Historias de Cádiz

Un terremoto que llegó hasta Cádiz

  • En la Navidad de 1884 un enorme movimiento sísmico arrasó las provincias de Granada y Málaga, causando más de mil muertos

  • El Casino Gaditano organizó una rifa a beneficio de las víctimas

  • Quince viviendas fueron levantadas en el pueblo de Albuñuelas

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El Casino Gaditano cumplirá el próximo mes 175 años. El 27 de octubre de 1844 un grupo de propietarios y comerciantes de nuestra ciudad, reunidos en un salón de la Academia de Bellas Artes, acordaron su fundación.

Desde entonces ha participado en numerosas obras sociales, benéficas y solidarias, contribuyendo a socorrer heridos de guerra, enfermos de epidemias y damnificados por accidentes o catástrofes.

Buen ejemplo de lo que señalamos fue la contribución del Casino para socorrer a las víctimas del terremoto ocurrido el día de Navidad de 1884 y que arrasó parte de las provincias de Málaga y Granada.

La alejada situación de los pueblos afectados y las malas comunicaciones de la época hicieron que el alcance de la tragedia no se conociera hasta los primeros días de enero de 1885.

Toda España quedó conmocionada al saber que el terremoto había causado más de mil muertos, que poblaciones enteras habían quedado arrasadas y sus vecinos en la más completa miseria. El Rey don Alfonso XIII abrió una suscripción nacional y desde todos los rincones de España comenzaron los envíos de ayuda a los pueblos afectados.

Cádiz no se quedó atrás y de inmediato comenzó la ayuda. El Ateneo celebró una función en el Teatro Principal y una comisión de vecinos organizó una corrida de toros.

El Casino Gaditano decidió convocar a sus socios a una reunión en la tarde del 12 de enero de ese año de 1885. La junta directiva estaba formada por José de la Viesca Sierra, marqués de Santo Domingo de Guzmán, presidente; Luis Abárzuza, vicepresidente; Francisco Perea, contador; José María Muñoz, tesorero y Miguel Guilloto, secretario.

Los socios acordaron celebrar una gran rifa benéfica con objetos donados por ellos mismos y demás personas que quisiera contribuir. De la organización de acontecimiento fue encargado el vicepresidente Luis Abárzuza.

La respuesta fue inmediata y en muy pocos días el Casino Gaditano logró reunir infinidad de objetos, que iban desde una modesta caja de vino a un crucifijo de plata de ley donado por el obispo de la ciudad. Diario de Cádiz fue publicando los objetos donados, entre los que podemos destacar cuadros de Godoy y de Abárzuza, porcelanas, vajillas y muebles de todo tipo.

Durante tres días, los salones de la sociedad establecida en la plaza de San Antonio mantuvo sus puertas abiertas a todos los vecinos para exposición de los objetos donados y venta de papeletas, al precio único de una peseta.

La recaudación alcanzó las 35.000 pesetas, una cantidad muy elevada para la época.

La directiva del Casino, de acuerdo con las distintas comisiones nacionales creadas para socorrer a las víctimas del terremoto, acordó que 10.000 pesetas fueran enviadas de inmediato a Granada para socorrer a los huérfanos.

Con las otras 25.000 pesetas acordó levantar quince casas de dos pisos en la población granadina de Albuñuelas, que había quedado arrasada tras el terremoto. Se encargaron los planos a Granada y en un corto espacio de tiempo los gaditanos pudieron examinar el proyecto expuesto en el patio del Casino.

La enorme distancia entre Cádiz y Albuñuelas hizo que de la construcción de las casas tuviera que encargarse una comisión de personas residentes en Granada, que periódicamente remitía datos al Casino Gaditano. Esta comisión estuvo formada por el presidente del Casino Principal de Granada, Eduardo Reíllo, y como vocales, José Sarrosartrú y Diego del Castillo.

Por fin, en junio de 1888 las quince casas quedaron terminadas. Estaban situadas en una manzana formada por las calles Alfonso XII, Cádiz y Jaén y, según los periódicos de la época, eran de sólida construcción.

Para la entrega de las viviendas partió de Cádiz una comisión de socios del Casino, formada por Rafael de la Viesca, Antonio Abárzuza, Fernando García de Arboleya y Pedro Juan Gómez.

Los gaditanos, tras pernoctar en Granada, llegaron muy de mañana a Albuñuelas siendo recibidos a la entrada del pueblo por el alcalde, concejales, párroco, juez municipal, médico y el secretario del Ayuntamiento, junto a gran número de vecinos.

En el salón de sesiones del Ayuntamiento, y en sesión pública, se procedió al sorteo de las viviendas entre los damnificados. Correspondieron a: Herederos de Antonio Calleja; Gabriel Jiménez; Antonio Quesada, José de Casas; herederos Antonia Moreno, Antonio Ropero, Antonio Castillo; Manuel García Jarapa; José Castillo, Antonia Vera; herederos de Antonio Saez; Juan Linares; Manuel Callejas; Antonio Castillo y Antonio Paredes.

Tras la entrega de las llaves de la vivienda y la firma de las correspondientes escrituras de propiedad, la comisión del Casino Gaditano fue invitada a Champagne por la Corporación Municipal mientras se pronunciaban los correspondientes brindis.

Posteriormente, los socios del Casino Gaditano estuvieron recorriendo la población de Albuñuelas y conociendo al detalle las casas edificadas. Los vecinos se disputaban el honor de invitar a una copa de vino a los gaditanos, en un ambiente de alegría, mientras se procedía a descubrir una lápida que recordaba la noble gestión del Casino Gaditano en beneficio de los vecinos de Albuñuelas.

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