San Fernando | Tranvía Dos meses y casi 100.000 euros para poner los bancos y papeleras en la calle Real

  • La Junta anuncia la adjudicación del contrato licitado hace un año 

  • La empresa adjudicataria tendrá dos meses de plazo para colocar el mobiliario urbano 

Una imagen de la calle Real tomada desde el interior del tranvía durante las pruebas.

Una imagen de la calle Real tomada desde el interior del tranvía durante las pruebas. / Román Ríos (San Fernando)

La ausencia de bancos y papeleras en la calle Real o su lamentable estado de conservación es una demanda ciudadana ligada al proyecto del tren-tranvía y a la remodelación de la arteria principal que viene de largo. Ahora, la Junta de Andalucía acaba de anunciar la próxima colocación en esta vía por la que discurre el trazado principal del tranvía de 60 papeleras y 30 bancos, una anuncio que -como era de esperar- ha sido aplaudido por los isleños. 

Aunque lo cierto es que no es nada nuevo. Hace justo un año, el 26 de octubre de 2018, la Consejería de Fomento dio a conocer la licitación de este mismo contrato para solventar las carencias de mobiliario de la calle Real que todavía no se ha llevado a la práctica. 

En el pasado mes de abril, y a menos de un mes de las elecciones municipales, la Junta condicionaba la renovación del mobiliario urbano de la calle Real a la recepción previa de la vía por parte del Ayuntamiento isleño toda vez que la administración autonómica daba por terminadas en su totalidad las obras del tren-tranvía en el término municipal y solo estaba a la espera ya la puesta en servicio de este nuevo medio de transporte en el marco de la Bahía.

El Ayuntamiento isleño, que entonces anunció la tramitación de un contrato en paralelo para adquirir más papeleras para el centro, insistía en la misma versión. 

Que se sepa, la calle Real sigue sin haber sido recepcionada por el Ayuntamiento, pero la Junta sí ha dado luz verde al fin a la colocación de estos bancos y papeleras que tanto reclaman los ciudadanos. 

El contrato ha sido adjudicado por 97.739 euros a la empresa UC10 y dispone de un plazo de ejecución de dos meses. Su colocación se abordará de manera gradual "para ir anticipando la colocación de los primeros elementos". 

La Consejería de Fomento afirma que la la instalación de este mobiliario "culminará el proceso de integración urbana del tranvía a su paso por la localidad y permitirá formalizar la entrega del viario público afectado por las obras al Ayuntamiento de San Fernando". A excepción, claro está, de la plataforma central por la que discurren las vías y de los andenes, que quedarán en manos de la Junta de Andalucía, tal y como se acordó en la comisión mixta del tranvía que se celebró en junio de 2018.

Concretamente, recuerda la Junta, se van a instalar un total de 30 de bancos de hormigón de 2,1 metros de longitud con asientos de madera y 60 papeleras de 110 litros de capacidad y acabado de forja con el escudo municipal y ceniceros circulares.

El mobiliario estará compuesto por materiales semejantes a piedras naturales "que generen un vínculo con el espacio natural donde se va a localizar", según la descripción facilitada por la Junta de Andalucía. Dichos bancos y papeleras, insiste, atenderán también a parámetros de "robustez, facilidad de mantenimiento y resistencia a la corrosión" para facilitar las tareas de conservación y garantizar una vida útil de estos elementos que sea más larga. La definición de los acabados fue consensuada por la Agencia de Obra Pública y el Ayuntamiento, detalla la Consejería. 

"Con el suministro y colocación de este mobiliario urbano se mejora la movilidad y comodidad del ciudadano en el entorno del tranvía a su paso por la calle Real e inmediaciones y se facilita la limpieza del entorno, minimizando el mantenimiento para la administración municipal", explica la Consejería de Fomento. 

El propósito inicial de dicho contrato que empezó a tramitarse hace ahora un año no era sino solventar las carencias de la calle Real y sustituir los bancos y papeleras que estaban deteriorados o en mal estado de forma que la vía quedara en perfecto estado de revista para formalizar al fin su recepción y cerrar el capítulo de las obras.

En ese mismo contexto se llevó a cabo también durante el pasado otoño e invierno la reparación de la solería dañada –por enésima vez– y el arreglo de las farolas fundidas, que no eran pocas precisamente. 

El fin último de estas actuaciones era el mismo: recepcionar de una vez la calle Real, con independencia de la fecha para la puesta en marcha del tranvía y zanjar de una vez por todas el polémico tema de las obras de la calle Real, que comenzaron el 1 de septiembre de 2009. 

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