Apuntarse al gimnasio en enero: los 10 trucos clave para no caer en la trampa tras las navidades

Comparar, leer la letra pequeña y evitar permanencias abusivas son algunas de las recomendaciones para empezar bien el año en el gimnasio

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Un grupo practicando ejercicio en el gimnasio
Un grupo practicando ejercicio en el gimnasio / M. G

Enero es uno de los meses más complicados, tras las navidades muchos deciden cumplir algunos de los propósitos del año nuevo y miles de personas deciden apuntarse a un centro deportivo sin analizar en profundidad las condiciones. Además, el primer mes del año pasa factura en la economía familiar después de haber gastado de más en el mes anterior. Por esta razón es importante no dejarse llevar por los impulsos y analizar bien todos los datos antes de apuntarse al gimnasio.

La Asociación Española de Consumidores ha lanzado un decálogo con recomendaciones básicas para evitar problemas y ejercer los derechos como usuario desde el primer día. Consejos sencillos, pero clave, para empezar el año cuidando la salud… y también el bolsillo.

Comparar antes de decidir: no todos los gimnasios son iguales

El primer error habitual es dejarse llevar por la cercanía o una oferta llamativa. Antes de firmar, conviene comparar precios, servicios, instalaciones y calidad entre varios centros. No todos ofrecen lo mismo ni responden a las mismas necesidades: horarios, clases dirigidas, número de monitores o acceso a determinadas zonas pueden marcar la diferencia.

Visitar el centro en hora punta, un paso clave

La Asociación recomienda visitar el gimnasio antes de contratar, tanto las salas deportivas como los vestuarios. Y, si es posible, hacerlo en horarios de máxima afluencia. Así se puede comprobar el estado del equipamiento, la limpieza, el mantenimiento y, sobre todo, si el número de usuarios supera la capacidad real del centro o genera esperas excesivas.

Además, el establecimiento debe informar de forma clara sobre horarios, precios, promociones y servicios incluidos en la cuota.

Leer el contrato y el reglamento interno, sin prisas

Uno de los puntos más importantes es leer detenidamente el contrato antes de firmarlo. También es recomendable solicitar el reglamento de régimen interno, donde suelen figurar normas sobre uso de instalaciones, penalizaciones o condiciones de baja.

Ojo con las permanencias y los pagos adelantados

El pago es una de las cuestiones que más dudas genera. Muchos gimnasios ofrecen cuotas más económicas a cambio de permanencias obligatorias o pagos trimestrales y anuales. Si se abandona el centro antes de tiempo, es habitual perder el dinero abonado. Conviene valorar si realmente compensa este compromiso.

La publicidad obliga y las reclamaciones son un derecho

Toda oferta o publicidad tiene carácter vinculante y debe cumplirse tal y como se anuncia. Además, los centros deportivos están obligados a disponer de hojas de reclamaciones, una herramienta esencial para defender los derechos del consumidor.

Cómo darse de baja sin problemas

Si llega el momento de abandonar el gimnasio, la recomendación es clara: hacer la baja por escrito y conservar una copia con constancia de entrega. De este modo se evitan cargos posteriores indebidos o conflictos con la empresa.

Otro consejo a tener en cuenta es que previamente se puede hacer una consulta a algún profesional sanitarios como médico, fisioterapeuta o nutricionista si se quiere empezar a hacer deporte después de haber estado un gran periodo sin hacer ejercicio y así evitar lesiones.

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