Siguen las averías en los autobuses de Cádiz a la espera del nuevo contrato
Los partidos de la oposición reclaman medidas provisionales ante los problemas en vehículos "un día sí y otro también"
La aprobación definitiva de la estructura de costes este jueves vaticina aún un largo proceso por delante
Se están dando pasos, se acaba de superar el que puede considerarse primer trámite administrativo formal. Pero el camino hasta que Cádiz tenga en funcionamiento un nuevo servicio de autobuses urbanos se antoja aún largo. Demasiado largo, sobre todo teniendo en cuenta el estado actual de la flota de autobuses, con algunos vehículos circulando desde hace más de 25 años y con contínuas averías y fallos que obligan a suspender trayectos, a realizar trasbordos y a otros inconvenientes que sufren los viajeros.
Por todo ello, la oposición municipal (PSOE y AIG) han aprovechado el trámite de aprobación definitiva de la estructura de costes del futuro servicio de transporte urbano para reclamar, nuevamente, medidas provisionales que permitan que el funcionamiento no se vea tan afectado.
Esta propuesta de la oposición no es nueva. Ya se lanzó este pasado verano, cuando las averías y los fallos en los autobuses eran contínuas. Desde entonces hasta esta fecha no es que hayan cesado, ni mucho menos; pero sí se percibe un aumento en estos días de Carnaval, que además coinciden con el refuerzo de líneas y horarios, que parece que la flota actual no soporta.
De hecho, vuelven a ser continuas las imágenes, avisos y denuncias de autobuses detenidos en pleno trayecto con la compuerta del motor abierta o asistidos por los técnicos de la empresa Tranvía, obligando a suspender el viaje y a trasladar a los usuarios a otro autobús.
Por todo ello, el PSOE volvió a insistir en el Pleno de este jueves, en el que se aprobó con carácter definitivo la estructura de costes, en que se adopten "medidas transitorias" ante el mal estado del servicio actual. Un mal estado que el propio equipo de gobierno reconoce pero frente al que hasta ahora no ha adoptado ninguna medida más allá de anunciar en verano un refuerzo en los talleres de Tranvía para que los arreglos de las averías fueran más ágiles.
También AIG se pronunció al respecto en el Pleno, solicitando la concejala Vanesa Sibón "que se refuerce el mantenimiento" de los autobuses y que "se garantice la seguridad, la accesibilidad y la frecuencia mientras no llegue la nueva flota". "El servicio es peor y más caro. La ciudadanía no puede soportar vehículos que se estropean un día sí y otro también, afectando a miles de gaditanos a diario", dijo Sibón.
Todo ello teniendo en cuenta que para la entrada en funcionamiento del nuevo contrato aún quedan muchos meses por delante. Muchísimos. Tanto, que AIG estima que hasta 2028 no habrá un autobús nuevo circulando por la ciudad. El PSOE, por su parte, se muestra convencido de que en esta materia Cádiz estará en mayo de 2027 igual que en mayo de 2023; esto es, "sin tener adjudicado el pliego de autobuses", según lamentó el portavoz, Óscar Torres.
Por eso el PSOE se muestra crítico con lo que consideran un tiempo perdido entre la aprobación de la anterior estructura de costes en 2022 y la actual, "30 meses de parálisis" para elevar al Pleno "el mismo trámite que ya estaba hecho", en opinión de José Ramón Ortega, que recuerda que lo aprobado en el Pleno el jueves "no supone ninguna mejora inmediata en el servicio".
"La realidad del transporte en Cádiz es insostenible. El servicio seguirá igual de mal durante muchos meses más. Seguiremos con líneas de segunda y de tercera, porque en Cádiz no hay ninguna de primera; con autobuses que sufren averías constantes; con usuarios que no encuentran dónde recargar el bonobús y con marquesinas de vergüenza donde los gaditanos pasan esperas interminables", concluye Ortega.
También te puede interesar
Lo último