico compañerismo”.

A partir de diciembre serán más. Durante la escala en Guayaquil (Ecuador) entre el 5 y el 10 de diciembre, está previsto el embarque de los guardiamarinas que este año tienen que formarse a bordo y que se incorporarán a la vida del barco. Con ellos, como novedad, también lo hará un psicólogo. Así lo confirmó hace unos días la teniente coronel Isabel Martínez, responsable del equipo médico del buque escuela, en una conferencia con la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Margarita Robles en videoconferencia con parte de la tripulación de 'Elcano'. Margarita Robles en videoconferencia con parte de la tripulación de 'Elcano'.

Margarita Robles en videoconferencia con parte de la tripulación de 'Elcano'. / Ministerio de Defensa

La intención es estar atentos a los “efectos colaterales” que puede provocar la pandemia, especialmente las psicológicas que puedan causar tantos meses aislados y sin posibilidad de dispersión, como estrés, depresión o disminución de la motivación. La responsable del servicio explicó además a la ministra que aunque la mayoría de la dotación es joven y sana cuentan un grupo de población de riesgo, con mayores de 50 años y algún hipertenso.

Hasta el momento, el equipo de Elcano ha podido desembarcar, gracias a la Armada de Chile, en unas en unas instalaciones de una isla destinadas exclusivamente a los marinos españoles donde jugaron entre ellos un partido de fútbol, “lo que tuvo una magnífica acogida”. En el futuro, esperan, con la ayuda de otras armadas, tener la oportunidad de repetirlo siempre que sean instalaciones recreativas o deportivas donde sólo estén ellos.

Pero lo más duro, sigue siendo estar lejos de la familia durante tan largo tiempo. “Especialmente en estos momentos, en que la pandemia está golpeando tan duro en España”, manifiesta su comandante. “La preocupación de la dotación ante tanta incertidumbre es creciente, y es lo más difícil de gestionar porque a veces ante esta adversidad te sientes impotente”, añade de Colsa.

En otros viajes era habitual que la dotación se reencontrara con familiares en algunas de las escalas en los distintas ciudades que visitaban pero ahora es imposible siguiendo las medidas por el coronavirus. Por eso, en el encuentro con la ministra de Defensa se hizo la petición de que se mejoren con mejores medios técnicos las comunicaciones con los familiares.

Si todo sigue como lo previsto, el viaje terminará en julio. “Regresaremos a Cádiz el próximo 13 de julio del 2021 después de haber dado la vuelta al mundo”, apuntan. “Durante la misma, tendremos la oportunidad de hacer acto de presencia en los lugares más relevantes de la expedición de Magallanes-Elcano, tales como la isla de Guam, Las Filipinas e Indonesia, tras haberlo hecho ya en la Bahía de San Julián (Argentina) y en el Estrecho de Magallanes (Chile)”.

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