El desarrollo puerto-ciudad El gran paso para el Cádiz del siglo XXI

  • Espacios verdes, equipamientos, nuevos miradores, hoteles, zonas de ocio, aparcamientos conformarán uno de los últimos suelos esenciales para la modernización de la capital

El gran paso para el Cádiz del siglo XXI El gran paso para el Cádiz del siglo XXI

El gran paso para el Cádiz del siglo XXI / MG

Afirmar hace apenas unos años que Cádiz podía crecer en 335.000 metros cuadrados sin acudir a más rellenos en el mar era un absurdo. Decir que ese crecimiento se iba a centrar en el casco histórico se podía considerar incluso como una broma de mal gusto habida cuenta de la crónica falta de suelo de los intramuros de la capital.

Pues aquí estamos, con 335.000 metros cuadrados más de terreno por urbanizar que, encima, se ubica en un espacio referente de la ciudad, un brazo metido en el mar, como una isla dentro de otra.

Este suelo lo componen 335.000 metros cuadrados que hasta ayer tenía un papel relevante en la organización de nuestro puerto pero que, empujado por la evolución en la relación puerto-ciudad, aquí y en todas las zonas costeras, ahora queda vacante al trasladarse sus usos a espacios más amplios y de acceso más fácil, como es ya el muelle de contenedores La Galeona.

Así que Cádiz va a crecer sin crecer. Va a tener más suelo para la ciudad sin necesidad de rellenar en la Bahía, evitando el daño medio ambiental que ello implica.

La urbanización de este espacio extra, en un proceso que se alargará durante unos años, va a suponer un paso esencial para meter de lleno a Cádiz en el siglo XXI, tras los primeros avances que se han dado en estas dos décadas con la mejora de las infraestructuras, equipamientos y los espacios ciudadanos. Una apuesta por una ciudad bien preparada tanto en la atención a sus vecinos como a los cada vez más numerosos visitantes.

La Autoridad Portuaria que preside Teófila Martínez, durante veinte años alcaldesa de Cádiz, ya ha aprobado el Plan Especial del Puerto en el que se incluyen estos terrenos. Ahora se inicia un proceso administrativo de varios meses que deja en manos de la Junta de Andalucía la aprobación definitiva del documento.

Suponiendo que no haya incidencia alguna, el Plan entrará en vigor casi a la vez que se inicie el traslado de los contenedores en todo el muelle en un año. La APBC está acelerando al máximo todos los trámites. En dos semanas estará lista la documentación del estudio de evaluación estratégico medio ambiental para su traslado a la administración regional, con el objetivo de que no haya parón alguno, por lo menos en lo que compete a la Autoridad Portuaria.

A la hora de definir los usos que se le van a dar a estos 335.000 metros cuadrados se ha tenido muy en cuenta, en un diseño en el que ha sobresalido la buena conexión entre la APBC y el Ayuntamiento, qué necesita Cádiz, huyendo de la duplicación de proyectos. De esta forma se busca reforzar la ciudad como capital con potencial turístico, comercial y de ocio.

A la vez, se ha tenido en cuenta el suelo disponible, su ubicación dentro de la trama urbana y, sobre todo, el volumen de una ciudad con apenas 14 kilómetros cuadrados de extensión y 116.000 habitantes. Una expansión abusiva podría saturar el propio casco histórico, algo intocable.

El puerto sin la verja en la década de los cuarenta del pasado siglo El puerto sin la verja en la década de los cuarenta del pasado siglo

El puerto sin la verja en la década de los cuarenta del pasado siglo / D.C.

En este sentido, destaca la apuesta por los espacios libres y las zonas verdes, especialmente importante en una ciudad que, por su escaso término, tiene un importante déficit en este servicio.

El peatón podrá ir desde la plaza de Sevilla hasta la Punta de San Felipe a través de un paseo compartiendo calzada con el carril bici y, presumiblemente, el tranvía. Se conecta también con un paseo Pascual Pery que sufrirá un profundo cambio, creciendo en tamaño y en zonas verdes al eliminarse el actual viario e ampliarse el terreno con la zona superior del futuro aparcamiento.

Pascual Pery jugará un papel relevante en la oferta visual de este nuevo Cádiz. Si hoy es un equipamiento muy degradado, cuando concluya esta operación se va a convertir en uno de los grandes balcones de la capital, con vistas a toda la Bahía y al propio casco histórico. La APBC emprenderá mejoras en la zona del paseo aledaña a la actual zona de ocio, totalmente abandonada, llena de pintadas, sucia. Y la urbanizará para conectarla con la muralla de San Carlos y, de ahí, con la Alameda Apodaca.

Sobre el techo del aparcamiento se podrán instalar edificaciones de una sola altura e independientes destinadas a bares y equipamientos de servicios para este renovado paseo.

El aparcamiento se convierte en otra de las operaciones que van a complementar las necesidades del casco antiguo, que tiene en el estacionamiento uno de sus principales déficit. El futuro equipamiento contará entre 1.200 y 1.500 plazas y se construirá paralelo al paseo Pascual Pery, aprovechando el desnivel del terreno por lo que será un aparcamiento en superficie y no subterráneo. Su parte superior conectará con el paseo como una parte más del mismo. El aparcamiento tendrá escaleras y ascensores para facilitar el acceso a la zona peatonal.

La existencia de este parking, la facilidad de acceso peatonal, el carril bici, el transporte público y la posibilidad de la llegada del tranvía limitará el paso de vehículos por las calles que se abran una vez concluya la urbanización de estos terrenos. En todo caso, la APBC rebajará la velocidad máxima de circulación a los 30 km/horas por todas las vías.

La tercera gran pata de este complemento de usos hace referencia a 87.000 metros cuadrados destinados a actividades económicas se se ubican en dos grandes pastillas, una de 67.000 metros cuadrados y otra de 20.000 ocupando buena parte del hoy muelle de contenedores, paralelas a la línea del paseo superior.

Aquí se da libertad de usos salvo el residencial, que está prohibido, aunque siempre con la idea de complementar la oferta existente en el resto de la ciudad. Así se podrán levantar desde oficinas, a locales comerciales o equipamientos, hoteles, residencias para estudiantes... Y, si las administraciones se animan, se podrían construir centros dedicados a museo de arqueología subacuática o el museo de la navegación, dos proyectos largamente deseados por la ciudad pero que siguen a la espera.

En la apuesta por un modelo de defensa del medio ambiente, en estos dos solares también se habilitarán espacios libres, teniendo que el porcentaje de ocupación del terreno se limita al 60% del total.

En la mayor parcela la edificación máxima será de bajo más seis alturas y en la menor, de bajo más dos, evitándose el desarrollo de inmuebles que a modo de hito se llegaron a pintar en los trabajos realizados por la Universidad de Madrid, durante el periodo de debate sobre los usos de estos terrenos.

Las calles de separación tendrán un ancho mínimo de 10 metros y las aceras de 2,5 metros. En todo caso, para todo este espacio será necesaria la elaboración de un estudio de detalle, en coordinación con el Ayuntamiento, a fin de que nada de lo que se pueda construir choque con el diseño del conjunto.

Junto a todo ello se proyecta una gran plaza abierta a la altura de la lámina de agua de los pantalanes para veleros y junto a uno de los muelles para cruceros para la celebración de conciertos y eventos al aire libre. A fin de no ocupar espacio en los puertos deportivos, que tienen un limitado número de atraques, en la zona del muelle pesquero se habilitará una marina seca, para el mantenimiento de las embarcaciones.

Como complemento esencial en la urbanización de estos terrenos, es necesaria la instalación de la red de servicios (alumbrado, saneamiento, telefonía...) así como el tratamiento de aguas residuales, cuestión ésta muy importante a fin de evitar una sobrecarga en las redes municipales de San Juan de Dios y Campo del Sur.

La Autoridad Portuaria tendrá que elaborar un proyecto para este conjunto de actuaciones que le permitirá iniciar la urbanización de todas las parcelas y que le va a implicar un coste que, si aún no está valorado, sí se supone que será muy elevado, especialmente por la apuesta de la APBC por el ahorro energético en todos los niveles de funcionamiento de este nuevo barrio.

Para afrontar esta inversión la Autoridad Portuaria cuenta con los ingresos que obtendrá por las concesiones del hotel de 5 estrellas que se va a levantar en los terrenos de la antigua Ciudad del Mar y por la gestión del macro aparcamiento.

La Autoridad Portuaria ya está trabajando con la premisa de agilizar al máximo todos los plazos, incluido la salida al mercado de todos estos proyectos. La marcha de los contenedores y la instalaciones de las redes de servicios son pasos esenciales, sobre todo teniendo en cuenta que, si nada se tuerce, el hotel en la Ciudad del Mar podría estar terminado en un plazo de dos o tres años, y necesitará de estos servicios para su funcionamiento, así como el párking, también prioritario en toda la planificación.

Sólo queda que las restantes administraciones implicadas en este proceso también sepan responder a las expectativas de una ciudad que se mete de lleno en el siglo XXI.

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