memoria histórica | intervención en el cementerio de san josé

Hallados los restos de dos represaliados en la fosa común

  • Los cadáveres encontrados en el sondeo número 3 presentan impactos de bala

  • Se realizará el ADN a las víctimas para incluirlas en el banco a nivel andaluz

Las esperanzas del equipo depositadas en el sondeo número 3 de la fosa norte del cementerio de San José no las ha enterrado el tiempo. Así, si el pasado 13 de junio el arqueólogo municipal, José María Gener, y sus colaboradores barajaban las "pocas posibilidades" pero sí "la probabilidad" de encontrar antes del cierre de campaña los restos de las víctimas de la matanza fundacional del franquismo, al día siguiente se materializaba el anhelo. El anhelo de todos, de los profesionales y de los familiares, que durante la jornada de ayer fueron testigos de la exhumación de los dos primeros cuerpos con signos de violencia en la fosa común norte del patio 1 del camposanto gaditano.

Tal y como explicó Gener, el cuerpo de uno de los individuos aparecidos presenta en la zona frontal y parietal del cráneo "tres orificios de entrada de una bala" que, de hecho, ha sido encontrada en el interior de la calavera. Así, tanto el proyectil como los fragmentos de la cabeza en la que son visibles los impactos por arma de fuego estaban expuestos en una mesa junto a la zanja abierta donde familiares y medios de comunicación pudieron ver trabajar al arqueólogo forense de la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Guijo, y a los arqueólogos del equipo de Gener, María Isabel Gómez, Fátima Barreiro y Francisco José Moncayo, además de a los operarios Patricia González y Carlos Jesús Navarro.

"El segundo cadáver, digamos, es de libro de este tipo de casos", relataba Gener sobre un esqueleto cuyo cráneo presenta una fragmentación en vivo, "que es que cuando ha habido un impacto de bala que, en fresco, en momentos antes de la muerte, ha reventado el cráneo y que, cuando se va descomponiendo poco a poco en el ataúd, forma un puzzle que se va aplanando y que muestra fracturas que encajan muy bien unas con otras". "Esto es muy normal en este tipo de impacto por bala, ahora lo que habrá es que recomponer el cráneo y ver los orificios de salida y entrada", informaba rodeado por un equipo que ha estado trabajando bajo el sol "y, sobre todo, bajo la lluvia" de los meses pasados implicándose "al máximo" en la labor, como reconocía Moncayo.

De hecho, Barreiro, una de las arqueólogas que detectó los indicios de violencia en los cuerpos, no podía ocultar la "grandísima emoción" y "la responsabilidad" que ha supuesto para el equipo de profesionales hallar por fin los restos, a todas luces, de dos de las 141 víctimas ejecutadas en la ciudad de Cádiz durante la represión franquista entre 1936 y 1938 y que fueron inhumadas en la fosa común norte del cementerio de San José.

"Llevábamos cavando unos 5 meses y no es que estuviéramos desalentados, pero sí es verdad que los resultados no eran todo lo óptimos que hubiéramos querido, sobre todo, por las familias, porque queríamos aportarles esperanza. Y cuando los encontramos sentimos una emoción inmensa y una responsabilidad con respecto a las familias y con respecto a lo que esto implica en una intervención tan única", aducía Barreiro en referencia a las peculiaridades de la fosa común del cementerio gaditano, ya que fue utilizada antes y después de la represión franquista, y a las dificultades con las que se han encontrado en estos meses, la principal, una desorbitada obra del año 1979 sobre parte de la fosa común que la ha dañado parcialmente. Así, se construyó en el patio 1 Este segunda línea una desorbitada estructura de hormigón arriostrada y enterrada para sostener la cuartelada habitada por 336 nichos. Para ello se vació y, posteriormente, se rellenó parte de la fosa.

Estos obstáculos también los recordó el concejal de Memoria Democrática, Martín Vila, que reconoció el trabajo de los profesionales y el impulso propiciado por la Plataforma para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cádiz, además de congratularse por la propia implicación del equipo de Gobierno en esta tarea de reparación y justicia, clave en toda sociedad que se autoproclame democrática. "La sociedad que queremos construir no aparta la mirada atrás sino que se reconoce y quiere construir su pasado para ir hacia su presente", aseveró.

El primer teniente de alcalde también rememoró las actuaciones realizadas en este sentido en los últimos tres años en el cementerio de San José (las tareas de exhumación de las víctimas en sepultura de los patios 3 y 6 en 2016 y su inhumación digna en este pasado mes de abril), a las que se suma "este nuevo hito" fruto de una campaña "con cargo a los planes +30 de la Junta de Andalucía" y que culmina el próximo 31 de julio. Al menos, su primera fase, cumplida con éxito, ya que, como apostillaba Gener, "este proyecto trataba de la localización de la fosa común y localización de los represaliados, no de la excavación de la fosa".

"Ahora ya sabemos dónde está, cómo está, qué dificultades técnicas tiene y, más o menos, tenemos que calcular los plazos y también un presupuesto, y una vez que se haya hecho un proyecto es cuando se debería iniciar la siguiente fase", recomienda Gener que junto a su equipo seguirá excavando el sondeo 3 hasta el 31 de julio para después tapar y realizar un informe para la siguiente fase donde recomendará excavar en extensión tanto en la calle del sondeo número 3 como en el sondeo número 1, donde apareció uno de los muros de la fosa común.

Por otro lado, las víctimas, toda vez exhumadas, serán custodiadas por el Consistorio gaditano que pedirá al banco andaluz de ADN que tome las muestras pertinentes de los restos para que formen parte de sus registros y así se podrán cruzar con los datos de familias inscritas.

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