Desarticulado un punto de venta de heroína en Guillén Moreno

La operación se saldó con la detención de dos hermanos por tráfico de drogas

Parte del despliegue policial en Guillén Moreno a primeras horas de ayer.
Parte del despliegue policial en Guillén Moreno a primeras horas de ayer.
Pedro M. Espinosa Cádiz

09 de noviembre 2013 - 01:00

Son las siete de la mañana. Los vecinos de la barriada de Guillén Moreno duermen en su mayoría. Han perdido la costumbre de despertarse sobresaltados por las sirenas, los gritos, los golpes. El barrio hoy día es otra cosa. Existe droga, como en otros de la ciudad, pero afortunadamente ha perdido el estigma que le acompañó mucho tiempo de ser uno de los más conflictivos y temidos por la Policía. Sin embargo la mañana de ayer es diferente. Hay dos individuos que quieren regresar al pasado e intentan captar adeptos a los que montar en su caballo, a los que enganchar al jaco que envenena los sueños. Eso es lo que quieren, pero no lo van a conseguir. Esta vez no. Porque los vecinos de Guillén Moreno han perdido el miedo. Así que cuando ven un trasiego permanente de toxicómanos en torno a un lugar llaman a la Policía para que investigue, para que los pillen, para que los echen, para que puedan dormir tranquilos. Por eso, para dormir en paz muchas noches, no les importó despertarse ayer sobresaltados por el inconfundible sonido de un ariete policial, de una puerta saltando de sus goznes y agentes entrando en tropel en busca de traficantes. Encontraron y detuvieron a dos, dos hermanos, F.G.M., de 49 años; y J.M.G.M., de 46, ambos vecinos de Cádiz, y que han sido imputados por un delito de tráfico de drogas tras finalizar una investigación que se inició después de que varios vecinos de la barriada denunciaran ante la Policía el aumento de poli toxicómanos que compraban y consumían sustancias estupefacientes en los alrededores de la zona.

En estas denuncias se alertaba de que un grupo de personas, entre ellos los detenidos, se dedicaban a vender pequeñas dosis de heroína en la vía pública, y que habían conseguido que antiguos consumidores volvieran a "engancharse al caballo".

La Policía Nacional pudo comprobar como las calles de la barriada de guillén Moreno se había convertido en un sitio de reunión de antiguos poli toxicómanos con edades comprendidas entre los 45 y 55 años de edad que compraban y consumían droga adquirida en presencia del resto de vecinos del lugar y donde muchos menores entran y salen de los domicilios cercanos, conviviendo con los consumidores de los estupefacientes a escasos metros de ellos, con el consecuente peligro y estado de inseguridad creado para los padres y los propios menores, que en ocasiones han presenciado discusiones por parte de los consumidores a consecuencia de robos y peleas entre ellos.

El grupo Udyco-Bahía de Cádiz de la Comisaría Provincial se hizo cargo de la investigación con el fin de identificar y detener a las personas dedicadas al tráfico de drogas a pequeña y mediana escala, logrando en un breve espacio de tiempo identificar a varias personas residentes en la barriada como los presuntos vendedores que habían repartido las tareas de vigilancia, transporte y venta.

Tras la identificación de los presuntos traficantes se practicaron diferentes vigilancias y seguimientos con el fin de recabar el mayor número de pruebas e indicios incriminatorias para poder imputarlos por tráfico de drogas. Fruto de la vigilancia se observó como el modus operandi utilizado por los investigados se basaba en rápidos contactos en la vía pública con los posibles compradores a cualquier hora del día, donde dispensaban las sustancias estupefacientes envueltas en papel de celofán y atadas con hilo de coser. Todo ello se realizaba bajo la atenta mirada de diferentes personas, los conocidos como aguadores, que tienen la misión de alertar al pequeño traficante de la presencia de unidades policiales en la zona, por lo que la investigación se tuvo que realizar con la máxima discreción para que la investigación llegara a buen fin.

A primera hora de la mañana de ayer se practicaron las diligencias de entrada y registro en el domicilio de los investigados. En el primero de ellos se encontró en su interior a F.G.M., que fue detenido. En su casa se localizaron pequeñas dosis de heroína preparadas para su venta, 21 gramos de hachís, pastillas de tranxiliun y varias dosis de metadona. En el registro se encontró el material para su corte y envasado. Entre todos los efectos se hallaron 13,5 gramos de una sustancia indeterminada que ha sido remitida para su análisis.

Horas más tarde los investigadores localizaron y detuvieron a J.M.G.M, hermano del anterior y morador de la vivienda registrada, al que también se le imputa como presunto autor de un delito de tráfico de drogas.

Ambos eran también consumidores de heroína y cocaína y la Policía destacó que su estado físico era bastante malo, con rostros demacrados por vivir además en unas condiciones complicadas.

Los detenidos pasarán hoy a disposición judicial. En el dispositivo policial participaron agentes del Cuerpo Nacional de Policía de las Unidades de Protección y Reacción, Guías Caninos así como los investigadores de la Udyco-Bahía de Cádiz. Un tercer implicado al que buscaba la Policía estaba ya en prisión cumpliendo condena por otro delito.

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