Los farmacéuticos están en contra de vender sin receta la píldora postcoital

El alto componente hormonal y la "contradicción" con la exigencia de receta para los anticonceptivos son los argumentos principales · El año pasado 20 de cada mil gaditanas hicieron uso del fármaco

Una farmacéutica muestra una de las marcas de píldoras postcoitales que se distribuyen.
Una farmacéutica muestra una de las marcas de píldoras postcoitales que se distribuyen.
Noelia Hidalgo / Cádiz

13 de mayo 2009 - 01:00

Los farmacéuticos gaditanos están en contra de la dispensación sin receta ni límite de edad de la píldora del día después. Algunos no quisieron pronunciarse al respecto, pero el resto de las farmacias de la capital consultadas por este periódico coincidieron en mostrarse en desacuerdo con la medida anunciada por el Ministerio de Sanidad.

El alto componente hormonal del medicamento es uno de los argumentos que esgrimen. Consideran que por este motivo, y dados los efectos secundarios que se derivan de su utilización, es preciso un control médico. Les preocupa de esta forma que, sin dicho control, sin receta, pueda producirse un uso abusivo e incorrecto por parte de las más jóvenes. Esto aún más, reseñan, cuando ni siquiera existe un límite de edad.

Los farmacéuticos creen además que existe contradicción en la decisión de Sanidad. Y es que, explican, mientras que en otros medicamentos con menos efectos secundarios existe una prohibición estricta de que se vendan sin prescripción médica, en este caso quiere obviarse. Hacen referencia específica a las píldoras y parches anticonceptivos para cuya venta desde hace unos años sí hace falta receta.

De este modo, no entran en ningún momento a valorar el uso de la píldora desde el punto de vista ético, es más, muchos creen que es efectiva y necesaria. Pero insisten en que es un "contrasentido" desde el punto de vista sanitario.

Isabel Blázquez, titular de la Farmacia In-playa, lo dice claro: "es una barbaridad". Añade que "por mi experiencia además he podido comprobar que producen fuertes desajustes hormonales, como nos lo han expresado muchas chicas". También es tajante José Luis Jiménez, de la Farmacia Herbos, que declara que "es una excesiva dosis hormonal para que se dispense sin control". Su actitud sin embargo, acepta, será la de "acatar la Ley". Una cuestión que asumen de igual forma el resto de farmacéuticos.

Precisamente desde el Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, donde como representantes de un elevado número de profesionales no quisieron entrar en valoraciones, inciden en este aspecto. El presidente de la institución, Felipe Trigo, señaló que "lo que a nosotros nos corresponde es cumplir la normativa". Eso sí, quiso destacar que "vamos a trabajar directamente con el Ministerio para que se protocolice la dispensación y se dé toda la información necesaria para que, en ningún caso, se emplee como un anticonceptivo de urgencia".

La opinión de los ginecólogos también refuerza la versión de los farmacéuticos. Aunque Diario de Cádiz ha intentado buscar opiniones divergentes sobre el asunto (que sí las hay entre la población en general), sin embargo ningún profesional consultado apoya la medida.

El especialista en Obstetricia y Ginecología de la Clínica de la Salud y del hospital militar San Carlos de San Fernando José María Sánchez Jordán, amplía los argumentos médicos para estar en contra. Explica al respecto que la eficacia del medicamento, que apunta superior al 90%, se basa precisamente en que es capaz de alterar el ciclo normal de la mujer. Esto se consigue con un "alto choque hormonal" que elimina los mecanismos de apoyo para el desplazamiento del espermatozoide y, si ya se ha producido el encuentro con el óvulo, evita la anidación del ovocito. Sobre los efectos secundarios dice que estos dependen de dos factores: la tolerancia individual al medicamento y el momento del ciclo de la paciente. Señala que en algunos casos (además de náuseas, mareos o tensión mamaria) puede producir disfunciones en las dos o tres menstruaciones siguientes. También incide en la inconveniencia de que el fármaco se emplee varias veces en poco tiempo, cuestión que considera que no puede controlarse sin receta. Señala además que en esos casos "es preferible y tiene menos carga hormonal el uso de un anticonceptivo durante un mes".

El sexólogo y ginecólogo del Puerta del Mar Manuel López Doña pone un ejemplo claramente crítico: "Ahora nos encontraremos con que una persona hipertensa que se queda sin medicación, no podrá comprar sus pastillas porque no tiene receta, sin embargo, entrará en la farmacia una chica de 15 años y sin más peros le darán la píldora". López Doña apela a la "lógica", a la vez que insta al Ministerio a "que digan quiénes son esos expertos consultados que dicen que el medicamento no tiene contraindicaciones, y que se hagan responsables". Fue aún más incisivo declarando que, "si se trata como si no fuera un medicamento, entonces, que se venda en los supermercados".

Por su parte la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía argumenta que el modelo desarrollado en la comunidad autónoma desde 2001 para la dispensación con receta y directamente en los centros sanitarios de esta píldora (donde se seguirá distribuyendo), "garantiza que la persona que la solicita recibe toda la información necesaria sobre la píldora postcoital y un control médico". Añaden que la nueva medida en Andalucía irá acompañada de medidas de formación e información sobre sexualidad segura.

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