Personas en situación de calle

Jutta consigue una plaza en la residencia Micaela Aramburu

  • Iguales en Acción cursó esta petición al Ayuntamiento, que ha aprobado la entrada de la ciudadana de origen alemán en el centro municipal

Jutta Christine Lenes, durante una entrevista con este periódico en esta primavera.

Jutta Christine Lenes, durante una entrevista con este periódico en esta primavera. / Lourdes de Vicente

Jutta Christine Lenes podrá salir, por fin, de su situación de calle. Ciudadana de origen alemán, vecina de nuestra ciudad desde hace 20 años, con su movilidad casi impedida por un deterioro óseo muy importante debido a décadas y décadas de dormir y vivir en la calle, ha conseguido una plaza permanente en la residencia Micaela Aramburu y podrá dejar el albergue municipal en el que pernoctaba en los últimos tiempos.

“Aunque no hemos conseguido nuestro máximo objetivo, que era conseguirle una vivienda, estamos muy contentos pues en la residencia contará con los recursos adecuados para tener una situación digna”, explica María Jesús Romero, de Iguales en Acción, la organización cuyos voluntarios han estado acompañando a Jutta en la calle y que hace un año se encargó de ayudar a la ciudadana con la petición en la que solicitaban que la administración se hiciera cargo de la complicada situación de Jutta.

“Ha tardado un año pero es que entendemos que la burocracia es así, tiene sus tiempos, así que celebramos que el Ayuntamiento haya tenido en cuenta la solicitud y que, al fin y al cabo, hayan hecho su trabajo”, se congratula Romero que explica que “la situación de Jutta requería de una ayuda diaria más que un acompañamiento “y a nosotros eso, como asociación, se nos escapaba porque, aunque ella es independiente, es cierto que ya no va a volver a andar y eso la limita mucho”, explica Romero que recuerda que “en el albergue municipal, donde ha estado en los últimos tiempos, los usuarios tienen que salir a las ocho de la mañana y no pueden volver hasta las seis de la tarde, con lo que esta mujer, que casi no se puede mover, se quedaba en la calle lloviendo, con frío o como fuera casi todo el día”.

Para ir mitigando todo lo posible esta circunstancia, hace unos meses Iguales en Acción lanzó la petición a la ciudadanía de conseguir un carro eléctrico para Jutta y “gracias a la solidaridad de algunos vecinos” fue contando con varios aunque “se estropeaban con facilidad” porque “una silla de ese tipo, una vez que no se usa mucho da bastantes problemas”, precisa la trabajadora social que también informa que actualmente “se le está tramitando una silla nueva con la seguridad social”.

En aquel llamamiento, además de la silla, Iguales solicitaba una vivienda, que estaban dispuestos a pagar, para Jutta pero “aquello no fructificó porque hay muchos prejuicios sobre ella y, aunque teníamos el dinero de un donante, no hubo manera de conseguirla”. “Nosotros podemos decir que en albergue no ha tenido problemas con otros usuarios pero que la situación de estar en un albergue debe ser, para todo el mundo, algo temporal no para vivir allí”, añade Romero.

Jutta ya no tendrá que hacerlo porque su entrada en la residencia Micaela Aramburu parece un hecho inminente. “Nos avisaron hace unos días que se quedaban tres plazas libres y que una era para Jutta, y ya esta semana que entra Irene, la trabajadora social del centro, la llevará a hacer una primera toma de contacto, para que conozca las instalaciones y al personal de cara a su ingreso en esos días”, celebra.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios