Prácticos, remolque, amarre y estiba pujan por un puerto más competitivo

Todos aceptan el compromiso de abaratar las tasas de sus servicios para la nueva terminal de contenedores durante cinco años

Momento en el que, de izquierda a derecha, estibadores, prácticos, presidente y director de la APBC, remolcadores y amarradores firmaron este compromiso por el puerto de Cádiz.
Momento en el que, de izquierda a derecha, estibadores, prácticos, presidente y director de la APBC, remolcadores y amarradores firmaron este compromiso por el puerto de Cádiz.
Joaquín Benítez Cádiz

23 de diciembre 2015 - 01:00

La Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) y los servicios portuarios de practicaje, remolque, amarre y estiba firmaron ayer ante su presidente, José Luis Blanco, y su director, Agustín Romero, un compromiso en pro de la competitividad del puerto de Cádiz y más concretamente de la nueva terminal de contenedores. Representantes de estos servicios se han prestado a poner su granito de arena para que el puerto iguale la cuenta de escala para este tráfico con los puertos competidores del Estrecho de Gibraltar. Blanco fue en días pasados aún más concreto y habló de hacerse más competitivos ante puertos como el portugués de Sines y el de Algeciras.

En el documento, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz anuncia que en el Plan de Empresa 2017 incluirá una bonificación del 40% en las tasas T1 (la que grava al buque) y T3 (la de la mercancía) para el tráfico de contenedores y que aplicará este acuerdo a partir del 1 de enero de 2017 y lo mantendrá inalterableo al menos hasta 2021.

Luis Domínguez, práctico mayor, estampó su firma en el histórico documento en nombre del servicio de Prácticos del puerto de Cádiz. Este sector se compromete con ello a reducir un 30% las tarifas que aplica actualmente. Lo mismo que escenificó Juan Manuel Gómez Castrillón (Grupo Boluda), como representante de los remolcadores del muelle gaditano, que se ha comprometido a bonificar sus tarifas en la nueva terminal de contenedores entre un 10 y un 30%, dependiendo del número de escalas. De esta manera, si una naviera realiza al año hasta cincuenta escalas, los remolcadores le saldrán un 10% más barato. Y así sucesivamente hasta conseguir una rebaja de hasta un 30% que se aplicaría cuando la naviera amarrara un número superior a las 200 escalas.

En cuanto al servicio de amarre, éste reducirá un 15% sus tarifas. En su nombre, Eduardo Pérez, máximo responsable de este servicio en Cádiz, fue la persona encargada de firmar el simbólico documento. Nada más acabar el acto, Pérez no quiso dejar escapar la oportunidad de expresar su satisfacción por lo que puede representar esta firma para el futuro del puerto de la Bahía de Cádiz. El jefe de los amarradores afirmó que "aquí teníamos que aportar nuestro granito de arena, porque a veces no es tan importante la cuestión económica como esta unión expresada hoy por todos". Eduardo Pérez comentó igualmente que su plantilla ha sabido encajar esta apuesta "por el bien de nuestro futuro", "a pesar de que llevamos con nuestras tasas congeladas desde hace cinco años"

Y, por último, Juan Pablo Bermúdez actuó como representante del servicio de estiba y desestiba, desde donde se comprometió a ofrecer unas tarifas iguales o más competitivas que las de las terminales de contenedores del entorno. El coste de la estiba repesenta uno de los porcentajes más elevados dentro de esa cuenta de escala que paga un buque al atracar en un puerto. Los estibadores no han concretado el porcentaje de su rebaja, dado que en su último convenio mantienen aún un capítulo abierto que se cerrará tras una negociación directa con el terminalista que se haga cargo de la gestión de estos muelles de carga.

Con estas medidas, la nueva terminal de contenedores equipara la cuenta de escala con la de sus competidores en el Estrecho de Gibraltar y se posiciona como una alternativa competitiva en la mayor ruta marítima del mundo, por la que pasan 116.000 buques al año.

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