A vueltas con la rotonda

A los conductores les gusta el subterráneo y los urbanistas discrepan sobre las soluciones

El proyecto del Ministerio de Fomento, en la maqueta.
El proyecto del Ministerio de Fomento, en la maqueta.
A.m.p./ Cádiz

31 de julio 2009 - 01:00

Para los conductores, una rotonda de tres carriles no es lo más cómodo del mundo, indican algunos, aunque otros afirman que es cuestión de acostumbrarse. La pregunta es si se atascará una vez que funcione el puente y más allá, es decir, a medio y largo plazo.

Profesionales y colectivos se pronunciaban ayer sobre qué diseño le gusta más para la rotonda del segundo puente, la diseñada por Fomento o la del Ayuntamiento gaditano. La primera crea un paso subterráneo que une bajo la glorieta la avenida de Las Cortes con la de la Bahía. Es una solución que quiere agilizar el tráfico y garantizar que no haya atascos, pero que no gusta al Ayuntamiento porque dice que crea "trincheras" en el barrio que harían dar rodeos a los vecinos.

"Las crea, aunque sea en un tramo relativamente corto", apunta Teresa Bonilla, directora del equipo redactor del actual Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y del que está tramitándose. Es precisamente el equipo redactor el que ha acuñado la propuesta municipal para la rotonda. ¿Habría soluciones intermedias? "Posiblemente, se consiguen negociando en el sentido técnico, en tre un equipo del Ministerio de Fomento y del Ayuntamiento". Para Bonilla, lo "normal" sería que se estableciera este diálogo entre administraciones porque pese a los problemas puntuales que les separan, ni el gobierno local quiere entorpecer el puente ni el ministerio empeorar la ciudad.

Bonilla ofrece la respuesta a una crítica que se ha venido repitiendo por parte de la oposición, la de que el diseño del barrio de Astilleros no facilita el aterrizaje del puente. "Cuando diseñamos el barrio el puente era un futurible", indica. De hecho, en el 95 se dibujó una rotonda que no está exactamente donde al fin se ubicará. Por entonces, indica, aún se barajaba la opción del túnel o el desembarco en la Zona Franca.

Otro arquitecto y urbanista que no se muestra partidario de las trincheras es Manuel González Fustegueras. "Me gusta más la solución del Ayuntamiento. Es más pacífica", aunque matiza que siempre habría que respetar la pendiente necesaria para la implantación del tranvía, que considera irrenunciable. Los túneles y subterráneos han de hacerse "sólo cuando sea imprescindible". Así lo consideró a la hora de diseñar la Gran Plaza del Mar, que contempla un subterráneo. En ese caso se justifica, indica, porque conecta directamente la zona verde con el Puerto.

González Fustegueras tiene la sensación de que Fomento sólo se ha preocupado por el trafico y no por crear, por ejemplo, espacios libres con este proyecto, y defiende una mejor conexión peatonal que, a su juicio, sí persigue la propuesta municipal.

Juan José Jiménez Mata, autor de planes generales anteriores de la ciudad, echa de menos más información sobre las previsiones de tráfico, aunque considera que si Fomento proyecta un subterráneo es porque sus cálculos lo hacen necesario. "Por capricho no lo van a hacer", dice. Le parece más segura la idea de Fomento y rechaza el gasto de 8.500 euros realizado por el Ayuntamiento en una maqueta.

De todas formas, Jiménez Mata sigue pensando que la ciudad no está preparada para ese "pedazo de puente", que tampoco ve necesario. Si el atasco no se produce en la rotonda vendrá después y todo "a mayor gloria de los aparcamientos subterráneos que está promoviendo el Ayuntamiento; lo de la rotonda es una cortina de humo para tapar la verdad de asunto, ese gran negocio de los subterráneos", indica Jiménez Mata, que cree más beneficioso para la ciudad que los 300 millones se hubieran invertido en transporte público y no en esta obra.

Los que conducen cada día ven mejor la idea de Fomento. El presidente de la asociación de Radio Taxi, José Manuel González, los ve muy parecidos e igual de adecuados para la conducción aunque, si tiene que quedarse con uno, quizás el de Fomento "puede ayudar al tráfico". Más contundente es el presidente de la Asociación de Autoescuelas, Juan Manuel Belizón: una rotonda de tres carriles puede confundir a los conductores "antiguos" hasta que se acostumbren y la solución del ministerio "hará más fluido el tráfico porque no estará todo el mundo en la rotonda, de la otra manera se quita un montón de tráfico". Y asevera que, en el tráfico, la fluidez es fundamental

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