Los vecinos, más preocupados por los muros que por las "trincheras"
Infraestructuras La rotonda del segundo puente
Las asociaciones de La Paz deciden esperar a una nueva reunión entre Fomento y Ayuntamiento · El consejero Luis Pizarro intermediará para lograr este encuentro y negociar una solución conjunta
Con maqueta o sin maqueta, a los vecinos les preocupan más los taludes que el paso subterráneo, o así se desprende de la reunión que mantuvieron ayer por la tarde con la alcaldesa, Teófila Martínez, y el delegado de Urbanismo, Ignacio Romaní.
Martínez desgranó los argumentos que un día atrás había defendido ante los medios de comunicación: el paso subterráneo entorpecerá el tránsito de los vecinos, por el nuevo puente no vendrán tantos coches como dice el Ministerio de Fomento y el proyecto traslada el atasco hacia la rotonda situada frente a los bomberos, mientras que la glorieta que pide el Ayuntamiento distribuye los tráficos. Hubo novedades, como que el consejero de Gobernación, Luis Pizarro, se había comprometido a mediar para que haya un encuentro con Fomento en el que tratar de llegar a un acuerdo. Y también explicó que la obra tenía la licencia de obras municipal, pero que ésta se dió antes de conocer el diseño de la glorieta porque, dijo la alcaldesa, les aseguraron que podría cambiarse. "Nos engañaron", aseguró.
Fue a la hora de explicar el proyecto municipal cuando uno de los vecinos del bloque más afectado, el número 33 de la Avenida de la Bahía, divisó que seguían existiendo los taludes en el bosquejo municipal.
La sorpresa tiene su explicación: hasta ahora, el gobierno local había defendido que el puente debería llegar a cota cero. Pero ante la oposición de Fomento, la propuesta de mínimos pide que se elimine el subterráneo. Aunque si se puede reducir la pendiente, mejor.
Luis Arenal, presidente de la asociación de Astilleros, puso sobre la mesa que la propuesta de una glorieta similiar ya había sido estudiada y descartada por Fomento porque se atascaría pronto, ante lo que la alcaldesa insistió en que sus cálculos de tráfico no traían tantos coches a la ciudad. "Cómo van a venir tantos coches, si no caben en la ciudad", llegó a decir después la alcaldesa.
Manuela Molina, de Bahía Gaditana, se preocupó porque el modelo municipal no recogiera los tráficos que generarían los nuevos puntos de atraque, el hospital y la facultad de Medicina. Paco del Río, presidente de Los Corrales, preguntó por la altura máxima que exigiría el Ayuntamiento para dar por buena la rotonda. Se preguntó por las reuniones entre ambas administraciones y se respondió que había habido, desde abril, unas cuatro o cinco entre técnicos sin llegarse a acuerdos. Pero nadie habló de las trincheras. La alcaldesa dio nuevas fórmulas para bajar la pendiente, como desplazar la rotonda hacia el mar o hacer una cuesta más pronunciada en la glorieta para reducir el talud a la altura del 33 de la avenida de la Bahía.
Tras el encuentro, Arenal y Molina indicaban que esperarían nuevas noticias y no plantearían actuación alguna mientras tanto. Molina rechazó que se quiera utilizar a los vecinos como "arma arrojadiza" entre las administraciones y criticó el gasto de 8.500 euros en la maqueta -"las asocaiciones hemos dado 1.200 euros a los parados y ellos gastan ese dinero en una maqueta", censuró-. Arenal cree que en la recreación la barandilla que obstacularizaría el cruce de la avenida de Las Cortes es "veinte metros" más larga que en el proyecto del Ministerio de Fomento. Francisco del Río se mostró aliviado porque el Ayuntamiento no quisiera imponer la cota cero de llegada al puente y calificó de positiva la reunión. También esperará acontecimientos.
No acudió a la reunión la asociación de vecinos de Puntales, aunque sí una nutrida representación del bloque que queda más cercano al talud, el 33. Uno de ellos preguntó por compensaciones por los problemas que sufren. Y otro vecino de la zona, del 29, recriminó que se quejaran hasta del ruido de la obra.
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