Valor de ley en Columela

Sucesos

Dos dependientas de la joyería Regent frustran un robo con violencia al encerrar a los ladrones en el establecimiento hasta la llegada de la Policía.

Valor de ley en Columela
Valor de ley en Columela
Pedro M. Espinosa

13 de mayo 2016 - 06:02

Dicen que el miedo paraliza. Y puede que así sea. Sin embargo, hasta con el miedo en el cuerpo hay veces que el arrojo se impone y dos personas normales se transforman por un momento en héroes –heroínas en este caso– en una situación extrema. Eso es lo que ocurrió en la mañana de ayer en la joyería gaditana Regent, que lleva casi un siglo afincada en la calle Columela y que ayer vivió el primer robo violento de su historia. Chari y Verónica, sus dos dependientas, no sólo fueron capaces de enfrentarse a los ladrones sino que los encerraron en el comercio y forcejearon con ellos hasta que llegaron agentes de la Policía Nacional y los detuvieron.

Los hechos sucedieron pocos minutos después de las once de la mañana. Con varios clientes dentro de la joyería, Chari, una de las dependientas y esposa de Javier, el dueño del establecimiento, fue requerida por dos personas para que saliera al escaparate. “Hablaban como en italiano. Me decían que habían visto una joya en el escaparate y querían saber el precio, pero a mí no me sonaba, así que empecé a sospechar. Cuando intenté entrar en la joyería se pusieron delante para impedírmelo, incluso tuve que pedirles que me dejaran que tenía que atender a otras personas”. La situación sospechosa hizo que Chari se abriera paso casi a empujones hacia el interior de la joyería. “Al entrar vi a mi compañera atendiendo a una persona en el lado derecho, pero oí un ruido en el izquierdo y me di cuenta de que algo raro pasaba. Rodeé el mostrador y vi a una mujer que metía las bandejas de las joyas de oro en una bolsa de deportes negra de grandes dimensiones. Metía las bandejas enteras”, recuerda.

Chari comenzó a gritar para advertir a su compañera. “¡Son ladrones, son ladrones!” Una clienta que quedaba en la tienda pudo salir, y Verónica, con una gran rapidez y sangre fría, cerró la puerta con la llave y se plantó delante de los asaltantes. “Estaba muy asustada –relataba poco después a este diario–, pero me puse delante con los brazos en cruz y les dije que no pasaban”. Antes, Chari había conseguido quitar la bolsa de deportes con las joyas a los ladrones, que a base de amenazas e insultos intentaban huir con el botín. “Una clienta llamó al 091 y en tres minutos estaba la Policía en la tienda”, dice Chari, mientras Verónica reconoce que el momento de mayor miedo fue “cuando la chica se metió la mano en la cazadora y yo pensé que iba a sacar un arma, pero sólo era un móvil”.

Los agentes detuvieron a estas dos personas, un hombre y una mujer de 31 y 30 años de edad, de Guatemala y Venezuela, como presuntos autores de un robo con intimidación. Los agentes creen que pertenecen a un grupo de delincuentes itinerantes. Además, la Policía busca a las otras dos personas que presuntamente participaron en los hechos.

Los detenidos fueron conducidos a la Comisaría Provincial a la espera de declarar ante la Autoridad Judicial, mientras que la Policía Nacional centra su investigación en identificar al resto de componentes que conformarían un grupo de delincuentes itinerantes, así como en recabar pruebas sobre su posible participación en otros hurtos perpetrados con el mismo método, es decir, distrayendo a los dependientes para hacerse con el botín.

La joyería cuenta con cámaras de seguridad, por lo que todo el suceso ha quedado grabado. Agentes de la Científica buscaron ayer huellas de los asaltantes.

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