Semana Santa 2019 | La crónica del Lunes santo

El centro neurálgico de la Semana Santa

  • Nueva y San Juan de Dios acaparan la atención del público cofrade en una jornadas con buenas cofradías y magníficos pasos en la calle

El paso del Cristo de la Misericordia atraviesa la calle Nueva antes de enfilar San Juan de Dios. El paso del Cristo de la Misericordia atraviesa la calle Nueva antes de enfilar San Juan de Dios.

El paso del Cristo de la Misericordia atraviesa la calle Nueva antes de enfilar San Juan de Dios. / Marcos Piñero

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Prueba-error, prueba-error. Las cofradías gaditanas llevan dos años tratando de ajustar sus recorridos para adaptarse a la nueva carrera oficial. Dos de las hermandades que han procesionado este Lunes Santo arriesgaron el año pasado y una, La Palma, cogió por Columela, y otra, Vera-Cruz, por Rafael de la Viesca y la avenida Cuatro de Diciembre de 1977, pero en ningún caso gustó la experiencia. Después del experimento se ha vuelto este año a lo tradicional. Prueba-error.

Una que ha intentado un giro de tuerca ha sido la del Prendimiento, que este año se ha aventurado por Buenos Aires y Enrique de las Marinas antes de enfilar Mina. Sin embargo, aunque la cofradía fue muy bien por toda esta zona, se podía contemplar sin problemas por esas calles.

Jornada con un magnífico tiempo, sobre todo con un calor importante a primera hora de la tarde, y si no que se lo digan al público que estaba esperando al Nazareno del Amor en la plaza de San Francisco. Eso sí, cuando bajó el sol empezó a entrar un viento algo fresco que puede empezar a aventurar un cambio de tendencia en el tiempo, aunque parece que el día de hoy también se va a salvar.

En la salida del Nazareno del Amor el público soportó un calor sofocante

La plaza de San Juan de Dios se ha convertido en el epicentro de una carrera oficial que empieza a coger vuelo y una calle Nueva que poco a poco va creciendo en esencia. En esta el ambiente cofrade es estupendo y la estrechez situada entre las vallas permite un paso muy lucido de todos los pasos. Si hay mucho incienso delante que meta a las imágenes en una bruma, la fotografía desde San Juan de Dios es perfecta. Detrás de los palcos y alrededor de la estatua de Moret se arremolina muchísima gente que puede seguir más o menos bien los desfiles procesionales. Prueba-acierto.

Precioso, al entrar por la zona el aire clásico al andar del Cristo de la Misericordia.

Aunque hay sitios que siguen siendo mejorables, como es el caso de la plaza de Candelaria, la carrera oficial gana enteros entre los cofrades. Y frente a un San Juan de Dios hasta los topes, contrastaba la plaza de la Catedral, que enseguida que hace un poco de viento tirita de frío y los palcos empiezan a perder público.

Jornada para disfrutar del patrimonio que cuenta la Semana Santa de Cádiz y que muchas veces no valoramos lo suficiente, como el imponente paso ya concluido por fin del Cristo de la Misericordia. Y el de otro crucificado, el del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, que también es una joya. Un tercero, el del Prendimiento, empieza a mostrar lo que puede ser en el futuro, aunque en el último año no ha tenido ningún avance. Y en palios, el de la Virgen de las Penas, uno de los mejores de la Semana Santa de Cádiz al que una vez más acompañó su andar elegante.

Un día largo pero que permitía ver con cierta comodidad las cuatro cofradías que se pusieron en la calle, al ponerse la cruz de guía de La Palma a las tres de la tarde en unos de los grandes momentos del día: “El lunes más bonito para su barrio” como dijo el capataz del Cristo de Misericordia, Manuel Ruiz Gené, antes de empezar a andar por un barrio que recibía con los brazos abiertos y los ojos llenos de lágrimas a sus titulares de la archicofradía de la Palma. Allí también continuos deseos por parte de sus hermanos para que la Virgen de las Penas sea coronada canónicamente Entre esta primera cofradía que se ponía en la calle y la última, Vera-Cruz, había más de cuatro horas de margen.

Si el Domingo de Ramos fue un día perfecto en lo que a la puesta de escena de los cortejos se refiere, el Lunes Santo no se quedó a atrás. La Palma era un cartel de Semana Santa itinerante, el Amor enseñaba su nuevo simpecado con unas filas muy nutridas de penitentes, Prendimiento salía también con más hermanos de fila y Vera-Cruz encierra una rosario de símbolos desde la cruz de guía hasta el mismísimo paso de palio de la Virgen de la Soledad. Entre todos ellos, el Lignum Crucis.

Si hay algo que ayuda también es que los horarios se cumplan, algo que por lo menos hasta la plaza de Candelaria se había hecho por todas las hermandades, algo que agradece el público. De todos modos, hay ocasiones en el que las cofradías tardan mucho en pasar.

Ha sido un día con buenas marchas gaditanas, como las que sonaron a las salidas de las dos hermandades de San Francisco, como ‘Nazareno del Amor’, de Salvador Guerrero, y ‘Soledad’ del maestro Escobar. Sus salidas no serían las mismas sin la interpretación de estas marchas que se encuentran en el repóker de las mejores gaditanas junto a las que este martes se tienen que escuchar con ‘Ecce Homo’ de Eduardo Escobar; ‘Piedad’ de Juarranz y ‘Lágrimas’ de Cubiles. Por eso, el Martes queda mucho más.

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