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Elogio del estilo

  • Tres establecimientos con estilo de la provincia gaditana

Cafetería Guzmán El Bueno Cafetería Guzmán El Bueno

Cafetería Guzmán El Bueno / La Colonial

El antropólogo francés Marc Augé acaba de publicar El Elogio del Bistró para reivindicar estos novelescos establecimientos parisinos como espacios de ostentosa intimidad y a su vez profundiza en sus valores políticos: "En un mundo obsesionado con la instantaneidad y la prisa, la existencia del bistró supone una forma de resistencia"

Augé plantea un dilema muy actual porque considera estos lugares como espacios públicos y, por tanto, abre un interesante debate acerca del tiempo. Sostiene que son lugares donde uno se toma su tiempo, lo que hoy tiene algo de provocador y son un símbolo de intransigencia ante la ola alienadora de hostelería rápida llena de prisas.

Tener clase es algo enigmático que la naturaleza otorga a ciertas personas sin que en ello intervenga ni el dinero ni la edadNo buscamos nostalgias prefabricadas, sino espacios sorprendentes, teatrales, casi litúrgicos donde podamos pasar desapercibidos

Tomamos como referencia los Bistró parisinos para intentar descubrir en la provincia de Cádiz estos valores. Sitios donde predomine la paz, la tranquilidad, las palabras, a fin de cuentas, la inteligencia y el estilo. No buscamos nostalgias prefabricadas, sino espacios sorprendentes, teatrales, casi litúrgicos donde podamos pasar desapercibidos, tomar un café literario y que no esté rodeado de un falso éxito que lo convierta en un efímero y hortera local de moda.

En definitiva queremos hacer un elogio del estilo. Tener clase es, según Manuel Vicent, una secreta seducción que emiten algunos individuos a través de su forma natural de ser y de estar, sin que puedan hacer nada por evitarlo. Este don pegado a la piel es mucho más fascinante que el propio talento. Tener clase es algo enigmático que la naturaleza otorga a ciertas personas sin que en ello intervenga ni el dinero ni la edad.

En Cádiz capital contamos con La Colonial un bar diseñado por Julio Malo en 1988 con algunas piezas del artista Luis Quintero y regentado en la actualidad, con buen oficio, por Miguel Santiago. Los anaqueles de un viejo ultramarinos, un glorioso reloj Zenith en la fachada y un enclave antillano nos presenta uno de los lugares más estilosos de la capital donde echar un trago en sus veladores indoor o, en verano, disfrutar de la impresionante terraza con las mejores vistas a la Bahía.

La Alameda conserva el privilegio de no estar sometida a la tiranía de las rutas turísticas y pasear por ella se ha convertido en una suerte de Paseo de los Tristes en versión gaditana. La Colonial sirve cócteles, poesía de Carlos Edmundo de Ory, buenos vinos y alegría de vivir.

En segundo lugar vamos a Vejer. La Janda nos muestra la Tetería del Califa dentro de un complejo hostelero donde conviven otras actividades como restaurantes y diferentes hoteles en una de las iniciativas empresariales más sugerentes y respetuosas con el patrimonio del Sur de España. Nos fijamos en esta ocasión en su tetería. Es un espectacular balcón a los bosques de Montenmedio, los pantanos del río Barbate y las lejanas sierras de los Alcornocales.

Llegar hasta arriba surcando estrechos pasillos, subiendo empinadas escaleras y culminando la cima vejeriega recuerda una conquista épica. Prueben sus pastelitos marroquíes y disfruten de una terraza panorámica impresionante. Son sensibles con la cultura y en la actualidad pueden ver exposiciones con la ciudad gemela de Vejer en Marruecos, Chaouen.

Y en tercer lugar nos vamos a Sanlúcar de Barrameda para disfrutar de la nobleza castellana. La hospedería de la Fundación Casa de Medina Sidonia nos presenta una de las cafeterías más plácidas, más tranquilas y elegantes de Andalucía. Situada dentro de un entorno arquitectónico del siglo XVI está rodeada por jardines, arcos y un gran archivo. La cafetería es una auténtica joya dentro del Palacio de los Guzmán. Vajilla de porcelana, servicio impecable y una repostería fina, casera, artesanal, variada y muy rica: tarta de chocolate, hecha según una receta del siglo XVIII, los bizcochos de mármol y de naranja, la tarta de manzana y la de requesón.

Sus salones jalonados de muebles y sofás de otra época dan un aspecto conventual a las diferentes estancias aristocráticas. Se han ganado a pulso el prestigio y la calidad a lo largo de muchos años.

Tres lugares con estilo. El símbolo atlántico y americano de La Colonial gaditana, el legado andalusí de la musulmana y vejeriega Tetería del Califa y el sueño aristocrático del palacio sanluqueño. La clase y el estilo no están al alcance de cualquiera. Disfruten de su secreta seducción.

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