El Consistorio debe iniciar hoy el trámite para evitar el cierre de los chiringuitos

El NahuBeach, en la playa de Cortadura, tendrá que desmontar a partir de mañana si el Consistorio no entrega la documentación requerida por la Junta

El chiringuito NahuBeach, en la playa de Cortadura, sería el primero que tendría que cerrar si el Ayuntamiento no inicia el trámite para la modificación de las concesiones.
El chiringuito NahuBeach, en la playa de Cortadura, sería el primero que tendría que cerrar si el Ayuntamiento no inicia el trámite para la modificación de las concesiones.
Rafa Burgal Cádiz

31 de octubre 2016 - 01:00

El Ayuntamiento de Cádiz tiene que dar hoy una respuesta definitiva ante la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía en Cádiz para posibilitar que los seis chiringuitos que han solicitado su permanencia en las playas durante los meses de invierno puedan seguir abiertos. La fecha límite se le ha echado al Consistorio encima y debe dar una contestación, ya sea positiva o negativa, para iniciar el trámite de la modificación sustancial de las concesiones, tal y como le exige la Administración andaluza al ser el procedimiento seguido con los restantes municipios de la provincia de Cádiz que lo han realizado.

Si una palabra define cómo va a ser la jornada de hoy para los propietarios de los negocios hosteleros, ésa es "incertidumbre", tal y como destacó ayer Raúl Cueto, propietario del chiringuito NahuBeach, situado en la playa de Cortadura. Éste es el principal afectado por la decisión que se tome desde San Juan de Dios para que eche a andar o no el trámite burocrático. Aunque son seis los establecimientos que han solicitado poder seguir prestando sus servicios durante la estación invernal, el de Cueto es el único que se vería obligado a cerrar a partir de mañana si el Consistorio no entrega hoy la documentación solicitada debido a que el pliego de condiciones para la adjudicación de los restaurantes de la playa de Cortadura pone como fecha tope de apertura el 31 de octubre, lo que ya no deja ningún margen de maniobra ni al concesionario ni a las instituciones.

Por su parte, los otros cinco restantes -Pikachos, Potito, Potito Beach, Kalabeach y Malibú- podrán seguir abiertos al público hasta el próximo 30 de noviembre. Un periodo de tiempo en el que aún sería posible buscar una solución satisfactoria para todas las partes. Más si cabe cuando Ayuntamiento, Junta y empresarios están de acuerdo en que los chiringuitos deben seguir montados, aunque existen diferencias en la forma para poder conseguir este fin.

A la espera de los movimientos que se puedan dar durante el día de hoy, Raúl Cueto fue muy explícito al señalar ayer que "lo único que ruego es que, sea lo que sea, me lo digan ya". Y es que el tiempo corre en contra tanto para las administraciones como para él y sus empleados. "Si se toma el camino A, que es el de la permanencia, tengo que hacer una serie de mejoras al chiringuito, hay que pivotarlo y eso requiere un acopio de materiales, y hay que preparar al personal, tanto al mío como al de las diferentes empresas que me trabajan. Si el camino es el B, que es el del desmontaje, yo no puedo llamar mañana al de la grúa para desmontar. Todo requiere de un tiempo, por lo que necesito que me lo digan lo más pronto posible y acataré lo que me digan".

Porque una cosa que tiene clara Cueto es que "yo no me voy a poner a las bravas" si finalmente el Ayuntamiento no inicia el trámite para la modificación sustancial de las concesiones de los chiringuitos, tal y como exige la Junta en vez de volver a tomar una medida extraordinaria como hace un año aunque para la presente temporada se tendría que volver a realizar una prórroga mientras que se resuelve el expediente de manera definitiva, por lo que "si la ley dice que tengo que desmontar, desmontaré". Con todo, Cueto indicó que "hasta que no me traigan un documento que me diga lo contrario, puedo estar abierto".

Respecto al proceso burocrático que se inició en septiembre, cuando expresó su interés en quedarse en la playa durante todo el año, indicó que se le hizo llegar todo lo que necesitaba entregar para resolver la petición. "La documentación requerida ya está entregada completa, con el sello de entrada y las verificaciones de que está correcta", recalcó Cueto, por lo que ahora el Ayuntamiento es quien "tiene que presentar la documentación para iniciar el trámite". Por lo que sí aboga el hostelero es que con la decisión que se tome "no entremos otra vez en una prórroga", sino que la resolución que se dictamine sea ya definitiva para lo que queda de contrato.

Sobre los contactos que ha mantenido con las administraciones, Cueto apuntó que "en la última conversación que tuve con el personal de la Delegación de Medio Ambiente me comentaron que estaban trabajando en el tema", por lo que consideró la "buena fe" de los técnicos de "estar trabajando para algo, no para nada", aunque remarcó que "esto no quiere decir que sea efectivo o no" para conseguir la permanencia.

Con todo, lo que suceda con NahuBeach, ya sea para bien o para mal, afectará a ocho familias que dependen de su apertura para mantener sus trabajos. Si al final tiene que desmontar, este establecimiento no volverá a abrir sus puertas hasta mayo.

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