Coronavirus Cádiz El párroco de la iglesia que desalojó la Polícia: "Todos los presentes guardaban la distancia y cerramos para que no entrara más gente"

  • En una carta a los feligreses afirma que recomienda a todos los fieles quedarse en casa siguiendo las recomendaciones del Obispado

Desalojo de la parroquia de La Laguna

El párroco de San Servando y San Germán, la parroquia de La Laguna donde la Policía desalojó una misma este viernes, ha defendido que en el templo se cumplían las normas del estado de alarma.

En una carta a los feligreses afirma que  "todos los presentes allí, unos 15 fieles, que no es aglomeración, guardaban la distancia de seguridad, en un templo donde caben más de 250 personas sentadas, e incluso el templo se cerró antes de iniciar la Misa para que no entrase nadie más, teniendo a disposición un recipiente con el gel hidroalcohólico".

"Los que estábamos presentes somos los únicos que podemos narrar todo lo ocurrido y presentar nuestra versión de esos hechos", añade, apuntando que "en ningún momento se incumplían las medidas sanitarias en el templo, donde tiene lugar la celebración de la Santa Misa, dado que no está prohibida, a fecha de hoy, la libertad de culto para párrocos y sacerdotes".

El párroco manifiesta que "en todo momento se han seguido las recomendaciones que el Obispado de Cádiz -una de las siete diócesis de España con iglesias abiertas- ha enviado a todas las parroquias". "A todos los fieles se les ha recomendado siempre quedarse en sus casas y seguir las celebraciones religiosas por televisión o internet. No vamos en contra de las normas establecidas por la autoridades. Es evidente. Pero, por favor, que no se falte a la verdad y que no se justifique un modo de proceder a todas luces desproporcionado y que cae por su propio peso. ¿Qué se quiere conseguir con eso? No lo sé...", reflexiona en la misiva. "Soy consciente que cada uno es libre de creer la versión que quiera de los hechos. Nosotros, los que estuvimos presente, contamos lo vivido y experimentado ese viernes con toda veracidad".

Los agentes, afirman fuentes policiales, consideraron que la misa que se celebraba en estos momentos no reunía las debidas condiciones de garantía sanitaria, por lo que ordenaron su suspensión y que las personas allí congregadas retornasen a sus hogares, sin formular eso sí ninguna denuncia, según insisten las citadas fuentes, aunque las formas despertaron la desaprobación de los feligreses.

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