Cádiz lleva aplicando el llamado "protocolo de la vergüenza" con personas sin hogar al menos desde 2020

El anterior alcalde, José María González, solicitó en agosto de 2020 un informe para “definir el protocolo” de la limpieza y desinfección diaria de los espacios ocupados por personas sin hogar

Su partido, Adelante Izquierda Gaditana, pide ahora una comisión de investigación sobre este asunto

Una persona sin hogar, en un banco de un jardín de Cádiz.
Una persona sin hogar, en un banco de un jardín de Cádiz. / Julio González

Lo que está viviendo cierto sector de la actividad municipal gaditana en estas últimas semanas parece ser un caso de amnesia puntual. Uno de los eslóganes que más se está repitiendo es el del “protocolo de la vergüenza” que varios colectivos y entidades están denunciando que se viene realizando en la limpieza de las zonas verdes de la ciudad donde hay personas sin hogar; tanto, que Adelante Izquierda Gaditana (AIG) ha anunciado que va a pedir en el pleno del próximo jueves 26 la creación de una comisión de investigación “una actuación institucional inaceptable, contraria a los derechos fundamentales y a la dignidad de personas que ya se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad social”.

Decía días atrás AIG a este respecto que la ciudadanía de Cádiz “merece saber qué instrucciones se han dado, quién las ha ordenado, bajo qué cobertura jurídica y con qué criterios”. Y resulta que todo eso que pregunta este grupo municipal tiene su origen y puesta en marcha en el anterior equipo de gobierno, el que presidía José María González Kichi, líder entonces de Adelante y en cuyo equipo de trabajo (como concejales o como asesores) estaba buena parte del actual grupo municipal AIG.

Fue en agosto del año 2020, en concreto, cuando el alcalde (Kichi) solicitaba al área de Medio Ambiente un informe para “definir el protocolo y definir las responsabilidades de las distintas delegaciones municipales y empresas adjudicatarias de servicios del Ayuntamiento, para realizar la limpieza y desinfección diaria de los lugares que ocupan las personas sin hogar para pernoctar y permanecer durante la mayor parte del día”.

Y a raíz de esa solicitud del alcalde se propuso entonces -tal y como demuestra la documentación municipal a la que ha tenido acceso este periódico- “el siguiente protocolo, que es tal como se viene realizando este servicio en la actualidad”. Es decir, que la práctica respecto al desalojo puntual de las personas sin hogar en la ciudad era anterior.

Sí conviene reseñar que este protocolo iniciado (por escrito) en 2020 se refería a toda la ciudad, incluyendo aquellos casos en los que el asentamiento “estuviera ubicado en el interior de algún jardín, se daría aviso a Acciona”, que era por aquel entonces la empresa adjudicataria del servicio del mantenimiento de parques y jardines.

Según ese protocolo, el personal de la Delegación de Servicios Sociales avisaba “en la víspera del día planificado para la limpieza” a las personas sin hogar localizadas en los puntos donde se iba a proceder a la limpieza “para que sepan que tienen que retirar sus enseres”. Y el día de la limpieza, se contaba con “presencia policial para contribuir al orden y supervisar la segregación de los efectos personales respecto a los materiales y desechos a eliminar”. Y entonces, se procedía a la limpieza.

Este protocolo articulado incluía (en ese mes de agosto de 2020) un listado de los espacios entonces ocupados por personas sin hogar en la ciudad, puntualizando el informe de Medio Ambiente una obviedad: “estas ubicaciones pueden variar, pues estas personas suelen deambular por la ciudad y no duermen todos los días en el mismo lugar”.

Ese informe fechado el 14 de agosto de 2020 concluía trasladando a la Alcaldía que a raíz de ese protocolo redactado “estamos en condiciones de proceder al inicio de la campaña de limpieza de las ubicaciones de pernoctación de las personas sin hogar, en cuanto se reciban las instrucciones precisas desde Alcaldía”.

Es de suponer, por tanto, que desde ese verano de 2020 (si no antes) se viene aplicando ese protocolo que tiene por objeto limpiar las zonas donde hay asentamientos de personas sin hogar. De hecho, también ha tenido acceso este periódico a otro documento firmado por el anterior alcalde en julio de 2021 (menos de un año después de establecerse el protocolo) en el que solicita un dispositivo especial de vigilancia y limpieza en el entorno de varios puntos de la ciudad frecuentado por personas sin hogar (el hogar Fermín Salvochea, los comedores de Calor en la Noche, María Arteaga y Valvanuz y las plazas de Candelaria y de Las Flores) ante las “quejas vecinales por problemas de convivencia, discusiones, altercados, falta de salubridad e higiene”.

En ese escrito, el alcalde determinaba la limpieza diaria de todos esos puntos en horarios variados según la presencia de estas personas y una vigilancia “aleatoria”, incluyendo esos emplazamientos “en los itinerarios a realizar por las unidades policiales de manera habitual”. Y solicitaba, además, un informe semanal por parte de la Jefatura de la Policía Local y del servicio de limpieza para analizar cómo se realizan las tareas “con el fin de evaluar su aplicación y su eventual modificación”.

Este escrito del alcalde era conocido, además, por colaboradores suyos como Demetrio Quirós (antes y ahora concejal de AIG) o Rocío Sáez (entonces concejala de Medio Ambiente). Y fruto del mismo, en diversas ocasiones se emitieron esos informes semanales “requeridos por el alcalde”.

El recordatorio de 2024

Así las cosas, antes del revuelo originado en este arranque del año ha accedido este periódico a otro documento que viene a insistir en ese protocolo que ya existía en el Ayuntamiento. En este caso, se trata de un escrito realizado por el director de Medio Ambiente que viene a recordar el modo de proceder en la limpieza de los jardines “en las zonas con asentamientos” para lograr “una organización efectiva de todos los que intervienen en esta actuación”.

Efectivamente, se indica entonces que los servicios sociales municipales “pasarán antes de cada limpieza a realizar por el personal de mantenimiento de jardines”; y expresamente se indica que “solo tras estas visitas y una vez finalizada su acción” se procederá a la limpieza. Además, indica también que antes de la limpieza, “la Policía Local se personará para acompañar a los trabajadores durante todo el proceso, quedándose hasta la finalización de la carga de los residuos retirados”.

Todos estos trabajos, se precisa en ese documento, se inician a diario a las ocho de la mañana, indicando entonces una ruta que abarcaba el ficus del Mora, la plaza Manolo Santander, la cascada del Parque Genovés, el paseo Carlos III, los jardines de Canalejas y el parque Celestino Mutis.

Se ruega comunicación de cualquier incidencia que pueda afectar a las operaciones de limpieza, en tanto en cuanto el éxito de la misma depende de todos los actores intervinientes”, concluían esas indicaciones que venían a recordar, en el verano de 2024, lo que ya se estaba plasmando en documentos desde el año 2020.

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