Cádiz

La antítesis de teófila menos en el trabajo

En la noche electoral de las municipales de 2007 un joven aspirante a concejal entraba de vez en cuando en la sala de la sede del Partido Popular donde se habían habilitado los ordenadores para seguir los resultados y preguntaba a los periodistas cómo iba la cosa. "Lleváis 17. De momento, no entras". Sin perder la sonrisa en la cara se marchaba hasta que volvía al rato, pero la suerte no cambiaba. Él era el 18.

Una triunfante Teófila Martínez dio la rueda de prensa en la misma sede con sus 17 ediles a cuesta y marchó como siempre, menos este año, a la plaza de San Francisco al Hotel Francia y París para celebrar con sus simpatizantes una nueva victoria. El aspirante a concejal se quedó fuera pero no perdía su buen humor. Cuando Teófila Martínez se subió a un tablao habilitado para la ocasión en San Francisco anunció que se había conseguido el concejal número 18.

Así que Bruno García (Jerez, 35 años) entró de chiripa en el Ayuntamiento de Cádiz por unos escasos votos. Sin embargo este licenciado en Derecho por la Universidad Complutense y máster en Económicas cayó de pie desde el principio. Debutó con las concejalías de Nuevas Tecnologías y Turismo y con su trabajo y porque también fue acogido dentro del círculo de poder, el que parte el bacalao, dentro del equipo de Gobierno, fue adquiriendo importancia.

Bruno García es uno de los hombres mejor formados del que ha sido hasta ahora equipo de Gobierno del Partido Popular. Es el único que domina a la perfección el inglés ya que vivió dos años en Gran Bretaña por la obsesión de su familia por que aprendiera esta lengua. Precisamente buscando perfeccionar su inglés, empezó a seguir canales donde se retransmitían las sesiones de la Cámara de los Comunes de Londres y aquello le impactó y le despertó su inquietud hacia la política.

Este jerezano que ha sido padre recientemente y que es un ferviente seguidor del Athletic de Bilbao, es la antítesis de Teófila Martínez en casi todo, menos en el trabajo, donde los funcionarios que trabajan con él dan fe de que dedica muchísimas horas a su labor.

Hombre de muy buen talante, muy moderado en sus intervenciones y a veces algo asustadizo ante los medios de comunicación, representa la cara menos dura de los populares en Cádiz, que han ejercido a golpe de espada las mayorías absolutas que han conseguido repetidamente.

Tras ir subiendo en las listas y hacerse cargo de una concejalía importante como la de Fomento, el crecimiento de la figura de Bruno no ha sido escondida por el Partido Popular con varios hechos significativos: ha sido el enviado del PP a los debates de la campaña a los que no ha asistido, Teófila Martínez; en la rueda de prensa del 24-M en la sede del PP Bruno García estaba a la izquierda de la todavía alcaldesa y, por último, junto a Ignacio Romaní se está encargando de llevar las conversaciones con los otros partidos. El título de delfín es suyo.

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