El Ayuntamiento no permitirá una rotonda con túneles para el puente
Aunque prefiere que la infraestructura llegue a la ciudad con una pendiente más baja, no impone esta condición a Fomento · En cambio, rechaza las trincheras porque cree que aislarán a los vecinos
En el mismo lugar donde se presentó la maqueta del segundo puente que se descartó, la alcaldesa descubrió ayer la de un proyecto que no quiere que se realice: el de la rotonda de esa infraestructura. Es más, dice que lo impedirá.
El Ayuntamiento dijo que iba a realizar un estudio independiente para analizar el impacto de la rotonda diseñada por el Ministerio de Fomento. En lugar de eso, ha decidido emplear el dinero —concretamente 8.500 euros— en encargar a la empresa jerezana Maquetas Quirós una recreación a escala. Una maqueta que reproduce la idea de Fomento y con la que tratará de demostrar a las asociaciones de vecinos de la zona —a las que ha convocado para esta tarde— que no es adecuada.
Los motivos municipales para rechazar la apuesta del Ministerio son más que conocidos. El puente llega a Cádiz con varios grados de pendiente, lo que obliga a que haya taludes. Además, se crea un paso subterráneo por debajo de la glorieta —“trincheras”, a decir de Martínez— para conectar la avenida de Las Cortes con la de la Bahía.
Porque la vía de convencer a Fomento parece estar agotada para el Ayuntamiento. Dijo la alcaldesa que llevaban intentándolo cinco años y que los peros e ideas municipales “les habían entrado por un oído y les había salido por otro”. No es así para la otra parte. El diputado nacional y portavoz de la Comisión de Fomento, Salvador de la Encina, apuesta por el “diálogo” para solucionar un tema que ciñe al ámbito de lo técnico, no de lo político. “Un diálogo entre los técnicos tiene que servir para encontrar una solución”. Con respecto al reproche municipal sobre que sus anteriores propuestas no se habían escuchado, asegura que se analizaron y que “parecía más sólido y beneficioso, tanto técnicamente como para la gente” la de Fomento, y matiza que no dar la razón no es lo mismo que no escuchar y lo importante son las argumentaciones técnicas. Hasta saldría más barato a las arcas del Gobierno quitar el subterráneo, explica, si técnicamente se considerara adecuado.
En todo caso, cree De La Encina que aún hay margen para cambios y aboga por la “solución entre las administraciones”.
La alcaldesa presentó en una ilustración mucho menos elaborada situada junto a otra con el diseño estatal, la nueva “propuesta de mínimos” municipal. Y en ella ya se ve un leve cambio de actitud. En principio, el Ayuntamiento sostenía que el puente debería llegar a cota cero a la ciudad. Ahora mantiene que lo mejor sería que llegase con la menor pendiente posible, pero no es su principal motivo de oposición y, de hecho, la recreación “de mínimos” contempla también taludes y esa pendiente. El diseño municipal es una rotonda con tres carriles que enlace todas las vías que confluirán en la zona cuando esté listo el puente.
Ahora el principal problema para el Ayuntamiento son las “trincheras”: según indica, cortarán el paso longitudinalmente por la avenida de las Cortes hasta llegar a la glorieta situada frente a la futura Casa de las Artes y el de la avenida de la Bahía “hasta la mitad del Club Náutico Viento de Levante”.
Esto no concuerda exactamente con las previsiones dadas a conocer por el propio Ministerio el pasado mes de abril. Entonces explicó que “el paso inferior avenida de las Cortes-avenida de la Bahía, empieza a unos 100 metros de la glorieta en cada sentido”. No parece tan largo como dice el gobierno local.
El paso subterráneo, “como indican los Estudios de Tráfico del Proyecto, es esencial para un buen funcionamiento tanto del desembarco y acceso al puente, como el tráfico de los viarios locales de Cádiz en el entorno de la Glorieta. De esta forma, la existencia de este paso subterráneo garantizará que a medio plazo no se produzcan congestiones y atascos en el entorno de la glorieta, lo que supondría un gran perjuicio, no sólo para los usuarios de los vehículos, sino también para los vecinos”. Así justificaba Fomento la existencia de ese paso, aunque el Ayuntamiento insiste en que los cálculos sobre el tráfico del puente están equivocados: creen que nunca llegarán 40.000 vehículos por la nueva infraestructura porque esa es la actual cantidad de vehículos que llegan por el Carranza y por la conexión con San Fernando, y lo previsible es que el tercer acceso reste tráfico de los otros dos, no que lo duplique.
También asegura Martínez que, dada la pendiente del puente, los coches no llegarán a la ciudad a más de cuarenta kilómetros por hora, por lo que volvió a reivindicar la viabilidad del semáforo a sus pies, una solución que no dejaría a los viandantes en medio de ninguna parte una vez que suban desde el Paseo Marítimo hasta la acera. Lo que, a su juicio, sí pasa con el proyecto de Fomento.
“El diseño te obliga a dar rodeos y hace que desaparezcan las plazas de aparcamiento” en los primeros tramos de la avenida de la Bahía y de la avenida de Las Cortes, además de un recorte del espacio que se dedica al acerado para que quepan dos carriles, el subterráneo y la separación.
En todo caso, la alcaldesa se mostró ayer dispuesta a impedir que se haga la rotonda, y recordó que ésta se encuentra en el término: en su territorio.
Aunque sin querer entrar en polémicas, al diputado nacional por Cádiz le sorprendió este anuncio municipal. El proyecto de La Pepa está aprobado, ha pasado por toda la tramitación —incluido el del plazo de alegaciones— y cuenta con los permisos pertinentes.
Habrá que ver lo que opinan los vecinos de la zona afectada por el entronque del puente con la ciudad, que han sido convocado en el Palacio de Congresos a las ocho de la tarde. El pasado mes de abril, los técnicos de la obra del puente se reunieron con ellos para explicarles la propuesta y la argumentación les pareció convincente. Después tuvieron la oportunidad de conocer in situ cómo se están desarrollando las obras de esta infraestructura en el muelle de la Cabezuela.
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