Martes Santo: Tarde de cofradías

Martes santo

La jornada, de nuevo soleada y multitudinaria, comenzó con la hermandad del Prendimiento en el Parque. Huerto y Caridad completaron desde la Pastora y San Francisco una tarde que resultó de lo más cofrade

Martes Santo: Tarde de cofradías
Martes Santo: Tarde de cofradías
Redacción

31 de marzo 2010 - 09:19

Resultó difícil ayer comenzar la jornada sin tener presente lo acontecido en la madrugada anterior, cuando las hermandades de Ecce-Homo y Medinaceli se vieron sorprendidas por un intenso aguacero que en cuestión de segundos acabó con la jornada del Lunes Santo. Ambas cofradías tuvieron que apresurarse bajo la lluvia para refugiarse en sus templos. En el interior de la Pastora, los hermanos eran incapaces de contener las lágrimas cuando el palio de la Salud hizo su entrada.

Fue el peor de los finales posibles para dos hermandades que desafiaron los partes que anunciaban lluvia para la noche. Con todo, su valentía al echarse a la calle aprovechando las horas de sol que brindó el Lunes Santo hizo posible que La Isla disfrutara de algunos momentos -y muy buenos, por cierto- de Semana Santa en un día -el único, hasta ahora- marcado por los pronósticos de lluvia.

Pero la Semana Santa del Diez continuó su marcha y el Martes Santo llegó con sol y con otros partes del tiempo que anunciaban una prometedora tarde. Poco antes del mediodía, en la Pastora, Ecce- Homo emprendía el traslado de sus pasos. Huerto se quedaba sólo en la iglesia y los hermanos se disponían a celebrar la misa de hermandad. En el templo reinaba un ambiente de lo más cofrade y, desde luego, completamente distinto a la desolación que, con tan sólo unas horas de diferencia, reinaba en el mismo lugar.

En San José Artesano y en San Francisco, los titulares de Prendimiento y Caridad aguardaban también la llegada de la tarde, completamente preparados para iniciar la salida procesional. Los isleños cumplían con el rito cofrade de cada día y visitaban los tres templos.

Dice el tópico cofrade que el Martes Santo es el día de los barrios cofrades, la jornada más mariana. Y es cierto. El Martes Santo es desde luego una jornada marcada por un indiscutible sello cofradiero gracias a la sintonía conjunta de sus tres cofradías -Huerto, Prendimiento y Caridad- y al escenario colectivo que brindan las calles del centro y sus respectivos barrios, donde de nuevo ayer se dieron cita miles de isleños para disfrutar de sus procesiones.

Hubo gente por los tramos más céntricos de la calle Real desde que la cruz de guía del Huerto entró en Carrera Oficial, a las siete menos cuarto de la tarde, hasta que, cerca de las once de la noche, el palio de María Santísima del Buen Fin giró por Isaac Peral.

Cinco pasos y casi dos mil hermanos suman entre las tres hermandades del día. Eso, unido al gran ambiente que se respira en los barrios de cada una de las tres cofradías del día, tanto a su salida como, muy especialmente, a su regreso. Un día, desde luego, en el que hay que tomar decisiones: ir a la Pastora o a San José Artesano para comenzar la tarde, buscar a Gracia y Esperanza por Murillo y La Herrán o quedarse en las Capuchinas para ver al Prendimiento, acabar el día en la calle Comedias, en Ancha o en el Parque... Una jornada que ayer de nuevo estuvo repleta de intensos momentos cofrades que hicieron olvidar a los isleños la nefasta madrugada del día anterior.

Y no faltaron los detalles. La hermandad de la Sagrada Oración en el Huerto realizó su salida procesional en el año en el que se conmemora el 175 aniversario del nacimiento del Beato Marcelo Spínola, su titular. Estrenó un nuevo guión del Beato, bordado, que procesionó entre las insignias del cortejo.

Y la tradicional ofrenda floral ante el busto de Spínola que está en Capitanía, en la calle que lleva su nombre, se convirtió en uno de los momentos más emotivos que la hermandad vivió a su salida.

Destacó -potente- el olivo del paso de misterio que ayer estrenó una nueva fase del dorado, el canasto lateral derecho. Y el palio de María Santísima de Gracia y Esperanza Coronada, exornado con rosas blancas, al que ayer de nuevo acompañó la banda de la Fundación Zoilo Ruiz Mateos en su discurrir por las calles de la ciudad. El misterio fue con Los Polillas.

Prendimiento, por su parte, se encargó de abrir la jornada con una salida de lo más vistosa y cofrade. Estrenaba el Cristo la primera fase del bordado de su túnica y la Virgen una nueva toca sobremanto. El conjunto que ofreció la hermandad en la calle -alegre, popular y tremenamente cofradiero- fue una de las grandes estampas que ayer dejó el Martes Santo para La Isla. Portado de nuevo por su cuadrilla de hermanos, el público respondió con aplausos los esfuerzos y mecíos de la cuadrilla.

Y Caridad, que salió de la parroquia de San Francisco a las siete de la tarde, deslumbró con el trabajo de orfebrería de los hermanos Delgado que se vio en el frontal del nuevo paso. Toda una obra de arte para la Semana Santa isleña que empieza a tomar forma. La hermandad estrenó también a su salida un nuevo recorrido de camino hacia la Carrera Oficial que muchos isleños aprovecharon para disfrutar de la procesión. El acompañamiento y el buen hacer de la Banda Municipal de Música se dejó notar en esta cofradía.

Fue una tarde de lo más cofrade que las tres hermandades del día supieron aprovechar intensamente.

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