Vivienda

Chinchorros afronta en Cádiz el cambio más profundo de su historia

Cierre de calles por las obras de la nuevas viviendas en Los Chinchorros.

Cierre de calles por las obras de la nuevas viviendas en Los Chinchorros. / Julio González

La inmobiliaria Servihabitat ha enfilado ya el último tramo en el proceso de construcción del conjunto residencial Nueva San José. Las obras están casi terminadas quedando únicamente algunos retoques interiores y, sobre todo, toda la urbanización de los espacios exteriores. La promoción, que incluye 92 viviendas, ya está totalmente vendida.

Esta operación es la de mayor calado de las que desde hace unas décadas se han ido ejecutando en el polígono San Juan Bautista, popularmente conocido como Los Chinchorros, nombre cogido de una pequeña zona de estos terrenos.

La construcción del inmueble que ahora se termina va acompañada de la reurbanización de buena parte del viario de este polígono, incluyendo una parte de la que será la nueva plaza del Arcángel San Miguel, como conexión al futuro parque del cementerio.

En este proceso queda por ver qué va a pasar con las antiguas viviendas del barrio, de solo planta baja y la gran mayoría construidas hace cerca de dos siglos, que se levantan a escasos metros del nuevo conjunto residencial.

Fuentes de la inmobiliario no aclararon si la constructora procederá al derribo de las casas que están cerradas o, incluso, medio derruidas, a fin de mejorar las vistas de la promoción, especialmente en la fachada que da a la calle San Bartolomé.

También es cierto que en esta pastilla entre San Bartolomé y la calle del Arcángel San Miguel aún se mantienen en uso, y muy bien cuidadas, media docena de viviendas y otros tantos locales comerciales que tienen una importante actividad diaria.

Desde la elaboración del primer PGOU hace más de 30 años se proyecta el derribo de estas edificaciones para la creación de un bulevar que unirá la Avenida con el parque del cementerio. Esta operación choca, sin embargo, con una atomización de la propiedad de estas viviendas y la necesidad de su reubicación. En un primer momento se planteó para ello la construcción de un edificio de nueva planta, también previsto en el PGOU, en uno de los laterales de la plaza del Santo Ángel, y de esa forma cerrar el semicírculo hoy a medio terminar.

La promotora también tiene pendiente urbanizar la calle vecina al cementerio, cerrada desde hace semanas por las obras de instalación de las nuevas canalizaciones de los servicios de agua y electricidad, la plaza y la calle San Bartolomé.

En esta última vía desaparecerá el antiguo empedrado original de la época en la que nació el barrio, a principios del siglo XIX. El Ayuntamiento indicó en su día que este material sería guardado en las naves de Vías y Obras para su reutilización cuando se construya el parque en el camposanto.

Queda por determinar también qué va a pasar con el edificio que, a medio construir, quedó abandonado en el interior de la parcela donde se ha construido la nueva promoción de Servihabitat y donde se va a levantar próximamente la de Procasa. En este sentido, desde la inmobiliaria se indica que no está previsto, inicialmente, terminar la construcción del inmueble ni tampoco proceder a su demolición, que en una de sus esquinas se ubica a escasos metros de la fachada del nuevo edificio de viviendas.

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