El debate sobre las viviendas turísticas La turistificación aleja aún más al gobierno de Kichi del PSOE

  • Plantea una reunión, que los socialistas aceptan, para reactivar el proyecto aunque éstos critican las formas de la petición 

  • "La propuesta era un mamarracho", dice Mara Rodríguez

  • "El PSOE se unió con el PP y Cs. Es esperpéntico", dice Martín Vila

El alcalde durante la toma de posesión de Mara Rodríguez como concejala en 2019. El alcalde durante la toma de posesión de Mara Rodríguez como concejala en 2019.

El alcalde durante la toma de posesión de Mara Rodríguez como concejala en 2019. / Joaquín Hernández Kiki

Tras el varapalo sufrido este martes, al unirse toda la oposición contra el plan que intentaba evitar la turistificación en Cádiz poniendo coto al incremento en la apertura de nuevos pisos y apartamentos turísticos, el gobierno municipal lanzó ayer un mensaje de diálogo al PSOE como única forma de sacar adelante este proyecto.

"La ciudad está por encima de todo. Lo importante es dar respuesta al derecho a la vivienda que se ve mermado por la influencia negativa en los alquileres que tienen los pisos turísticos. Por ello, a pesar de su postura, volvemos a invitar al PSOE a que dialogue con nosotros. Llevamos más de un mes detrás de ellos y no han querido sentarse. Ahora tienen que posicionarse claramente", indica a este diario el teniente de alcalde de Urbanismo, Martín Vila.

El concejal deja claro que el gobierno municipal va a seguir adelante con este proyecto, que considera vital dentro del desarrollo social de la ciudad. "Hay un problema muy claro en el acceso a la vivienda producido por la proliferación de los pisos turísticos. Lo de este martes en el pleno fue esperpéntico cuando el PSOE se unió al PP y a Cs negando que hubiera turístificación en la ciudad y que se esté expulsando a la gente de sus viviendas por esta causa".

"No es comprensible lo defendido por el PSOE de que quien debe actuar es la Junta de Andalucía. Que no eludan de una vez por todas que es el Ayuntamiento el que tiene las competencias y que los concejales tenemos la obligación de intervenir en defensa de los derechos de los ciudadanos", advierte Vila.

La cita al diálogo planteada por el gobierno municipal tiene, para éste, un carácter de urgencia. "No podemos dejar pasar más tiempo. Llevamos tres años preparando este proyecto, con la participación de numerosos colectivos ciudadanos, y en ningún momento parte de la oposición ha mostrado interés por participar hasta que ha llegado el pleno donde, en lugar de argumentos lo que dieron fueron excusas, excusas y excusas".

En la mañana del mismo miércoles el edil de Urbanismo remitió una carta a la portavoz socialista, Mara Rodríguez, a fin de mantener un diálogo advirtiendo Martín Vila que "no hay tiempo que perder, porque en esto se nos va la ciudad".

Crítica al tono de la carta

Sin embargo, el tono de la carta no ha gustado para nada a Mara Rodríguez que, a pesar de ello, se muestra dispuesta a sentarse con el gobierno local para hablar sobre este asunto.

"La carta no es una invitación al diálogo. Nos conmina a sentarnos con ellos. Es una orden, y ese no es el camino. La cuestión es que Martín Vila tiene un problema de empatía con la oposición", afirma la portavoz socialista.

La edil recuerda también que los despachos de los dos grupos municipales están uno junto al otro. "Aunque siempre he tenido mi teléfono abierto, si hubiera querido sólo habría tenido que venir a nuestro despacho. Por el contrario, parece que recibimos un tirón de oreja por votar en contra de ellos, sin respetar el gobierno la libertad de voto de la democracia, cuando nos han intentado presionar con titulares de prensa y con las redes sociales. La verdad es que no es una forma de negociar, simplemente porque lo que ellos buscan es el enfrentamiento político".

A pesar de todo "estamos dispuestos a sentarnos. Siempre lo estamos cuando hablamos de proyectos para la ciudad, aunque lo que presentaron este martes era una locura, un mamarracho".

Insisten, y para ello se apoyan, dicen, en el dictamen de la Secretaría General del Ayuntamiento, en que el Ayuntamiento no tiene capacidad para legal para actuar tal y como pretende el gobierno local. "Todo está en manos de la Junta, a la que conminamos para que haga frente a esta cuestión, elaborando un mapa de la saturación turística en Cádiz", indica Mara Rodríguez, que constata que hace falta una limitación en este sector "siempre desde la coherencia y el respeto al marco legal".

Frente a esta situación, incide el PSOE que "desde el gobierno de José María González se vende un discurso simplista, con el que pretende engañar a la gente cuando, lo cierto, es que han fracasado en la política de vivienda, sin saber aprovechar los edificios vacíos donde se han abierto apartamentos turísticos, o los solares que siguen vacíos".

Esta reflexión de Rodríguez indica que, aunque siguen dispuestos al diálogo, la relación entre el gobierno de Kichi y el PSOE se encuentra en uno de los peores momentos desde la vuelta de la izquierda al poder municipal en 1995.

Por su parte, Martín Vila recuerda que en el propio programa electoral del PSOE en la pasada campaña electoral municipal, los socialistas también consideraban necesario actuar ante el problema de la turistificación, planteando incluso la modificación del PGOU. Y recuerda también Vila que los socialistas de Madrid, Barcelona, Palma o Sevilla han apoyado medidas similares a la ahora no ratificada en Cádiz a la hora de poner límites a los pisos y apartamentos turísticos. "Por ello no entendemos porque actúan de una forma diferente en Cádiz. Nos hace pesar que su voto negativo se debe a una venganza por la aprobación de los presupuestos municipales (que salieron adelante con el apoyo del voto del concejal independiente), cuando deberían de tener claro que aquí no se está para gobernar a golpe de revancha".

Defiende el concejal de Urbanismo la apuesta por el desarrollo turístico de la ciudad desde un planteamiento sostenible, dejando claro, para el que no lo tenga aún, que actuaciones como la ahora paralizada por la oposición "no supone impedir el turismo sino ordenarlo, manteniendo el suelo residencial como uso prioritario de la vivienda, a la vez que se mantiene el uso de suelo hotelero ya previsto en el PGOU". En este sentido la moratoria prevista en el proyecto municipal no afectaba a los proyectos que ya contaban con la autorización municipal.

Se asume que, mientras no haya una mayoría de concejales que aprueben un plan contra la turistificación, tanto los pisos como los apartamentos turísticos seguirán creciendo en número en la ciudad. Evidentemente el Ayuntamiento no podrá actuar ahora contra ello, pues se cometería una ilegalidad, ni tampoco ralentizar el proceso administrativo.

Cabe recordar que el edificio que en plena calle Columela ocupaba hasta hace unas semanas Zara, podría ser adaptado para apartamentos turísticos, algo que había provocado la alarma del comercio tradicional y que ahora es más factible al retrasarse el plan municipal.

El PSOE, si finalmente se logra un acuerdo entre las dos formaciones, asume que tal vez sería necesario imponer una moratoria a la hora de autorizar nuevas aperturas de equipamientos hoteleros en suelo residencial, tal y como pretendía imponer durante el gobierno durante un año, mientras que se alargaba la obligada modificación del Plan de Ordenación Urbana.

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