Una línea de bus menos, más ahorro

Tráfico se plantea la supresión de una de las tres líneas de autobuses urbanos que presta servicio en la ciudad dada su escasa utilización · El objetivo de la nueva remodelación es reducir medio millón de déficit

Estampa frecuente en San Fernando: un autobús cubriendo su ruta con muy pocos pasajeros en su interior.
Estampa frecuente en San Fernando: un autobús cubriendo su ruta con muy pocos pasajeros en su interior.
Arturo Rivera / San Fernando

02 de marzo 2012 - 01:00

El déficit que arrastra el transporte público urbano pesa como una losa en el Ayuntamiento y el Gobierno local se ha propuesto atajarlo como sea. Incluso replanteándose de nuevo las rutas y líneas de autobuses que recorren la ciudad con el propósito de hacer más rentable el servicio. La ecuación es simple: se trata de conseguir más pasajeros para reducir el débito.

Con este plan para una nueva remodelación de las líneas de transporte urbano -la última revisión se llevó a cabo cuando se peatonalizó la calle Real con las obras del tranvía metropolitano, hace tres años- el Ayuntamiento quiere rebajar ese déficit en medio millón de euros. Es el objetivo que se ha fijado.

El nuevo modelo está ya casi perfilado. La idea del equipo de gobierno es ponerlo en marcha en un breve plazo de tiempo. Incluso se ha tratado ya en varias reuniones del Consejo Asesor de Tráfico y en encuentros con representantes de la federación de asociaciones de vecinos Isla de León, quienes -a priori- han compartido los criterios generales de la propuesta. Su implantación apenas tendría costes.

¿Y cómo piensa el Ayuntamiento ahorrarse medio millón de euros del transporte urbano? Pues, principalmente, eliminando una de las tres líneas de autobuses que existen en la actualidad -que apenas se utiliza- y mejorando el servicio de las otras dos.

Es la idea central en la que se basa esta revisión de las líneas urbanas, según ha podido conocer este periódico. Se trata, principalmente, de contrarrestar las carencias que presenta el servicio y de mejorarlo para que propicie una mayor afluencia de usuarios. Y también de dejar a un lado lo que no funciona: no hay razones para mantener una línea de autobuses si ésta apenas cuenta con pasajeros o solo se utiliza en momentos puntuales de la jornada pero no durante el resto del día. La revisión de las líneas urbanas aspira a acabar de una vez por todas con una imagen que frecuentemente se aprecia por las calles de la ciudad, la de los autobuses circulando, cubriendo su ruta, con uno o dos pasajeros en su interior.

Como contrapartida, al descartar una de las tres líneas urbanas que existen en la actualidad, se mejorarían directamente las otras dos al contar con más autobuses para cubrir menos rutas, disminuir los tiempos de espera y aumentar la frecuencia de paso. También así se pretende ganar más pasajeros.

Los itinerarios, igualmente, se modificarían y ampliarían para cubrir más zonas del casco urbano y ajustarse más a la realidad actual del término municipal. Por ejemplo, se quiere que el servicio cubra también las nuevas zonas de Camposoto a las que ahora no llega el autobús. Incluso se plantean ramificaciones nuevas para las rutas y la ejecución de obras necesarias para facilitar y adaptar la vía al paso de autobuses (como glorietas).

También, al igual que hacen otras líneas de transporte, el modelo de servicio en el que está trabajando el Ayuntamiento pretende reforzar las líneas en función de su demanda horaria. Es decir, poner más autobuses a aquellas horas en las que más se utiliza y, por ende, disminuir también la frecuencia de paso en momentos de menor afluencia.

La remodelación del transporte urbano que se quiere llevar a cabo desde el Ayuntamiento aspira a ser la definitiva para San Fernando y descarta también por completo la calle Real como eje para articular alguna de las rutas de los autobuses. Una posibilidad que se había apuntado en los principios del mandato -incluso el alcalde, José Loaiza, llegó a hablar de ella- y que, sin embargo, luego se dejó a un lado por ser inviable. Se trata -así lo explicó el regidor en su día- de una zona que todavía está en obras y que no ha sido recepcionada por el Ayuntamiento, lo que imposibilita el paso de un autobús por una calzada que, además, tampoco está preparada para soportar ese tipo de tráfico rodado. Es un hecho patente en los cruces habilitados para el paso de vehículos, donde continuamente se rompen las losas del pavimento.

El servicio de transporte urbano cerró el último ejercicio con un déficit de 1,5 millones de euros. Con la remodelación de las líneas -y la supresión de una de ellas- el Ayuntamiento planea ahorrar medio millón de euros. Para hacer frente al millón restante, los presupuestos municipales de 2012 -que acaban de entrar en vigor- contemplan también una partida de esta cuantía por este mismo concepto, lo que evitará que dicha cantidad engrose los gastos sin consignación que hasta el momento han venido arrastrando las arcas municipales a consecuencia de las carencias de los autobuses urbanos.

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